ÍNDICE DE RUTAS ZONA NORESTE GRANADA.
PÁGINA EN REVISIÓN.


01* 2013-04-25 GRANADA, VÍZNAR y QUÉNTAR por cortijos Sª de HUÉTOR:                                         CHORRILLO, POZUELO y de la PLATA.
02* 2013-05-01 GRANADA, Sierra ARANA a PRADO NEGRO. Por los collados de                               CONTADERO y de las POZAS.
03* 2013-05-11 GRANADA al VIEJO PADULES. Por arroyo TINTÍN, cortijo de la                                       PARRA y sendero FTE. de la TEJA.
04* 2013-05-25 GRANADA, GÜEJAR SIERRA al collado del ALGUACIL. Regreso                                   por camino de BULLÓN a TOCÓN.
XX* 2013-05-30 GRANADA, ALBUÑUELAS y área recreativa del CAÑUELO por                                      bcos. SALERES y del CAÑUELO. Regreso por ctra. de la CABRA.
05* 2013-06-08 Ruta de MÜNZER a LABASSA (La Peza). AGUAS BLANCAS                                           collado de ORCALATE. Regreso por UMBRÍA de la VENTA                                             a BLANCARES.

06* 2014-02-07 RAMBLA de CARBONALES
(Sª de HUÉTOR). Por el POLVORISTA,                                Llanos del POTRO, REVENTONES. Regreso por el POZUELO y Cº                                 CARACOLILLO.
07* 2014-03-11 Desde GRANADA. Red de CAMINOS y SENDEROS a la CUEVA                                       del AGUA y la CRUZ de VÍZNAR (Sª de HUÉTOR).
08* 2014-04-08 Ruta Clásica al COLLADO del ALGUACIL. Ida por TOCÓN                                               de QUÉNTAR y vuelta por GÜEJAR SIERRA
09* 2014-04-19 Ruta al ALTO del AGARRADERO (SIERRA de HUÉTOR)                                                   por QUÉNTAR y regreso por el CORTIJO de la PLATA.
10* 2014-05-17 CIRCULAR desde TOCÓN de QUÉNTAR a la DEHESA                                                    del CAMARATE. Por sendero CUERDA del ALGUACIL y regreso                                    por BIERMA.
11* 2014-06-07 Ruta Clásica a Los SILLARES (SILLAR ALTO y BAJO). Ida por                                      CALIFAQUÍ,  PRADO NEGRO. Vuelta por DIEZMA y BAÑUELOS
12* 2014-07-12 GRANADA, GÜEJAR SIERRA a collado del ALGUACIL.                                                   Regreso por Cº Antiguo de LUGROS-BCO. los TEJOS a TOCÓN
13* 2014-11-23 LADERAS del CURSO BAJO del AGUAS BLANCAS (DÚDAR). Ida                                 Cº Cortijos las CAÑAS y vuelta por el de la VIRGEN y el LLANO.
14* 2014-12-10 "DE CANIBUS VILLAM CORTÉS". Rodeo curso del río DARRO a                                    BEAS por ambas LADERAS.
15* 2015-11-14 MIRADOR de las MINAS. CERRO del CORZO, TRES FUENTES y                                    SENDEROS (SIERRA de HUÉTOR).
16* 2016-03-17 CIRCULAR a GALERA y ORCE. Patrimonio MONUMENTAL y                                         ARQUEOLÓGICO.
17* 2016-06-11 La CASCADA del ARROYO de FUENTE GRANDE en PRADO                                          NEGRO (Sierra de HUÉTOR).
18* 2016-09-24 CIRCULAR desde GOR por el ALTIPLANO y la VERTIENTE N/NW de                             la SIERRA de BAZA. Paisajes y contrastes.
19* 2016-10-27 CUEVA del GATO y DESCENSO INTEGRAL del VALLE del río                                         DARRO en OTOÑO (Sierra de HUÉTOR).
20* 2016-12-10 CIRCULAR desde GORAFE por el PARQUE MEGALÍTICO y los                                       BADLANDS del DESIERTO.
21* 2017-04-09 MTB en BELERDA por el PATRIMONIO y PAISAJES de la ZONA                                     OCCIDENTAL de la COMARCA de GUADIX.


21/2017-04-09. GRANADA. NE.

MTB en BELERDA por el PATRIMONIO y PAISAJES de la ZONA OCCIDENTAL de la COMARCA de GUADIX.


            

TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN ESTE ENLACE A WIKILOC.

Datos adicionales:

 

Kilómetros 53´00.

Desnivel acumulado +900 m.

Realizada 09-04-2017.

Tiempo rodando 03h 36m.

Velocidad media en movimiento 14´7 km/h.

72´4% de piso de tierra/cemento. Resto asfalto.


CLIQUEANDO EN LAS DOS SIGUIENTES FOTOS ACCEDÉIS A LOS VÍDEOS GENERAL Y DE BELERDA.

 
    


       
La comarca de Guadix esconde, como tesoros a descubrir y en el mismo interior de sus ramblas, pequeñas poblaciones que sus hijos luchan por mantener con la dignidad que merecen. Es el caso de la colleja Belerda, situada en el barranco de igual nombre y en la zona más oriental de esta amplia comarca, que distribuye sus viviendas y calles sobre la ladera izquierda de la rambla que, luego convertida en la del Anchurón desembocará al amplio valle del río Fardes. Son tierras de contrastes: hábitat antiguo pero en modernas casas cuevas; clima extremo; paisajes desérticos y, en el valle, exhuberancia y agua; gentes orgullosas y duras, muchas afincadas en otras tierras a causa de la emigración de los 60, pero cariñosas y hospitalarias que, la jornada del 9 de marzo y de la mano y guía de nuestro compañero Emilio, nos acogieron e hicieron que pasáramos un maravilloso día de mtb conociendo su extraño y bello entorno geográfico, sus costumbre y, también, su importante patrimonio histórico y cultural.

 
    


Tierras de historia por tanto. Y es que esta comarca es un pasillo natural que, desde la Antigüedad y ya en época de las primeras colonizaciones, ha unido la importante cuenca minera del norte de Jaén (el Cástulo íbero) con el principal puerto mediterráneo: Cartago Nova (Cartagena). Roma, conquistada Hispania, modernizará este trazado del que se han encontrado un par de kilómetros en la zona de Hernán Valle. Esta sería una calzada fundamental de enlace entre el ramal  interior y el de la costa de la Vía Augusta que, esa sí, fue el principal y más largo camino de la España romana/visigoda. A sus pies y sobre la antigua ciudad íbera de Acci, Julio César mandó construir la colonia de Julia Gemella Acci a mediados del siglo I a.C. para asentar a veteranos de sus legiones y, así, se fundó Guadix, la localidad más importante de la comarca. Los siglos pasarán y ya, en época musulmana, el reino Nazarí quedó como único baluarte del Islam en España y, esa endeble situación, le hizo tejer una importante red de fortificaciones defensivas en  zonas de frontera y de trasiego aprovechando el relieve montañoso y la orografía del reino. Esta comarca tiene importantes vestigios de castillos y torreones de vigilancia  de esa época y como visitaremos dos, decir de estos que se sitúan en altura y con relación visual entre ellos controlando, pues, una amplia extensión de terreno. El del Pocico vigilaba ese barranco y la rambla del Conejo y el de Cúllar las del Fardes y del Anchurón.

 
    


Además, como otro hito de paso significativo, en este caso de culto popular, destacar y reseñar algo sobre la ermita de San Torcuato sita en la antigua aldea, hoy abandonada, de Face Retama donde, además de disfrutar de una panorámica extraordinaria, pudimos malhumorarnos con el mal estado actual de estas edificaciones. Y eso que en los años 80 se restauró la ermita, la hospedería y otras instalaciones aledañas de forma que se impulsó, aún más, la romería que parte de Guadix cada 15 de mayo para rendir culto al patrón de esta comarca. Cuenta la leyenda que San Torcuato fue uno de los varones que evangelizaron Hispania en el siglo I d.C. y en este lugar fue martirizado y enterrado convirtiéndose en sitio de peregrinación.

 
     


Pues bien, con estas mieles, Emilio guió y explicó este itinerario que es una pequeña y grata aproximación a la realidad de este parte de la comarca accitana. Desde Belerda comenzamos descendiendo por su carretera local para tomar la cuesta del Atajo o de los Llanos de Frontina pero, en nada, cogemos a derecha una pista paralela a la vía del ffcc con unos sube y baja de considerable pendiente. Sierra Nevada ya aparece blanca para así mostrarse buena parte del viaje. Llegamos a lugar amesetado que se denomina del Torreón donde, precisamente, se ubica el del Pocico junto a la rambla de igual nombre. De planta circular y algo deteriorado, sin embargo, nos deja contemplar el paisaje que le circunda y el territorio que vigilaba.

 
     


Proseguimos por la pista hacia Fonelas. Antes, sobre el cerro del túnel del ffcc, haremos un alto para contemplar las vistas desde su mirador. Luego, bajada de mucha pendiente que nos mete en la Vereda del Atajo por la que llegamos a dicha localidad ubicada en pleno valle del Fardes. Cruzamos el río por el Prado del Toro y por la mesetilla de los Caretos que, en sube/baja, nos introducimos en la rambla del Ovel para, a veces por camino otras por el arenal, remontarla hasta topar con la encrucijada de caminos en que vamos a tomar el de la ermita de San Torcuato. Subida constante que nos coloca en la zona de altiplano del antiguo anejo de Face Retama y del complejo de edificaciones de la ermita. Pequeño alto para contemplarlas y disfrutar, también, de la panorámica.

 
    


La meseta de Balboa nos aleja de ese lugar, no del bello paisaje, y la Cuesta de igual nombre, que haremos en descenso, nos sumerge en plena rambla del Grado que al juntarse con la del Agua forma la del Palomar. Ésta la surcaremos en su totalidad hasta que desemboca en el Fardes más, antes, avituallaremos en la misma barranquera. El vadeo del río principal tendremos que hacerlo en dos ocasiones casi seguidas, la última cercana al final de la acequia del Batán.

 
   


Ahora, junto al Fardes, proseguimos por parte de la colada de Paulenca hasta hallar el cauce seco del río Guadix que vamos a hollar, por su interior, un pequeño tramo. Después, los caminos de las alamedas del cortijo del Porras nos ofrecerán su cobijo y belleza antes de arribar a El Bejarín, un anejo de Purullena. Desde él, ya por el asfalto de la GR-4104, llegaremos a la villa principal y la A-4100 nos pondrá en posibilidad de hacer la conexión a la vía A-4105 o de servicio de la A-92. Subimos hasta un pequeño túnel que, por debajo de la autovía, nos pasa al otro lado para circular por una pista antigua, con el asfalto pelado, que recorre las zonas de la Cuesta de Diezma y la de los Ventorrillos, el barranco Largo a nuestra derecha, y que finaliza en el área de servicio del Mirador.

 
    


La última fase nos introduce en los carriles de una meseta. La Cañada de los Quemados y los que encontramos en la Cuesta del Negro nos aproximan al último hito de interés. Es la torre de Cúllar que nos brinda, incluso en la aproximación, unas vistas fantásticas de valles, pueblos y Sierra Nevada. Tan solo queda recorrer los Llanos de Almagruz y los de Cúllar para descender hacia Belerda que, a cada curva, nos invita a parar y disfrutar de las bellas estampas de la rambla y el pueblo.

 
     


RESUMEN. Ruta que es un pequeño muestrario del extraño y complejo territorio de la comarca de Guadix donde el contraste es el factor que nos impactará más pero, a su vez, el variado patrimonio cultural y etnográfico que atesoran estas tierras. De cierta dureza tanto en el plano físico como en el técnico. Puntos de aguada en las poblaciones de paso y el área de servicio del Mirador. Recomendable en cualquier época del año aunque, con mucho calor, la desaconsejo.




20/2016-12-10. GRANADA. NE.

CIRCULAR desde GORAFE por el PARQUE MEGALÍTICO y los BADLANDS del DESIERTO.


              


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN ESTE ENLACE A WIKILOC.

             

             


CLIQUEANDO LA SIGUIENTE FOTO SE ACCEDE AL VÍDEO GENERAL DE LA RUTA.


     
Datos adicionales:


Kilómetros

Desnivel acumulado

Realizada 10-12-2016.

Tiempo rodando 04h 17m.

Velocidad media en movimiento

% de piso de tierra. Resto asfalto.

A menos de una hora de Granada, en Gorafe, encontramos unas tierras que nos van a procurar una ruta de lo más singular. Es un viaje fuera de lo común en el ámbito del btt que tiene una doble propuesta. Por un lado, el recorrido por los testimonios materiales sobre el culto a los muertos de los pueblos que habitaron esta zona del Sur peninsular en el largo periodo de final de la Prehistoria. Por otro, dentro del Desierto, nos quedaremos hechizados por la contemplación de un paisaje único y sorprendente en sus formas y colores para así de nuevo unir deporte, cultura y naturaleza en un recorrido espléndido que guardaremos siempre en la memoria.

CLIQUEANDO LAS FOTOS SIGUIENTES VÍDEOS DEL PARQUE MEGALÍTICO Y DEL PRIMER SECTOR DEL DESIERTO.

 
    


Gorafe, esta pequeña localidad de la comarca de Guadix con topónimo que proviene del árabe gaurab, que significa cámaras altas en alusión a la costumbre ancestral de habitar en casas cueva, será punto de inicio/final. En ella podéis recorrer sus coquetas calles e ir al barrio alto, o de los Covarrones, lugar en que se situaba la alquería almohade de los Algarves (sigloXII), germen de la actual población; ver la iglesia parroquial de estilo mudéjar de la Asunción y, por supuesto, visitar el Centro de Interpretación del Parque Megalítico donde Rocío os atenderá con su saber y amabilidad para, bien informados, acometer la visita de los dólmenes con mayor interés, si cabe. Disfrutad también de su gastronomía que, nosotros, bien pudimos hacerlo en el Mesón la Ilusión.

 
     

      
Sobre el Parque Megalítico unos apuntes de interés. Fue creado en 1998 como proyecto para preservar y dar valor al importantísimo patrimonio gorafeño donde, poblaciones agropastoriles del Neolítico (2800 a.C.) hasta inicios del Bronce (1700 a.C.), levantaron y utilizaron los dólmenes como sepulcro colectivo de clanes familiares. Hoy, además del Centro de Interpretación, hay 3 zonas de necrópolis señalizadas, Hoyas de Coquín, Llano de Olivares y las Majadillas, con dólmenes restaurados y visitables. Por ellas pasaremos en ruta. Pero, sabed también, que en todo el valle del Gor, desparramados en 20 kms. por sus márgenes, hay más de 200 dólmenes en 11 necrópolis que constituyen una de las mayores concentraciones de esta tipología en España.

El Desierto es el resultado de la erosión de los elementos, durante miles de años, sobre el fondo arcilloso y desecado del gran lago interior que había existido en el Pleistoceno en la zona NE de nuestra provincia. Este paisaje de badlands (delimitado por los valles del Gor y Guadiana Menor) tiene escasa vegetación y una enorme diversidad de formas geológicas tan espectaculares en su relieve como en la gama de colores que presenta. Al Este dominan los colores blanquecinos y en cambio, a la otra parte, las arcillas rojas del área del Colorao nos dejan el paraje más hermoso, sin duda, de toda la zona por color y extrañas formas. Ambos los vamos a contemplar in situ.

 
   


Iniciamos el recorrido remontando el valle del Gor por la GR-6100 en una mañana con algo de neblina. Junto a Villa María Luisa se inicia un curveo de ascenso que nos deja, pronto, a la entrada de las necrópolis de Hoyas de Coquín y sus sendas. Con más atención vemos los megalitos de la zona Alta donde destaca el dolmen nº 134, el mayor y mejor conservado de este área de enterramientos. Al otro lado del asfalto están los de la Umbría del que sólo veremos el nº 137.

    


En nada dejamos la provincial por la entrada principal del Parque Megalítico a penetrar el carril que discurre por el Llano de Olivares dirección a Gorafe. En este largo sector y  diseminados a la vera del tajo hay otra concentración de dólmenes aunque, sólo haremos alto en 3 ocasiones. Primero en el mirador y conjunto de dólmenes del 108 al 112; luego en la zona donde está el 106 y por último, llegando a las cercanías del pueblo, para ver las espectaculares vistas de este, el valle y las cumbres de Sierra Nevada blancas. Al borde de los llanos de Cocón y sobre los tajos a Gorafe está la era de las Cuevas de Torriblanco que será la última ocasión de contemplar la localidad y entorno desde esta vertiente.

 
      


      
Desde acá vamos a enlazar el camino de Bácor un poco para, tras dejar casas del Cocón, pasar a la fase betetera y divertida del periplo en la que vamos disfrutar de paisajes, caminos y de la bajada. Se desarrolla en suave y largo descenso, roto sólo por alguna subidilla ocaional, por las crestas de la Loma de los Pinos teniendo las ramblas del Pollo y Anchurones a los lados. Hemos entrado en el Desierto y los paisajes invitan a algún alto destacando, a derecha, los que podemos divisar a los badlands blanquecinos de las lomas de Enmedio. Llegados al área de la cima de la loma de los Pinos (821 msnm) empiezan a cambiar las tonalidades mientras, en un ir y venir de nuevo al principal, acometemos la senda y duras rampas hacia el punto geodésico de esta cumbre.. De regreso la bajada se hace más pronunciada lo que permite mayor velocidad aunque, conforme el curveo final al barranco se incrementa, es tiempo de parar y ver como los tonos rojos arcillosos ganan cuerpo y embellecen, más si cabe, estos parajes.

 
    


Ya en plena rambla de Anchurones discurrimos por ella un tiempo  y por sus asentados arenales que las últimas lluvias habían dejado de esa guisa. A poco, a la izquierda, dejémosla por un enlace a la zona baja del Tollo de Chiclana que es una subida, en zigzag, entre tierras grises y rojizas que finaliza en su mirador natural donde, enfrente, ya tenemos el hermoso badland del Colorao que, afortunadamente, nos van a acompañar y amenizar el largo tramo de subida que raudos comenzamos.

 
    


Este es una fase larga de ascenso, luego mixta, que desde abajo del Tollo penetra en el camino principal que viene de Campos Mones y se dirige a Gorafe. Ya en él y conforme dejamos zona alta del Tollo de Chiclana, a nuestra espalda, queda la bellísima estampa de los paisajes del Desierto declinando hacia el valle del Guadiana Menor con vistas del  pantano del Negratín incluido. Hay varios puntos privilegiados de observación que señalo con banderolas. Tras dejar las Cuevas de la Meseta pedaleamos en rápido sube y baja hasta alcanzar el cruce que pone fin a la fase.

 
   


       
Ahora descendemos por la zona denominada de la Cañada de la Ventana, con la referencia final del cortijo de la Vega, a enlazar de nuevo con la GR-6100. Pero, rápido, la dejamos a derecha para el penúltimo sector de enjundia. Es la subida por el Secano Grande a la zona de dólmenes de las Majadillas conocida, también, como el Corralón. Tras vadear arroyo Gor abrimos la subida, primero manejable, más después se pone brava por el piso y unas rampas muy pendientes cercanas al 20% de desnivel. El final suaviza y nos deja, tras cruzar un campo de almendros, en la señal hacia las Majadillas que es un buen mirador natural al valle y pueblo desde otra perspectiva. El tiempo apremia y sólo accedemos, ya en bajada, al dolmen nº 65 en la zona baja de esta necrópolis que, por su ubicación y vistas, era un lugar único y singular para el enterramiento. El sendero de la Esparraguera, ciclable en más de un 90%, nos acerca al final del trayecto y a una opípara y merecida comida.

 
     


RESUMEN. Ruta singular en nuestra provincia por lo inusual de unos paisajes casi desérticos que, con sus extrañas formas y colores, consiguen el asombro general. Ello, más la oportunidad de visitar los megalitos de sus necrópolis o disfrutar de sus caminos, ramblas y sendas la hacen muy recomendable. Catalogada de difícil por la subida al Corralón y la senda que gravan el, hasta ese momento, escaso rigor técnico/físico. No hay puntos de aguada en ruta. Se desaconseja hacerla con mucho calor y tras lluvias por la naturaleza caliza del piso del Desierto.



19/2016-10-27. GRANADA. NE.

CUEVA del GATO y DESCENSO INTEGRAL del RÍO DARRO en OTOÑO (Sierra de HUÉTOR).


      


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN ESTE ENLACE A WIKILOC.

 

 
 

CLIQUEANDO LAS 3 SIGUIENTES FOTOS ACCESO VÍDEOS GENERAL, CUEVA DEL GATO Y DEL DESCENSO DEL DARRO.

      
Datos adicionales:

Kilómetros 39´2.

Desnivel acumulado 1.115 m.

Realizada 27.10-2016.

Tiempo rodando 03h. 50m.

Velocidad media en movimiento 10´1 km/h.

74´4% de piso de tierra/cemento. Resto asfalto.


Nos adentramos para esta ruta que tiene un buen porcentaje de sectores senderiles en el corazón del Parque Natural de la Sierra de Huétor donde, tras jalonar uno de los hitos singulares de la ruta como es la Cueva del Gato, una de las tantas que visitar en esta serranía de las varias que la erosión del agua ha formado al filtrarse por las paredes rocosas de montes y cerros, iremos a recorrer en su totalidad el valle del río Darro en dirección a la capital desde cerca del entorno de su nacimiento allá entre el Calar de los Mármoles, barranco de la Hoz y fuente de la Teja.

 
     


Este será el objetivo principal de la propuesta y así en la aproximación como, después inmersos en su cuenca, vamos a poder deleitarnos de la complejidad de este relieve serrano; de la variedad de su flora que, especialmente en otoño, nos regala estampas de bellísimo colorido; también de su fauna; de sus sendas y carriles que, no debemos olvidar, son caminos de historia de pueblos, campos, haciendas y de la propia Granada pues, a la vera de su cauce y en sus laderas, en concreto entre San Miguel Bajo y San Nicolás, en el barrio del Albaicín, nació el primer núcleo urbano allá en época íbera (siglo VII a.C.): el oppidum de Ilitur, luego Illiberri o Illiberis.

 
     



 

El río que los romanos denominaron Dauro por el oro que se extraía de su cauce, pues, vertebró el desarrollo de ese poblamiento, la Granada romana, la visigoda y contribuyó, con el influjo de sus aguas canalizadas a través de una compleja red de acequias, a la propia vida cotidiana de sus habitantes en sus labores (agricultura, ganadería, curtidos, sederías, mercados, etc.), ocio (baños y fiestas) o en el de culto y al momento de mayor esplendor de la ciudad en época Nazarí cuando, la colina de la Sabika albergaría definitivamente la fortaleza palacio de dichos monarcas que hoy es símbolo indiscutible de Granada y su sello de identidad ante el mundo. Tras la conquista cristiana sus orillas cambiaron minaretes por campanarios, se alzaron monasterios y sedes de organismos castellanos que también son un importantísimo patrimonio de la ciudad y, así, su trascendencia se mantuvo incluso hasta su embovedado aunquesin apreciar su valor, y de forasteros que, el rápido crecimiento del siglo pasado abrió la ciudad al entorno del río al que le vierte aguas: el Genil. Hoy,  sus aledaños son transitados por gentes nativas que deambulan el centro neurálgico de la villa, los más disfrutan del increíble legado patrimonial que atesoran orillas y laderas del Darro.

Entonces, compañeros, nada mejor que comenzar el trayecto encima de su mismo cauce y sobre el embovedado bajo el que discurre la corriente por el centro de la ciudad. Será al lado de la estatua de Colón para ir a la zona Norte donde hay reunión grupal en la explanada del CC Alcampo. Desde acá, por la carretera Jun/Alfacar, pasado el Parque Nueva Granada, entramos en el entorno del barranco de San Jerónimo que haremos, en ascenso, hacia Víznar. Este sector nos exige esfuerzo físico y destreza técnica en una primera parte de sendero, a derecha de la rambla, con algún momento de peana al final de la senda, al vadeo y en la pérfida subida a las lomas de la Hoja. La segunda parte, en el margen diestro, es menos exigente

 
      


La localidad de Víznar nos permite la posibilidad de aguar y hacer un pequeño alto bien en la fuente de la Iglesia o en el pilar de la carretera local a Alfacar. De esta última, por la que optamos, vamos a continuar subiendo hasta penetrar en la Sierra de Huétor por Puerto Lobo, lugar donde se halla el Centro de Visitantes del Parque. Continuamos, ya por tierra, la pista principal que nos dirigiría a la zona de acampada de la Alfaguara más, nosotros, la dejamos por las sendas y carriles de las Veguerías de la Cueva del Gato.

 
     


Este es un enlace frecuente hacia la pista al área de la casa forestal de los Peñoncillos  cercana a la A-92 pero, sin duda, de gran belleza paisajística y de amplio divertimento sobre todo si, como es el caso, empezamos a conectar varios de sus lindos y limpios senderos cercanos a los carriles principales. Más, pronto haremos un alto para hacer una senda sube/baja de peana, muy corta, que nos pone en la entrada de la misma Cueva del Gato. Esta caverna que está situada bajo el cerro del Pino no tiene galerías y escasas formaciones calcáreas (estalactitas y estalagmitas) pero, en cambio, como significativo señalaremos los pequeños bloques de cuarzo de las rocas del suelo y de su utilización, hasta hace bien poco, como redil de ganado.

 
    


De regreso al camino lo concluimos con rapidez en el mismo valle del río Darro que, a escasa distancia de su nacimiento, discurre con escaso caudal. Obviamos ir a la fuente de la Teja aunque está colocada en el track para posible aguada. Empezamos con una bella senda que concluye en la zona de la alameda de las Tejoneras que nos acoge con una espectacular estampa. Desde acá descendemos por pista y un sendero practicable hasta topar con una zona abrupta y encajonada de inexcusable peana. Vueltos al pedaleo sólo el paso del dique de Bolones nos apea antes de arribar al área de los nacimientos de Fuente Grande y de los Porqueros.

 
    


Llegamos a Huétor Santillán por el camino bajo el que discurre su acequia para hacer parada en el pilar de Aguayo. Desde él, por el centro de la localidad, bajamos a conectar la ruta Alfanevada un corto pero duro tramo que finaliza a la entrada de los terrenos del cortijo Cortés. De acá, tras rápida bajada, volvemos a acceder a nuestro valle para ahora abordar un sector de pista entre alamedas con el paso de dicha hacienda como único hito significativo y singular pues, singular es encontrar expedito el camino de prohibiciones y del acecho de la cruel camada del sin par Atila, especialistas en amilanar y dentellear ciclistas.

 
      


CLIQUEANDO LA SIGUIENTE FOTO VÍDEO DE LA TOMA DE LA ACEQUIA REAL DE LA ALHAMBRA.

       

Aún con ese recuerdo vadeamos el río para ir al hermoso entorno del azud de la acequia Real de la Alhambra. Si bien lo que vemos es la canalización moderna realizada a mediados del siglo pasado, en su origen (Siglo XIII), la antigua recibió el nombre de la acequia del Sultán y distribuía aguas, por varios ramales, al complejo de la Alhambra, el Generalife y el barrio contiguo en una obra de ingeniería hidráulica de extraordinaria complejidad. Más abajo de esta, como curiosidad, estaba la toma de la ciudad nazarí que se iba derivando en canalizaciones y acueductos por los distintos barrios.

El siguiente tránsito es por los aledaños de la Hacienda y Cortijo de Jesús del Valle que, a pesar de haber sido declarada bien del patrimonio histórico andaluz está en un estado  lamentable de conservación. Sabed que fue una próspera explotación agrícola/ganadera en manos de los Jesuitas (siglos XVI y XVIII) en la que convivían y laboraban familias que desarrollaban todo tipo de actividades dentro de una economía autosuficiente. Tras dejarla, por caminos entre olivos, nos acercamos al curso del Darro y bien pegados a sus márgenes enlazamos dos sendas siendo la segunda, a la vera de la acequia del molino de Teatinos, la más atractiva.

 
    


 
Vadeado el río, ya por su margen derecha, entramos a los barrios históricos de la capital. Primero nos recibe el del Sacromonte con sus típicas casas/cuevas, sus antiguos tablaos o zambras más la imagen inconfundible y bella del complejo de la Alhambra enfrente. Después recorremos parte del bajo Albaicín por la calle San Juan de los Reyes que nos deja en la monumental Plaza Nueva, lugar donde el Darro se esconde bajo nuestros pies y donde ponemos fin al periplo.

RESUMEN. Ruta corta, intensa y de total divertimento por los paisajes y la diversidad de caminos a recorrer con especial abundancia de sectores de sendas. Incluye también el paso por bienes del patrimonio monumental e histórico del valle y Granada. Trayecto de cierta intensidad física y algo más en el plano técnico. Puntos de aguada repartidos en el track con banderolas. Se puede hacer en cualquier época del año.   

 

 

18/2016-09-24. GRANADA.NE.

CIRCULAR desde GOR por el ALTIPLANO y la VERTIENTE N/NW de la SIERRA de BAZA. Paisajes y contrastes.


 


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC. ENLACE.

CLIQUEANDO LA SIGUIENTE FOTO VÍDEO GENERAL DE TODA LA RUTA.

 Datos adicionales:

      
 Kilómetros 64´2.


Desnivel positivo acumulado 1.499 m.

Realizada 24-09-2016.

Tiempo rodando 05h 33m.

Velocidad media en movimiento 10´1 km/h.

67´3% de piso de tierra. Resto asfalto.


 
Esta ruta quiere ser una pequeña aproximación a la realidad de pequeñas poblaciones, pedanías de Gor o Baza donde el tiempo parece detenido, y a la increíble variedad paisajística de toda esta zona sita al E y NE de la frontera de las comarcas interiores granadinas de Guadix y Baza. Entre barrancos, cárcavas, cañones y otras formaciones espectaculares en su apariencia y colores que han sido creadas por la erosión del agua y el viento se despliega, ante nuestros ojos, el paisaje de badlands más importante de España. Estas tierras baldías, casi desérticas, que vamos a recorrer sólo de pasada en la bella rambla de Baúl, de menos belleza la de Valdiquín, se extienden ladera abajo en este altiplano hacia la Hoya del río Fardes mientras que cuando lo cruzamos, al frente y diestra, el contraste con las panorámicas de la Sierra de Baza nos anuncia un cambio de escenario.

       

Será el de este Parque Natural que transitaremos en su vertiente NW para disfrutar, también, de sus vistas impresionantes, recónditos parajes y de su tupida y cambiante vegetación pues, según ascendemos, al bosque de encina inicial le supera, a más altitud, el pinar, donde el endemismo del pino silvestre en su variedad nevadensis es significativo y ya, por encima de los 2000 m. la sabina, enebros y piornos se adueñan de las alturas. En los valles, en cambio, álamos y plantas de ribera se enseñorean de las orillas de los ríos. De su valiosa y abundante fauna destacar la población de ciervos y águilas reales. Como veis, compañeros, un marco excepcional para el btt

 
     


CLIQUEANDO LA SIGUIENTE FOTO VÍDEO DEL PATRIMONIO Y PAISAJES DE GOR.

 
En cuanto a Gor, este pequeño pueblo en cuyo término y el de Gorafe hay testimonios de un pasado prehistórico importantísimo ligado a la cultura Megalítica que floreció en las márgenes del río de igual nombre, será sitio de inicio/regreso de esta ruta y, como no  podía ser de otra manera, de buen y abundante yantar en la posada de la Mora. De su historia decir también que, en la zona de las Angosturas, se excavó un poblado ocupado ininterrumpidamente desde finales del Calcolítico hasta el período romano cuando, cercana, pasaba la Vía Augusta que conectaba la Bética con Cartago Nova y todo el litoral Mediterráneo. En terrenos del cortijo del Olivar se encuentra su necrópolis. En su actual emplazamiento y, de su pasado musulmán como alquería, se conserva algún lienzo de muralla del antiguo castillo que se puede visitar además, asimismo, de la iglesia del siglo XVII, la plaza de toros que alberga parte de los encierros documentados como los más antiguos de España y los lavaderos con la fuente de los 7 caños.

 
     


Unas puntualizaciones. El sendero de la acequia de los Puntales tiene un final de peana pasada la estructura del antiguo puente del ffcc de Baúl y su rambla en que, divididos en dos grupos en busca de la mejor opción de ascenso al pueblo erré con la peor de modo que, obviar el track de “escalada” y, seguid sendero abajo para girar 360º e iniciar la subida. Como curiosidad decir que los Balcones se dividen en dos pequeños núcleos de población diseminados en la parte alta del tajo a ambas márgenes de la rambla de tal suerte que, los Balcones de la Milagrosa (tajo izquierdo) pertenece a Gor y los de la Piedad a Baza siendo, el valle, frontera entre ambos términos municipales.

 
   


Comenzamos el trayecto callejeando Gor para ver, de pasada, el lavadero y la fuente de los 7 caños y, con más atención, su hermosa plaza de toros a la que pudimos acceder. En nada, por la GR-6102, ascendemos la margen derecha de la amplia rambla despidiendo la localidad en las inmediaciones del cortijo del Chato para traspasar la A-92 y, luego, rodar por el carril principal a los Balcones. Inmersos en él lo dejamos, de momento, para un bucle que nos mete en la Rambla de Valdiquín que, además de barranco, es una pequeña pedanía de casas y corrales diseminados en sus laderas. Vueltos al principal vamos, raudos, a la ermita de la Milagrosa.

 
   


Después vemos algunas casas cueva del anejo de Gor antes de discurrir a los Balcones de Piedad, sitos en la otra margen, en un sube/baja de la rambla de Baúl. Este sector es técnico y exigente pues el piso está roto y dificulta, sobre todo, el ascenso. Parada en la era baja para contemplar la belleza de estas aldeas en un paisaje típico de badlands antes de concluir la subida.

 
    


De nuevo en el altiplano iremos hacia Baúl paralelos al barranco para entremeter la senda de la acequia de los Puntales. Este increíble sendero, que es ciclable en un 90%, nos mantiene al filo de la rambla en un escenario espectacular de baldío y vegetación de ribera con el puente de lata (antiguo ffcc) agrandándose según nos acercamos. En sus aledaños se complica el asunto como ya señalé. No obstante, buen tris para contemplar, desde abajo, su estructura y después, tras la caminata, hollarlo con el grupo rejuntado.

 
     


Dejamos la población yendo en busca de la vía de servicio de la A-92 por una zona de llanos. Cruzamos la autovía e ingresamos en la carretera que se dirige a cortijo Narváez que nos acoge con un cambio drástico de paisaje y vegetación. En el tramo son hitos de referencia la cantera de grava abandonada y el mojón del collado del Tardón que inicia un sector fastuoso por el entorno cercano de cortijo Narváez. Primero, un carril nos acerca al área de la fuente de la Salud donde la arboleda apenas deja pasar algún rayo de sol más, después, una vertiginosa senda nos deja en zona de la antigua cortijada Narváez que, hoy, aloja los edificios del centro de visitantes del Parque y de un hotel restaurante. El sendero balizado de la fuente de la Taza que está seca nos despide del paraje.

CLIQUEANDO LA FOTO DE LA FUENTE SE VISIONA EL VÍDEO DEL ENTORNO DE SENDAS Y FUENTES DE NARVÁEZ.

 
    


Se inicia el largo sector pistero de ascenso prolongado y sin excesiva pendiente por el carril principal Gor/Charches que, al paso por el área de recreo de la Canaleta Alta, nos invita a un alto de aguada y relax en un marco incomparable. A partir de ella el camino serpentea y, conforme asciende, comenzamos a divisar vistas espectaculares de cerros, pinares y la Hoya de Baza en la zona del Jabalcón. Comienza a aparecer la mole pétrea del Santa Bárbara (2.269 msnm), la cima de mayor altitud de esta serranía, al que acompañan a su alrededor otros dos miles. El mirador del collado del Toro nos obliga a un alto para observar la mejor panorámica de todas pues, a pesar del que el cerro de Quintana se interpone en la visión, las Hoyas de Guadix enseña menos pero la de Baza ya hasta el pantano del Negratín y todas las grandes sierras que la rodean se dibujan en el horizonte y, bajo nuestros pies, los bosques y caminos de esta vertiente ponen otra nota de belleza al magnífico espectáculo visual.

CLIQUANDO LA FOTO SIGUIENTE DE LA FUENTE VÍDEO DEL PARAJE DE LA CANALETA ALTA.

 
     


Ganamos la cota 2000 y la vista sigue recreándose con las montañas que nos rodean mientras dejamos el collado de las Minas para, de inmediato, llegar al punto más alto de la ruta: el puerto de las Palomas (2.037 msnm mapa IGN) desde el que, enfrente, vemos Sierra Nevada. Desde acá rápida bajada al cruce de caminos del puerto de los Tejos donde, a derecha, tomamos el de Gor por la umbría de las Minas que, a pesar de discurrir en bajada, presenta una tachuela central de consideración. Acá una sola parada en el mirador del barranco de las Víboras.

 
     


Confluyendo al camino principal que viene de Charches a Gor proseguimos descenso con algunos pasos significativos. Primero la cortijada de Casas de Don Diego y, a más seguir, a lo lejos divisamos una hermosa vista de las Juntas. Es una coqueta pedanía que después atravesamos. Acá el camino es asfaltado y con alguna subida antes y después de los Corrales que así, en breve, nos presenta en el mirador del cerro de la Horca para contemplar una magnífica estampa de Gor y alrededores, localidad que nos vio partir altivos y soberanos y regresar con el gañote acartonado y la andorga cantarina en busca de bebida y viandas.

 
      


RESUMEN. Ruta excepcional, entretenida y muy variada en caminos y paisajes pues, aunque es eminentemente pistera, también disfrutaremos de sendas y barrancos como del cambiante relieve del altiplano y, después, del entorno único y privilegiado de la Sierra de Baza. Bastante exigente en el plano físico y menos en el técnico. Puntos de aguada en las fuentes de la Salud y Canaleta Alta (señalados en el track). Se puede hacer en cualquier época del año más, en invierno, precaución por el frío y aparición de placas de hielo.



17/2016-06-11. GRANADA. NE.

La CASCADA del ARROYO de FUENTE GRANDE en PRADO NEGRO (Sierra de HUÉTOR).


   


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC. 

 


CLIQUEANDO LAS TRES FOTOS SIGUIENTES VÍDEOS GENERAL, DE TRAMOS RÁPIDOS Y DE LA CASCADA.


      
Datos adicionales:

 

Kilómetros 65,35.

Desnivel acumulado 1.217 mts.

Realizada 11-06-2016.

Tiempo rodando 05h 51m.

    


Velocidad media en movimiento 11,1 km/h.

78´6% de piso de tierra/cemento. Resto asfalto.



 


En esta ruta hemos dirigido, de nuevo, nuestras bicis en dirección a otra zona que para el verano, desde luego, es perfecta pues nos oferta la posibilidad de contemplar un salto  de agua espectacular e, incluso, refrescarnos en la poza que modelan sus frías aguas al precipitarse. Es la cascada que forma el arroyo de Fuente Grande también conocida como de Prado Negro. Este riachuelo nace cercano a las Buitreras y recibe aportes de otros como el de las Pozas más, en cambio, pierde caudal al alimentar la acequia del Fardes pero, aún así, muestra aceptable nivel a día en que lo visitamos. Este arroyo, metros abajo del chorro, se encuentra con el de Prado Negro y pierde su nombre por el de éste último y, con esa denominación, converge en la zona del Molinillo con el de los Palacios formando el río Fardes.

Pero camaradas, ante tan gratificante empresa, sería un desacierto no explotar la belleza y esplendor de la primavera en la Sierra de Huétor para conducirnos por alguno de sus muchos y diferentes caminos o senderos y hacer, así, un periplo circular no exento de dureza pero muy divertido con paso de ida por el cortijo de Califaquí y la senda de la acequia del Fardes entera desde el barranco de la Gallega más, regreso, por la senda del bco. y cortijo del Chorrillo.

 
  


Y, qué decir del escenario que acometeremos siempre tan sensacional para el btt. Pues que ese Macizo, declarado Parque Natural en 1989, agrupa conjuntos serranos de poca altura ofreciéndonos un relieve rocoso y complejo por la raíz caliza de sus formaciones y la abundancia de agua. Piso blanco en sus caminos por la profusión de mármol dolomítico y una exuberante vegetación, tanto de ribera como de monte, cubre laderas y valles acogiendo una abundante fauna y haciendo que la Sierra de Huétor sea uno de los entornos más indicados para disfrutar de la naturaleza y el deporte en nuestra provincia.

 
     


El agua acá es una constante. En esta ruta, además de arroyos, haremos paso por buen número de fuentes como Nívar, Lochar, Prado Negro, Manolo del Molinillo, Potros o Chorrillo entre otras. También, como elemento erosivo en terreno tan calizo, acentúa su papel transformador del paisaje y se plasma en la formación de cuevas y de ese extraño relieve en roquedos, calares y barrancos. Pues de todo ello podremos disfrutar en estos parajes además, como no, de la visión de los tres miles de Sierra Nevada desplegados ante nosotros entre los bosques de esta serranía.

 
      


 
Emprendo marcha hacia la zona Norte granadina donde, tras unir a varios componentes de Suricatos, buscamos la opción de acceder a Nívar, tras callejeo en Pulianas, por el recio camino de los Yeseros que, aunque en su mayoría esta alquitranado/cementado, ciertas rampas alrededor del 20% de desnivel nos someterán a un buen calentón y a precisar de reponer agua en el pilar del mismo ayuntamiento.

La siguiente fase nos introduce en pleno Parque Natural de la Sierra de Huétor remontando el curso del río Bermejo hasta coronar el ascenso cerca del collado de las Minas. Es una zona habitual de trasiego betetero pero no por esta rutina debemos tenerla a menos pues, el entorno anterior y posterior al cortijo de Califaquí, nos deja un paraje de umbría de apreciable belleza. Pasada la fuente de Lochar ganamos altura y amplitud del escenario por donde circulamos y, por tanto, podemos contemplar la belleza de este valle con el Peñón de la Mata bien visible poco antes de abandonarlo en las cercanías del puerto.

  
  


Marchamos, ahora, con la intención de hollar la senda del canal del Fardes y, para ello, la pista del carril principal que se dirige al área de recreo de las Mimbres/los Potros nos verá pedalear raudos al encuentro del enlace hacia la acequia. Este lo tomamos por el carril que asciende el barranco de la Gallega que, poco a poco, se pierde en un hermoso prado con flores para pronto reanudarse en sendero que, tras dos pasos complicados, nos deja a la vera de la canalización.

 
    


CLIQUEANDO LA FOTO SIGUIENTE ACCEDES AL VÍDEO DEL SENDERO DE  LA ACEQUIA DEL FARDES.

 
He desechado el tramo tradicional del canal desde el bco. de la Zorra por su gran dificultad más, aún desde donde lo acometemos tenemos 5 kilómetros de disfrute senderil con las fases inicial/final sin arreglar y prestas a exigirnos cuidado y algún tramito de indignidad pero que, en nada, merma la honra ante la belleza del entorno y el paisaje. En la fuente de las Chorreras aconsejo un alto. Sabed también que, muy después, en la zona del Tajo de las Garduñas dejamos el nuevo tramo de canal atravesar el risco por un túnel y, tras una senda difícil, volvemos pronto al lado del antiguo cauce que ya no se utiliza. Finalizamos el canal en la Majada del Moro y de ahí hasta Prado Negro para hacer un corto alto en su fuente.

Entre las pequeñas casas de esta población bajamos al vallecillo del seco arroyo con igual nombre. Es la zona de los Tajos del Despeñadero donde la entrada y salida hacia el lugar que alberga el chorro la haremos por senderos complicados para la bicicleta pero muy bellos por esos roquedos tan abruptos. La belleza del paraje se convierte en insuperable cuando penetramos en la oquedad que contiene el salto de agua del arroyo de Fuente Grande. El lugar invita a gozarlo un tiempo que apenas tenemos ya.

 
    


Junto al cortijo del Despeñadero está la fuente de Manolo el del Molinillo y, llegados a ella, dejamos sector por uno nuevo que nos lleva al área recreativa de las Mimbres, la fuente de los Potros más un breve tramo posterior por el camino principal. En él lo más relevante es ser precavido ante un cruce de 360º en bajada que permanece casi oculto y que, tras abordarlo, nos lleva al vado del arroyo de Prado Negro y al ascenso a la zona de recreo.

Seguimos con la diversión deportiva y paisajística yendo hacia el cortijo del Chorrillo. Emprendemos un enlace sube/baja precioso por la Loma de las Chorreras que conecta con el inicio del agradable sendero del barranco del Chorrillo dirección a la cortijada y que es, sin duda, otro de los momentos que embellecen la ruta. Luego, el propio y cuidado cortijo, su fuente, la zona aneja y las vistas que nos ofrece no tienen precio.

 
      


A nuestras espaldas nos despide el Chorrillo mientras ascendemos collado del Cigarrón y, tras un breve descenso, discurrimos por la Solana de las Minas hacia la pista principal en los Llanos. Cercanos a la curva frente a cerro Garay hay una de las vistas más famosas a los tres miles de del Parque y es alto obligado. También, antes de activar el ritmo en el camino principal hacia Alfacar, conviene deleitarse con la formación rocosa del Púlpito para así tocar arrebato con vehemencia e iniciar la vuelta con ímpetu en un sector de rodar que, excepción de dos tramos cortos de carril/senda anejos a la ctra., nos deja en la zona alta de Alfacar.

 
     


Luego nos dirigimos hacia Víznar y al cruce de la A-92 para volver a hacer una fase por tierra inmersos en los caminos de la cañada del bco. de San Jerónimo. Por estos llegamos a la zona Norte capitalina y, por fin, callejeando por Granada concluimos el periplo donde lo habíamos empezado horas antes.

RESUMEN. Ruta para disfrutar del btt y naturaleza gracias a los paisajes, caminos y el propio entorno de la Sierra de Huétor. Acá enlazaremos algunos de sus cortijos y sendas más importantes en pos de visitar, incluso remojarse si el tiempo lo permite, la bella cascada de Fuente Grande. A nivel físico la ruta es bastante exigente y también en el técnico por diversos tramos de senderos. Muchos puntos de aguada en el trayecto de los que he distribuido con banderola sólo algunos. Se puede hacer en cualquier época del año pero con calor es más divertida.



 16/2016-03-17. GRANADA.NE.

CIRCULAR desde GALERA a ORCE. Patrimonio MONUMENTAL y ARQUEOLÓGICO.

 


 
TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.



CLIQUEANDO EN LAS DOS FOTOS SIGUIENTES VÍDEOS GENERAL Y DE LOS TRAMOS RÁPIDOS.


        
Datos adicionales:


 

Kilómetros 50´69 km.

Desnivel acumulado 497 m.

Realizada 17-03-2016.

Tiempo rodando 04h 18m.

Velocidad media en movimiento 11´9 km/h.

88´5% de piso de tierra. Resto asfalto.

    

Madrugamos para dirigirnos en coche a Galera, en concreto al parking del restaurante el Parador, lugar que será fonda e inicio/final de esta circular hecha con los Jociosos para disfrutar de una mañana de btt por parajes singulares de esta comarca que guarda la memoria de su historia menos y más reciente y, como no, de su exquisita gastronomía.

 

Ambos pueblos pertenecen a la Comarca de Huéscar o del Altiplano granadino, un lugar de contrastes entre llanuras casi desérticas de paisajes lunares (excepto las ramblas de sus ríos) y las frondosas serranías que la encierran que, en el caso de la Sagra y Castril, aún guardaban nieve en sus cumbres. Pues, por esa altiplanicie pedalearemos para enlazar sólo alguno de sus importantes yacimientos arqueológicos y paleontológicos que tanto han aportado y aportarán para el conocimiento del pasado de esta región, de España y del mismo proceso de desarrollo del hombre.

  
   

   
Y es que en ambos términos municipales se puede desarrollar sin interrupción, a través de los hallazgos e investigaciones llevadas a cabo en esos yacimientos que ahorro ahora  reseñaros, una secuencia completa histórica de ocupación desde el Neolítico Final (2500 a.C.) a nuestros días, algo inusual en Arqueología. Y, además, en terrenos de Orce hay varios de carácter paleontológico que son claves para desentrañar cómo era la vida, la fauna y el entorno hace 1.600.000 años (Pleistoceno Inferior) y, aunque alguno con la mácula del polémico fragmento humano o no, lo cierto es que los utensilios de piedra y el molar de un pequeño homínido encontrado, este aceptado por toda la comunidad científica, hacen tener esperanza de hallar otros restos humanos que permitan esbozar como era este homínido y seguir así rellenando el complicado rompecabezas de nuestra evolución.

Empezamos trayecto, desde el lugar a yantar, penetrando en el antiguo carril a la Puebla de Don Fadrique que, en poco, nos deja a la entrada de la necrópolis de Tútugi (siglos V-II a.C), el nombre íbero/romano de la actual Galera. Pequeña subida y situados en las lomas vemos algún túmulo excavado que, en su día, sacaron a la luz piezas suntuosas en el interior de estos enterramientos entre las que sobresale una estatuilla dedicada a una diosa de la fertilidad y que está expuesta en el Museo Arqueológico Nacional. Se le denomina como Diosa de Galera.

   
 


Proseguimos por el mismo carril principal y secundarios, ya por piso de tierra, hasta topar con el canal de San Clemente y, una vez cruzado, con el punto geodésico del Alto de los Llanos de Orce (982 msnm). Después, en la segunda intersección de caminos, iremos a derecha por el de las Yeseras hacia la confluencia de ramblas frente a Orce no sin antes deleitarnos con las raras formas y tonalidades que la erosión nos ofrece en el paisaje de los barrancos.

   
 

CLIQUEANDO LA FOTO DEL TORREÓN TENDRÉIS ACCESO A UN VÍDEO DE ÉL.

   
En el cruce marcharemos por plena rambla del Salar arriba para cambiar de ribera en la zona de Cruz de Collons siempre con la mesetilla y su torreón como guía. Para acceder a él debemos rodearlo hacia el N., menos pendiente, y excepto 20 m. últimos de peana para llegar al plano es ciclable en su totalidad. Esta atalaya de época Nazarí y 9 m. de altura era una torre vigía que, enlazando con las vistas con otras dos construidas a más altura, controlaban el paso hacia Caravaca, Almería y la propia rambla del Salar ya que, recordemos, estas eran tierras de frontera entre el reino musulmán de Granada y la Murcia castellana.

Vuelta a la vaguada pero, esta vez, por el antiguo camino de Huéscar/María que pasa cercano a varios cortijos antes de vadear y cambiar de margen para ir al yacimiento de Venta Micena; esto a la altura de los de los Prados. A él entramos desde el S. tras rodear los cerros que, en un área enorme, cobijan las diferentes excavaciones que se han hecho.

En él apareció el discutido fragmento de cráneo pero, al margen, a nivel paleontológico es único pues han aparecido huesos de animales de 1.600.000 años que describen una fauna de grandes mamíferos herbívoros (mamuts, hipopótamos, rinocerontes, ciervos gigantes, etc…) y carnívoros (hienas, jaguares, 2 especies de tigres de dientes de sable, etc…), con un entorno lagunar en la periferia del gran lago interior que cubría de agua las Hoyas de Guadix y Baza. También se han hallado muestras de trabajo de tallado en piedra hecha por los homínidos del momento. Junto con otros 2 yacimientos del lugar, Fuente Nueva y Bco. León, se espera encontrar elementos más consistentes que el molar para saber de aquel antepasado.

  
   


Tras la visita, por carriles secundarios, nos acercamos a Fuente Nueva. Diseminada en casas cuevas y cortijos apenas parece pueblo aunque, desde poco, se están rehabilitando éstas y la localidad. Dejamos asfalto y pedanía para, dentro de la Cañada de Vélez y a la vera del río (margen izquierda), arribar a Orce. Poco antes de llegar, junto a dos grandes balsas de agua, vimos reunidos en un cerro y volando, cientos de buitres en una escena sorprendente para todos.

  
 


Orce es un pequeño y bonito pueblo de excepcional patrimonio. Con prisa sólo pudimos ver la monumental alcazaba de las siete torres, el palacio de los Segura y la fuente de los caños. El área del cerro de la Virgen de la Cabeza nos esperaba como otro jalón y, a él pedaleamos por los carriles de la Cañada de la Virgen, paralelos al río y a la GR-9104, para hacer alto en su ermita y yacimiento, centro de interpretación al lado. Lo hallado acá, muy importante y abundante, nos habla de un valle frondoso (robles, olmos y fresnos) y de tres fases distintas del Neolítico donde se estudió la evolución del poblado, economía, vida cotidiana y enterramientos. También hay 3 épocas más de ocupación, estas posteriores: romano, visigodo y árabe.

  
 


Proseguimos ruta, primero en subida, hacia el plano de Macilucas para hallar la vereda de la Alquería y, por ella, con un discurrir rápido y en bajada, llegar a esta pequeño pueblo ubicado a las faldas de una rambla y, desde su Iglesia, lo dejamos para cruzar la A-330 y hacer la bajada a Galera por su antiguo y sinuoso acceso que apenas mantiene algo de asfalto, roto por los continuos baches que, no obstante, es ideal para nuestra btt. Ante el cerro de la Virgen entramos en la localidad para callejearla y apenas, pues apremia la hora, ver su Iglesia y Plaza Mayor y por el puente de Hierro que era parte de la antigua carretera a Huéscar, salir a la nueva donde, en nada, platicaremos a mesa y buenas viandas.

  
    


RESUMEN. Ruta por una comarca de contrastes paisajísticos y complejos relieves que le dan su encanto especial a pesar de su aspecto desértico. En una conjunción de deporte y cultura uniremos algunos de sus yacimientos principales que son, sin duda, uno de sus principales patrimonios y reclamo turístico. De poca complicación técnica y física. Punto de aguada en Orce. Con mucho calor es desaconsejable pues apenas hay sombras.                                                                                 



15/2015-11-14. GRANADA.NE.

MIRADOR de las MINAS en CERRO del CORZO. TRES FUENTES y SENDEROS (Sª de HUÉTOR).



 


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.



CLIQUEANDO LAS 2 FOTOS SIGUIENTES ACCEDÉIS AL VÍDEO GENERAL DE LA RUTA Y EL DEL MIRADOR.

 

        
Datos adicionales:

Kilómetros 47´00.

Desnivel acumulado 1.100 mts.

Realizada 14-11-2015.

Tiempo rodando 03h. 54m.

Velocidad media en movimiento 12´05 km/h.

51´8% de piso de tierra. Resto asfalto.




Ruta de inicio en la zona Sur de la capital y finalización en la Norte. Su desarrollo, hecho con parte de mis compañeros de Suricatos, tenía como reto principal acercarnos al cerro del Corzo (1.605 msnm) y desde su mirador, llamado de las Minas, observar y deleitarnos con la excelente panorámica que, en 360º, desde ahí se divisa. A saber: vertiente N de Sierra Nevada con todos sus tres miles desplegados, ahora sin nieve pero, con ella un verdadero espectáculo; cara S y SO de Sierra Arana concluyéndola el Peñón de la Mata; más allá, en la Vega, el pantano de Cubillas y Sierra Elvira y, cómo no, rodeados de la masa forestal y alturas de la Sierra de Huétor que es la serranía que alberga esta magnífica atalaya-mirador.

Y es que este Macizo, tan cercano a la capital, que agrupa conjuntos serranos de poca altura nos ofrece un relieve rocoso y complejo por la raíz caliza de sus formaciones y la abundancia de agua. Además, la profusión de mármol dolomítico hace que el piso de buena parte de sus caminos sea arenoso y tenga ese color blanco tan peculiar. Vegetación de ribera, matorral, roble y quejigo pero, sobre todo, encina y pinar cubren sus laderas y acogen una fauna abundante y, a veces, dejan entrever una de las vistas más limpias y bellas de nuestra principal Sierra

La importancia del agua como sustento vital para la fauna y la flora del parque no lo ha sido menos para, como elemento erosivo y modelador del paisaje, contribuir de manera fundamental a hollar la roca y dejarnos buen número de manantiales y cuevas. Entre los primeros, que son los que interesan en esta ruta, recalaremos en tres señalados con sus respectivas banderolas: fuentes de Lochar, Umbría de las Minas y de la Teja.

  
    


Con todo ello podemos decir que la Sierra de Huétor es pues, sin lugar a dudas, uno de los mejores entornos de nuestra provincia para disfrutar de naturaleza y deporte.

Temprano, tras cruzar una Granada que se despierta, nos reunimos todos para iniciar el periplo. El primero es un sector de asfalto para abandonar la ciudad y presentarnos cerca de Cogollos por la provincial GR-3424. Atrás habremos dejado las localidades de Pulianas y Güevéjar hacia el término de Nívar. En la zona de chalets de la Esperuela haremos un sector de enlace al camino tradicional del cortijo de Calafaquí. Es un tramo corto pero duro, más al inicio, pues acometeremos rampas cercanas al 20% de desnivel ascendente. Lo finalizamos rodeando el cortijo de la Policaria.

   
    


Ya en el carril del cortijo el Colmenar a las Minas y paralelos a la acequia del Fardes vamos a introducirnos en pleno valle del arroyo Bermejo en el encuentro con el camino que viene de Cogollos. Ahora a la vera de ambos, canal a derecha y riachuelo a la otra, seguimos pedaleo ascendente por un paisaje otoñal de verdadero encanto que tiene su culminación en la entrada al área del cortijo de Califaquí. Los colores de la hojarasca de árboles y matorral de ribera son un aliciente más a este sector de la ruta y obligada parada para contemplarlos.


  
   

La siguiente fase sigue en ascenso por un tupido bosque de encina y pino que, ya al final, deja asomar unas imágenes preciosas de todo el valle con la famosa cortijada abajo. Pero antes, casi a mitad de trayecto, tenemos la opción de parar a aguar en la fuente de Lochar que está situada abajo del camino. Concluimos en la zona denominada del Llano y collado de las Minas donde confluiremos en el camino principal que viene de Alfacar a las Mimbres.

  
  

Reagrupados acá seguimos por el principal pero, bien pronto, lo dejamos a derecha por el que sube hasta la misma base del cerro del Corzo. Pasamos primero por las ruinas de la casa forestal de las Minas y, después, por la fuente de la Umbría que se encuentra aneja a la pista. Poco antes del final empezamos a contemplar la caseta de vigilancia que es distintivo inconfundible de esta atalaya.

  
  


CLIQUEANDO LA FOTO SIGUIENTE ACCEDÉIS AL VÍDEO DE LAS SENDAS DEL ÁREA DE LAS  MINAS.

       

Para llegar al mirador y caseta debemos de andar, transportando la bici, por un sendero que rodea el cerro y luego continúa hacia abajo por la otra ladera. Antes, las vistas que vamos a contemplar nos van a dejar perplejos y, para no ser reiterativo, me remito a la descripción del principio de comentario y vídeo anejo.

Empieza otra parte divertida y singular: senderos. De acá saldremos vacunados para la siguiente sesión de peana senda abajo (escasos 200 mts. en pésimo estado) y, ya después, subidos a la montura disfrutaremos enlazando los senderos de la Solana y el Calarillo de las Minas, eso sí, con algún excepcional paso dificultoso hasta la senda de las laderas del cerro Púlpito. Esta nos acerca al final de la zona senderil que acaba en el camino a la fuente de la Teja-los Peñoncillos.

Hacia la fuente descendemos para aguar y contemplar el hermoso entorno de ribera de esta zona. Como curiosidad recordad que poco antes de élla, donde confluyen los bcos. de la Hoz y del Chorrillo, nace el río Darro. Precisamente, el inicio del siguiente sector por el camino de las Vegueras de la Cueva del Gato, que hacemos a continuación, se hace cruzando el tímido curso de agua de este río. Este es un carril en un suave sube y baja con una frondosa vegetación y que, rápidamente, con final en el sendero de la Umbría nos sitúa en el camino principal que viene del campamento de la Alfaguara a Puerto Lobo.

 
    


CLIQUEANDO LA FOTO SIGUIENTE VÍDEO DEL DESCENSO POR LA GR-3102 A GRANADA.

 

Pronto llegamos a los aledaños del centro de interpretación del Parque y ya, sin más dilación, ponemos rumbo a la capital en una vertiginosa bajada que deja atrás esta serranía y Víznar donde por la provincial GR-3102 concluimos el track en la rotonda del Parque Nueva Granada.

RESUMEN. Esta ruta nos acerca al bello entorno de la zona N y NO del Parque Natural de la Sierra de Huétor donde la diversión es segura por sus caminos, sendas y paisajes. Además, el mirador de las Minas nos va a ofrecer una panorámica impactante del Parque, valles y sierras aledañas. No es trayecto exigente a nivel físico y algo más en el técnico en algunos tramos de las sendas. Tres puntos de aguada señalados en el track con banderolas. Se puede hacer en cualquier época del año.

 


14/10-12-2014. GRANADA. NE.

"DE CANIBUS VILLAM CORTÉS". RODEO del curso río DARRO a BEAS de GRANADA por ambas LADERAS.





TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 
 



CLIQUEAR DOS FOTOS SIGUIENTES: VÍDEO GENERAL Y DE LOS TRAMOS RÁPIDOS.

Datos adicionales:

 


Kilómetros 37´5.

Desnivel acumulado 861  metros.

Realizada 10-12-2014.

     

Tiempo rodando 04h. 03m.

Velocidad media en movimiento 9´2 km/h.

85´4% de piso de tierra. Resto asfalto.

 

 


¡Qué de recuerdos tan lejanos!. Antaño se disfrutaba de la travesía del Darro (el antiguo río de oro de los romanos) desde las alamedas de Jesús del Valle a Huétor Santillán, o viceversa, en paz y sosiego. Pero, los vetos al paso por el cortijo Cortés y su reata de fieros canes tornaron difícil  tal empresa. Desde que ello aconteció muchas anécdotas, sobre todo desventuradas, cierran sus cercados; las menos de heroicidades y más, bastantes más de vilezas, traiciones y deshonras recogen los anales de paso. Y el mismo río, allá en los confines de la finca, también ha sido mudo testigo de lamentos e insultos, incluso sus aguas aliviaron heridas, sofocos y limpiado alguna que otra heroica descomposición.

   
 Y es que tiempo ha desde que Atila y Pandora “, dogo argentino y mastín la hembra, crearon arte y fama de su inflexible hábito de amedrentar senderistas o ciclistas que osasen traspasar, adrede o por despiste, los límites del Cortés. Con tal empeño guiaban su jauría que, en percatarse de la presencia de personal extraño, con avidez y terquedad rodeábanlos a ladrido atronador, fauces abiertas y ojos fuera de órbita que hasta el más templado y valeroso doblegaba voluntad y honra. Bidones, gafas, alguna zapatilla, casco y trozos de culote, sucios y descoloridos por el paso del tiempo, dicen que haylos en las perreras del cortijo a modo de cruel trofeo. Más, pienso hermanos que, mejor aflojar despojos materiales que un cacho de carne.

 
Cierto es que, fuera por nuestra natural tendencia a violentar prohibiciones o fuese por ser único acceso posible, ideemos tácticas de paso. Recuerdo la de la centuria romana, es decir, en peana y bien escudados los flancos por las bicicletas; otra, algo cruel pero de lo más efectiva consistía en dejar señuelo, este siempre rapaz e inexperto, que tras cerrar portón encontrábase sólo y a porfía de los lebreles distrayendo, bien a su pesar, nuestro discurrir. Más hoy Atilla III, en ese proceso darwiniano de selección natural, enseñorea su letal manada batiendo en destreza a sus ascendientes de tal guisa que, apenas algún ladrido lejano advierte de su prestancia y malestar. Después silencio y confianza más la traicionera acechanza de los chuchos es preludio del trágico desenlace.

    
 

Por los perros del cortijo Cortés, en consecuencia camaradas, empecé la búsqueda de alternativas y el resultado de mis indagaciones es este itinerario. Permite el ródeo de “territorio maldito” hasta arribar a Huétor Santillán por el mismo Darro. Luego a Beas pegados al curso de su arroyo y, por último, volveremos a las riberas del primero en la última fase del periplo. Grosso modo ha quedado una ruta espectacular en todas sus facetas: patrimonio monumental e histórico; entorno de ribera y monte bajo; bellos paisajes y panorámicas; carriles y senderos muy distintos y exigentes que junto con la constante del agua y su murmullo nos acompañarán en este recorrido.



Sobre el Darro, pese a su escasa longitud y ser tributario del Genil, decir que es el río mater de Granada. Por la riqueza y explotación de su oro debe su nombre latino “de aurum” que derivará en el actual. Vería nacer los primeros asentamientos estables en las colinas a derecha de su cauce y crecer, merced a la sabia utilización de su agua, hasta la época musulmana de máximo esplendor cuando la colina de la Sabika albergó el complejo palaciego que hoy es símbolo de la ciudad. Pero el Albaicín también guarda, bajo sus calles, casas, cármenes, palacios, etc… un muestrario histórico más antiguo aún. De hecho el germen de la ciudad fue el oppidum íbero de la colina de San Nicolás denominado Ihverir o Ilturir (siglo VII a.C.), después la Iliberri cartaginesa y la Iliberis o Florencia romana. Tan sólo a partir del siglo XX la expansión urbana a la otra orilla del río Genil parece adormecer su pasado pero, el patrimonio que hay a sus márgenes, pronto nos despierta a la realidad de su importancia.

En el paseo del Salón se inicia la ruta para, en plena Plaza Nueva donde se soterra el Darro, darle a este itinerario su vertiente cultural y monumental al pedaleo por el Paseo de los Tristes y la Cuesta del Chapiz. Seguimos en misma dinámica por el Sacromonte con la Alhambra y Generalife a la diestra. Pronto dejamos las últimas casas del barrio, las del Hornillo, por el nominado antiguo camino de Beas que será carril de tierra antes que crucemos el río a la otra margen para ir a Jesús del Valle.

 

Este sector nos acercará junto las ruinas de esta gran hacienda jesuita del XVII cuyos muros derruidos hoy presentan un estado lamentable. Hasta la expulsión de esta orden y la Desamortización del XIX fueron aposentos, almazara, molino, secadero, horno y habitaciones de monjes, campesinos, personal de servicio y sus familias. La bella senda de la Acequia Baja o de la Ciudad primero y después, tras nuevo vadeo,  los carriles de los olivos de Moronta nos situarán en sus aledaños.

 Pero ahora iremos a circular por el del cortijo de la Cacería. Duras rampas entre olivares nos aguardan, algunas cercanas al 20% de pendiente mientras a la vista, en la última parte, tendremos el del Hospicio que se encuentra en remodelación y al que debemos llegar tras un traicionero repecho. Contemplamos la panorámica y continuamos por el carril principal de la enorme cortijada de Buenos Aires pero, a poco de franquear el de Andarax, lo dejaremos por el vial que se dirige al cortijo Cortés desde el Quejigal.



Es una pista en descenso que nos mete de nuevo al valle del Darro pero, al momento, la abandonamos por el secundario del cortijo de los Batanes. Bellas vistas al valle, Sierra Nevada y Huétor Santillán mientras el piso se envilece hasta convertirse en un sendero con un par de tramos de peana. Ya a ras de río y en plena ribera seguimos por el carril de Panderón hasta la Depuradora de la localidad.

 


 Rodeamos Huétor Santillán dirección a Beas por la ruta Alfanevada. Hasta el collado Pajarillo tendremos rampas exigentes más, después, se suaviza la subida según vamos a dejar ésta para hace algo inédito: el acceso a Beas por la ribera de su río. Para ello, tras rodear el peñón del Chico, a derecha, nos introducimos en bajada por los viales de las lomas de Tilalba. Tras el paso de una viña hay tramos semiperdidos antes de llegar al cauce del Beas. Deberemos de franquear el arroyo un par de veces, aunque hay paso lateral para caminantes, previo al pedaleo por el camino del Molino de Félix que es el que nos arrimará al pueblo.


 

En la Plaza de la Iglesia de la Inmaculada Concepción avituallamos para abandonar Beas por el enlace del Arenal al camino del Cordel del Alto de las Tres Torres. Tal recorte nos suaviza la entrada a ese carril pero, pronto nos encontramos con las fuertes pendientes paralelas a la zona de Raspa de Haza Larga. La cosa suaviza en la junta de las Cañadas Reales de Puerto Blanco y Dúdar poco antes de topar con el cruce general de caminos previo al Alto.



Acá iniciamos un sector betetero muy divertido, de nuevo hacia el curso del Darro. Primero por el carril tradicional a la ermita y cortijos de Belén pero, al momento lo abandonamos por un  escondido sendero. Es el del barranco del Estanque que en todo momento es ciclable y nos conecta al carril de las lomas Oeste de Tres Torres. Por él disfrutamos en un inicio de sube-baja técnico y laborioso hasta la bajada final al vado del Quejigal-Cortés aunque, antes de tomarla, disfrutamos de las vistas al valle, el “Rancho Maldito” y las laderas antes holladas.



Ahora, por la margen izquierda del río, hacia Jesús del Valle. El camino discurre entre álamos hasta tomar el sendero los Maeses o del Molino del Rey que, al cruce de arroyo Belén y otro tal se apeana. Atentos al giro a derecha por un olivar que empalma al relleno de tierra y, con la derruida hacienda enfrente, llegamos al camino del collado de los Arquillos (Canal Franceses) que ascendemos con nuestra Sierra Nevada guiándonos hacia otro valle: el del Genil. Por éste acabamos el itinerario pero antes, descendemos a Cenes por el carril de los Arquillos a su cementerio y de ahí al camino del Colesterol que, junto al curso del río, nos acerca a Granada.



RESUMEN. Trayecto de los más gratificantes para el btt por un entorno espectacular en todos los sentidos y, además, cercano a la capital. Corto en distancia pero intenso en emociones y nuevas propuestas. El perfil dientes de sierra en la parte central acumula, ahí, desnivel y fuertes pendientes. También, viales de piso muy distinto y tres senderos se conjugan para decir que a nivel técnico y físico planteará cierras dificultades. Se puede realizar en cualquier estación del año. Puntos de aguada en Huétor (dentro del pueblo), Beas y Cenes.




13/23-11-2014. GRANADA. NE.

LADERAS del CURSO BAJO río AGUAS BLANCAS (DÚDAR). Ida Caminos Cortijos CAÑAS y regreso por La VIRGEN y el LLANO.




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CLIQUEANDO DOS FOTOS SIGUIENTES ENLACES A VÍDEO GENERAL Y DE LOS TRAMOS RÁPIDOS DE LA RUTA.

 

Datos adicionales:


Kilómetros 36´8.

Desnivel acumulado 794 m.


Realizada 23-11-2014.
      



Tiempo rodando 03h. 21m.


Velocidad media en movimiento 10´9 km/h.




86´4% de piso de tierra. Resto asfalto.


 

 A veces, los alrededores de Granada, aunque cada vez menos, mantienen inédito y escondido algún que otro camino que, por unas u otras causas para nosotros, en concreto, permanecía desconocido. La zona del Cerrón y laderas septentrionales del cerro Crucero Gallo, en el margen izquierdo del curso bajo del Aguas Blancas, está surcada por buen número de carriles. Dominado el que sale a mitad de la urbanización Aguas Blancas y que, a media ladera, va al enlace del que baja de la cresta de Jarales y alto Barranco o de los Muñoces que publiqué como ruta a la ermita de Sta. María de los Labradores, ahora nos toca hollar el de más abajo.


 
Se inicia al principio de esa urbanización y pasa por los cortijos de la Virgen y del Llano y, en este último, se pierde entre los olivos para reaparecer y bordear el alto Crucero Gallo más menos por la cota 900 y enganchar con el principal Cerrón, Muñoces a Pinos Genil. Pues bien, a esta propuesta se le supedita el conjunto de la ruta más, para el resto del trazado con punto intermedio en Dúdar he intentado una suerte de carriles, sendas y una trocha olivarera que lo haga entretenido y, por tanto, de interés.


Sobre Dúdar, esta localidad tan de paso para ciclistas decir que, tan cercano a Granada no ha perdido sus antiguas señas de identidad que apreciamos en calles y casas. Tiene un origen incierto, de hecho se abre a la historia al aparecer como distrito del reino de Granada en escritos del siglo XIII. Su relación con el agua y el río que la atraviesa es vital y se muestra en molinos, huertas y la arquitectura hidráulica del Canal de los Franceses, construido durante la invasión napoleónica del XIX.


Fotos y vídeos están hechos en distinta jornada y con diferentes compañeros. Aparecen en ellos gentes de GranaBike y de BTT300 pero el track se hizo con estos últimos.

Comienza el trayecto en la explanada del CC Serrallo Plaza. Tras cruzar el Genil por la pasarela de las Titas emprendemos la subida por las cuestas de la Escoriaza y el Caldero y así, callejeando por los arrabales del Realejo, llegaremos a los aparcamientos de la Alhambra y Cementerio. El próximo sector nos introduce en los viales de la Dehesa del Generalife y Llano de la Perdiz donde haremos alguno de sus senderos.



El primero, tras pasar la pequeña rotonda, es un enlace con el camino principal al Llano. El siguiente es el de la Alberca Rota, lugar que ha sido rehabilitado y vallado. En época Nazarí, a esta alberca llegaba el agua a través de pozos y norias desde la Acequia Real del Generalife para abastecer el palacio de Dar al-Arusa cuyas ruinas se encuentran a escasos 200 metros.

Seguimos sendeando alrededor del Aljibe de la Lluvia para adornar faena con la subida del cortafuego y llegar al reloj de sol. De ahí a la vertiente del Genil y hacer la senda del Mirador del Cerro del Sol. Finalizamos pues este recorrido del Llano de la Perdiz por el carril que baja al cruce de caminos del Canal de los Franceses.


 

Continuamos periplo por el vial conocido como Vereda del Abogao o Crestas de Dúdar. Hasta ahora circulamos, y lo hicimos, por lugares muy conocidos pero tras pasar el duro escollo del rampón de las persianas nos adentramos, ladera abajo, para hacer una espiral menos habitual que nos devolverá a la Vereda. Es el vial al cortijo de las Cañas que franquea varias veces el Canal de los Franceses y que nos ofrece unas bellas vistas del valle del Aguas Blancas y la ladera opuesta por la que luego regresaremos a Granada. Cerca del cortijo se inicia el ascenso al principal.

 
 


Vueltos a él lo proseguimos hasta llegar a Dúdar. Antes de iniciar el tramo de rápida bajada al pueblo paralelos al barranco del Picón es aconsejable una parada para ver la panorámica tan peculiar que se divisa debido al contraste entre la aridez de las lomas a esta margen y la frondosidad en la otra ribera y la cuenca que estamos bordeando. Tras avituallar en la fuente de la plaza del ayuntamiento, precisamente, iremos a vadear el Aguas Blancas a su margen izquierda.



Por esta ribera principia, sin duda, la parte más bonita e inédita de la ruta. El cruce lo haremos por un puente de tablones y, al momento, conectamos con los caminos que nos llevan, junto al río, hasta la urbanización Aguas Blancas. Primero es la senda del Cortijillo en el interior de una umbría de mucha vegetación; después, por una alameda, arribamos a la entrada de la colonia.



Acá, a derecha y subiendo, entramos en la pista de los cortijos de la Virgen y del Llano. Pasado el primero hay una cancela, a veces cerrada pero franqueable por un lado, que da a una caseta junto al carril que entre olivos conduce al siguiente cortijo. Pasamos por encima de sus construcciones y, siempre a la misma altura, campo a través iremos a topar, casi escondido entre pequeñas encinas, con el que rodea el cerro Crucero Gallo (ver vídeo general).

 


Tiene alguna rampa de consideración pero, conforme llegamos a la cara Este se suaviza la pendiente. En este sector hay varias panorámicas que exigen un alto para disfrutar de las vistas a todo el valle y su confluencia con el del Genil. A la cuenca de este último río llegamos, en concreto, según conectamos con el camino que viene del Cerrón-Muñoces.

 

Por él iremos a la localidad de Pinos Genil en una bajada de recio curveo. Cruzamos el coqueto pueblo desde su barrio alto y al instante nos situamos en la margen izquierda del río para hacer la bajada a Granada por la red de caminos y senderos de esta parte que, la menos transitada y divertida del camino del Colesterol.

CLIQUEANDO LA ÚLTIMA FOTO SE ACCEDE A UN VÍDEO DE LA BAJADA A GRANADA POR EL Cº DEL COLESTEROL.

 


RESUMEN. Ruta de corto kilometraje pero, intensa, entretenida y recomendable caso de disponer de poco tiempo pues discurre cerca de la capital. Senderos en el sector de la Dehesa Generalife,  Llano de la Perdiz, al dejar Dúdar y en el camino del Colesterol. Escasa dificultad en plano físico y técnico. Se puede realizar en cualquier momento del año. Puntos de aguada en fuente de las Angustias, Dúdar y Pinos Genil.

 

 


12/12-07-2014. GRANADA. NE.

GRANADA, GÜEJAR SIERRA a collado del ALGUACIL. Regreso por Camino Antiguo de LUGROS-Barranco de los TEJOS a TOCÓN.


 


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CLIQUEAR EN LAS DOS FOTOS SIGUIENTES PARA VER VÍDEO GENERAL Y EL DE LOS DESCENSOS.


     


Datos de la ruta:


Kilómetros  74´9.


Desnivel acumulado  1.508 metros.


Realizada  el 12-07-2014.


Tiempo rodando  04h. 53

 


Velocidad media en movimiento  15´3 km/h.


% de piso de tierra. Resto asfalto.



 


Con esta ruta pretendo concluir, junto a los demás itinerarios  publicados antes, las varias posibilidades de cruce del río Padules, el principal afluente del Aguas Blancas que discurre encajonado al sur por las crestas del Miguelejos y del Alguacil y, al norte, por las del  Zujeiro y Perdinel, y que siempre nos presenta la belleza cautivadora de su valle tan atractivo para la práctica del btt.

 


En esta opción el vadeo se hace a la altura del arroyo de los Tejos, zona denominada del Horcajo, después de circular por parte de lo que fue el antiguo camino de Lugros; digo bien pues, en llegado a la junta,  el carril debía seguir por terrenos del cortijo de la Remonta, en el  valle alto del Padules, por trecho convertido en intrincado sendero. Hoy  está perdido e inaccesible en el tramo de acceso a las lomas de dicho cortijo. A partir de ahí el acceso a Lugros sigue siendo posible por Bierma o el Maguillo.

 


Advertir que el segundo cortijo, denominado los Tejos, está vallado y tiene potente cancela y grande  candado a entrada y salida. Cerca hay zonas de valla que permiten el paso.  Los dueños, que estaban en faena, mantienen disputas vecinales por el paso y decidieron poner el cercado. Fuimos bien recibidos en este y el del Horcajo, donde también platicamos con el amo.



En meollo del trayecto pedaleamos por el interior de las últimas estribaciones septentrionales de Sierra Nevada en un entorno natural privilegiado de alta montaña. Paisajes, valles, agua y diferentes pisos de vegetación nos van a acompañar haciendo más agradable el esfuerzo. El caudal de ríos, arroyos y pequeñas barranqueras es muy apreciable aún a inicio del estío, de hecho los pantanos de Canales y Quéntar, por los que pasaremos, presentan un nivel pleno de capacidad.

 
 


 El paisaje en diversas fases de la ruta es inigualable: primero, hacia el collado del Alguacil, la línea de tres miles que, a poco que ganemos altura, emerge sobre la divisoria de la loma Cuna de los Cuartos; después, pasado este y a izquierda, las serranías de Huétor y Arana, los cercanos dos miles de Zujeiro y Carcabal y, al SE parte de la Hoya de Guadix, nos dejan imágenes de postal. Y, además, valles, barrancos y laderas muestran caminos, cortijos, cultivos y todo tipo de vegetación más, nada mejor que el privilegio de poder circular por este entorno. El contraste de los diferentes pisos de plantas en Sierra Nevada es visible conforme ganamos altitud. De ribera en valles y zonas de agua; bosques de pino, encina, roble y, cultivos como castaño, nogal y cerezo cubren las laderas bajas para, conforme cruzamos el umbral de 1.500 metros, irse paulatinamente perdiendo el arbolado. A partir de 1.800 metros el matorral tipo sabina, jara, zarzales, retamas y endemismos se adueña de los suelos del Parque.

 
 


En este sentido es muy significativo el nombre del principal paso: el barranco de los Tejos. Sin duda el topónimo indica que hubo población de esta conífera más, no vimos ningún tejo, ese árbol recio y singular que puede crecer en zonas húmedas cercano a los dos mil metros. Y es que, las pocas tejedas que aún hay en nuestra serranía, incluso en Andalucía, cuentan con escasos ejemplares pues su número ha ido decreciendo tanto en ejemplares como áreas de distribución. Su apreciable madera, también su extremada toxicidad para el ganado y hombre, hizo que su tala se intensificara desde el siglo XVII. Como curiosidad, lo que nos sorprendió ver en dicho valle es una variedad de jara de color blanco que se adueñaba de las laderas.

 


Pocos Suricatos a reunión: mi tocayo, Antonio, Paco y un servidor. El inicio, al igual que la última parte de la vuelta, es por el camino del Colesterol  a las márgenes del río Genil camino de Pinos para discurrir, después, por ctra. en dirección a Güejar Sierra. Seguimos en pleno valle del Genil  y, hasta la llegada a esa localidad, bordeamos un pantano de Canales pleno de capacidad. Parada y aguada en la fuente del Ventorrillo.

 
 


Atravesamos Güejar para empezar el tramo de subida al Collado del Alguacil. El comienzo es duro, como aviso de lo que espera en kilometraje y pendiente y así, en el discurrir, hay tres puntos significativos: la zona del cortijo Balderas, el mirador del Puntal de las Majadas y la fuente de Tamboril. Sólo los dos postreros merecen un pequeño alto para contemplar el paisaje o, en el último también para aguar. Ahorro, tras lo dicho a principio de comentario, alusiones a las vistas que tenemos de Sª Nevada y la depresión del Maitena.

 
 


El paso del Alguacil nos abre la vertiente del Padules y panorámicas nuevas. La continuación en ascenso del carril aparece, en cartografía, como camino de Lugros y nos mete y saca por varios barrancos  hasta llegar al de los Tejos, entre estos el de Loma Sierra. Arribar al encuentro del principal significa un cambio de dirección y el principal tramo de la bajada en que pasaremos por un primer cortijo hecho de bloques de pizarra; después el de los Tejos y por último el del Horcajo. Ya en pleno valle vadeamos el arroyo de los Tejos y poco después el rio Padules.

 
 

El siguiente tramo, que empieza por la otra margen de la depresión, nos acercará a Tocón de Quéntar. Primero  suave ascenso del collado Toconal para abandonar el valle hacia el barranco de Ramillas. Ahora circulamos en descenso por piso de arenal al encuentro del arroyo Tocón, el futuro río Aguas Blancas, en zona de profuso arbolado ribereño  que nos acompaña hasta la misma entrada de la localidad. Acá parada y aguada en la fuente de la plaza de las Escuelas.

 
 


La última fase será por la ctra. provincial SE-39. Discurre cercana al curso del río Aguas Blancas hasta tributar en el Genil. Tras el alto la penetramos para que nos ponga casi a las puertas de Granada. Este sector de asfalto, siempre en bajada excepto la tachuela del pantano, tiene poca circulación y se hace con rapidez;  a partir de Quéntar encontraremos más vehículos y el pedaleo nos exigirá algo más. Enseguida, al arribar al curso del Genil, tomamos el camino del Colesterol para finalizar la ruta.

 

RESUMEN.  Propuesta más rodadora, también más larga en kilometraje que la tradicional, a las otras posibles rutas con cruce del río Padules desde Granada vía collado del Alguacil o no. El grado de dificultad técnica es pequeño mientras, en lo físico podemos catalogarlo de suma dureza pues el primer tercio de la ruta nos carga con casi todo el desnivel ascendente de la misma (ver gráfica desnivel). Realizada en sentido contrario es más suave. Panorámicas bellísimas en los sectores de ascenso y camino de Lugros a Sierra Nevada y sus estribaciones septentrionales, también a las de Huétor y Arana. Excepto en invierno (posibilidad de hielo o nieve) se puede realizar en cualquier otra estación del año.




11/07-06-2014. GRANADA. NE.

Ruta CLÁSICA a los SILLARES (SILLAR ALTO y BAJO). Ida por CALIFAQUÍ y PRADO NEGRO. Regreso por DIEZMA y los BAÑUELOS.


 


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CLIQUEANDO LAS FOTOS SIGUIENTES VÍDEOS GENERAL Y DE LOS TRAMOS DE DESCENSO.


    


Datos adicionales:

 

Kilómetros 93´5.

Desnivel acumulado 1.711 metros.

Realizada el 07-06-2014.

     

Tiempo rodando 05h. 51m.

Velocidad media en movimiento 15,9 km/h.

39,2 % de piso de tierra. Resto asfalto.


 

 

Esta es ruta clásica, la más larga de las circulares que cruzan la A-92 y entroncan caminos de ambas vertientes de la Sierra de Huétor desde y hacia Granada. La intención es pasar por los dos Sillares: el Alto, que hasta principios de los 60 estuvo habitado y ahora es una cortijada utilizada como corrales de ganado que está situada a 1480 metros de altitud debajo de los tajos de la Media Luna y pertenece a Huétor Santillán; el Bajo, donde parece que el tiempo paró, es un pueblecito pedanía de Diezma que se dedica a la ganadería y el cereal.



La travesía cruza esta serranía de Este a Oeste por la vertiente septentrional y nos sirve para conocerla a través de sus contrastes. La primera parte plena de vegetación de pinar, encina, roble, quejigo, arce y todo tipo de matorral, también la típica de ribera en zonas húmedas; cuevas, calares y formaciones rocosas de extraordinaria belleza, creadas por el lento y continuo proceso erosivo de la roca caliza, son abundantes pero apenas perceptibles rodeados de tanta arboleda.

 


 Pero, rebasada las Mimbres y más tras Prado Negro, conforme ganamos altura declina el bosque y los espacios abiertos anuncian el final de este macizo más, es momento de gozar entre los Sillares, de la majestuosidad de Sierra Arana que si nos ofrece ese abrupto y majestuoso relieve que su homóloga guarda entre su vegetación.


 

Pasos secundarios serán Califaquín, Prado Negro y, de regreso, Diezma. Del primero, en pleno valle del arroyo Bermejo y bajo el Peñón de la Mata, poco más que decir por ser bien conocido en el btt granadino. Prado Negro es una pequeña pedanía de Huétor Santillán que se encuentra en los límites del Parque y que agrupa una serie de casas y cortijos diseminados. Esta aldea fue lugar de paso secundario para los viajeros que antaño iban de Granada al Levante pues, el camino principal hasta el siglo XIX discurría por la Peza. Este espacio de sosiego, con abundante agua, ofrece descanso a todo el que se le acerca para disfrutar de una jornada en plena naturaleza.


 

Sobre Diezma un poco de historia. La toponimia lo relaciona con el término latino decimo que señalaba la distancia, en millas, entre esta posible villa o mansio romana a la vía principal que enlazaba Cástulo (Linares) y Acci (Guadix). La Diyma musulmana siguió siendo una pequeña alquería y, ya en el siglo XVI aparece en las crónicas como una cortijada con nueve casonas. El declinar del camino Guadix-La Peza-Granada por el actual vigorizará esta población.


 

En el capítulo de agradecimientos mencionar a mis compañeros de Suricatos que me  han secundado en esta porfía y, además, me haN permitido hacer acopio de archivos gráficos con que documentar esta ruta. Bien temprano formamos, en la explanada de Alcampo, la cuadrilla que va a pedalear en este trayecto.


 

El primer tramo, el de entrada a Sierra de Huétor, lo haremos hacia el collado de las Minas vía cortijo de Califaquín. La carretera comarcal 3424 nos sitúa, tras pasar Pulianas y Güevejar, en disposición de entrar a Nívar y desde ahí iniciar el recorrido puramente betetero. Por la Esperuela está el vial del cortijo del Colmenar que nos lleva a pleno valle del arroyo Bermejo donde está Califaquín. Desde él iniciamos la subida, en zona del Prado de Agosto, hasta el collado de las Minas con bellas panorámicas del valle, el cortijo y el Peñón de la Mata.



Reagrupados comienza, por el camino principal a las Mimbres, un segmento de rodar dinámico pegados al arroyo de las Perdices, luego río Fardes y principal proveedor del embalse Fco. Abellán. El carril asfaltado, sin embargo, abandona ese valle y presenta un cruce que hacemos a izquierda para discurrir al área de recreo de las Mimbres donde está la fuente de los Potros. Tras esta zona, en poco, llegamos a Prado Negro donde avituallamos y aguamos a la sombra de su fuente.


 

Reanudamos la marcha hacia espacios abiertos. Primero por los llanos de la Doncella en dirección al cortijo de Pedro Andrés. Este se encuentra en la parte alta de la Solana de Prado Negro bajo la línea de cresta próxima a los 2000 metros de Sierra Arana, debajo del majestuoso cerro de Cabeza de Caballo (1.887 m.) y con unos paisajes despejados y en altura que nos ofrecen vistas espectaculares de estos roqueros, Sierra Nevada y el final de la de Huétor. Desde acá el camino discurre en bajada hasta los cortijos de Sillar Alto donde, tras rodearlos, un inmenso rebaño de ovejas se cruza en nuestro camino.



El vial continúa discurriendo por la planicie de Cañadilla bajo los tajos de Calar Seco y declina poco antes de llegar a la valla del cercado de esta cortijada. Desde ahí, la bajada se hace mucho más pronunciada hasta arribar a Sillar Bajo. En la villa hacemos nuevo alto para aguar en la fuente de la Plaza de la Iglesia. La parada es corta pues enseguida, tras cruzar el arroyo Millares, iniciamos la subida del carril de las Rozas por el interior de este barranco que, en sus últimos metros, tiene rampas cercanas al 20%. Volcados a la vertiente del barranco de las Eras, junto a una cantera de piedra abandonada, hacemos el trecho de descenso a Diezma.



De ella parte otro tramo. Es el que discurre por el valle del Fardes. Hacia este río iremos por el camino de los Bañuelos, todo él en bajada con tramos algo descarnados. Antes de vadearlo entroncamos con la carretera local asfaltada que une Diezma con la comarcal SE-39. Antes de introducirnos en ella ascenderemos el puerto de Malajara y en poco comenzamos el último sector.


 

Discurre por la GR-SE-39 que desde cerca de la Peza nos llevará hasta el mismo valle del Genil. Pasos significativos serán: la fuente de la Gitana, el puerto de Blancares y el embalse de Quéntar. Llegados a la cuenca del Genil circularemos por el camino del Colesterol para terminar el recorrido.



 RESUMIENDO. Ruta de grandes contrastes paisajísticos que nos permite disfrutar del discurrir entre abundante vegetación y en espacios abiertos con bellas panorámicas de las serranías de Huétor, Arana y Sª Nevada. Muy exigente en el plano físico y menos en el técnico. La Sierra de Huétor nos sigue presentando sitios portentosos para nuestro deporte y seguir siendo un espacio señero para el btt granadino. Aconsejable en todas las épocas del año aunque, en otoño e invierno el margen de horas de sol puede ser un serio impedimento pues la ruta exige bastantes horas de pedaleo.




10/17-05-2014. GRANADA. NE.

CIRCULAR desde TOCÓN de QUÉNTAR a la DEHESA del CAMARATE. Por sendero de la CUERDA del ALGUACIL y regreso por BIERMA.

 




TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 
 

 
 

 
 


PINCHAR EN LAS DOS FOTOS SIGUIENTES: VÍDEOS GENERAL Y DE LOS TRAMOS DE SENDA Y DESCENSO.

       


Datos adicionales:

 

Kilómetros 64´9.

Desnivel acumulado 1.529 mts.

        

Realizada el 17-05-2014.


Tiempo rodando 05h 26m.


Velocidad media en movimiento 11´9 km/h.

98% de piso de tierra. Resto asfalto.

 



A poco de descollar el alba, la calma en la placetilla de la escuela de la villa de Tocón de Quéntar trocose, de repentino, en bullicio y algarabía. La cuadrilla se va formando entre sonido de vehículos que arriban, portones metálicos, empiezado de monturas y, el platicar a mandíbula despendolada. Los más aplicados y madrugadores giran inquietos templando cuerpo y cabalgadura, bien prestos a iniciar el periplo. La camarilla quedose formada, pues, con facciones de GranaBke, BTT300 y Suricatos. El infante y licenciado Don Antonio Pérez, el mercader Don José Gutiérrez y un servidor logremos la junta aunque difícil se tornará la guía, por tan grande e insubordinado tropel, allá por región de monte y cañadas serranas en pago de Camarate.

En después de discurrir por sendas, veredas, trochas y toda suerte de caminos, a tiempo de reposo vespertino, la ristra de menesterosos reaparece a romper, con reitero, la paz de la pequeña pedanía. Más ahora, las emperifolladas figuras de la aurora tornan como sarta de abellacados titiriteros, churretosos y polvorientos, de bruces a hincar morrillo y extremidad, en solemne ablución, al deseado pilarillo de la placeta que, tras ceremonial, quedose con el agua de la pila reboñada.

Empero, el trajín y esfuerzo dejaron nuestra andorga desocupada y cantarina, el gañote acartonado y el diente picado que vinimos a tanta flaqueza que no teníamos nos en las piernas de pura sed y hambre. Por tal, apresurémonos a saciar apetencia de tal guisa que, cocinera, mozalbete y amo de la Venta del Pastor no daban abasto a proveer tal copiosa demanda de bebida y viandas e, pasmados ante tal desenfreno afanaban bandejas de papas, huevos, carne de magro, choto y el rico embutido del casar como non faciesen años ha. Digno y recio condumio a jornada tan soberbia.

 


Y es que la ruta por la Dehesa del Camarate y por su “Bosque Encantado” es una de las más bonitas a realizar en nuestra provincia. La dehesa es un espacio natural extenso que el hombre transforma para la explotación fundamentalmente ganadera, también en menor valor la agrícola, y cuyo modelo más representativo los tenemos en las dehesas de Andalucía Occidental, Extremadura o la Meseta. Pero también existen entornos adehesados de media y alta montaña donde el impacto en la alteración del medio natural es mínimo, caso de la de San Juan, Almirez o el Camarate (Sierra Nevada).

La que transitamos, en concreto, al haberse dedicado en exclusiva a la cría de ganado bravo presenta dos zonas diferenciadas: una abierta, de pastos primaverales y matorral, situada a partir de los 1.800 metros de altitud mientras que, por abajo ha conservado un bosque mixto espectacular, el más importante de todo el Sudeste peninsular. Especies caducifolias y no conviven en un medio esencialmente húmedo surcado por el río Alhama y sus tributarios así la encina, quejigo, roble melojo, sauce, fresno, cerezo silvestre, maguillo, etc. nos sumergen en un entorno único que, sobre todo en otoño, deja paisajes de postal.

 
 


Hay que destacar que la finca del Camarate (Lugros) fue explotada por la familia Porcel como dehesa de reses bravas hasta que, tras su compra por la Junta de Andalucía, fue incorporada al Parque Natural de Sierra Nevada. Hace unos años era  normal ver este ganado ramoneando por los prados de alta montaña de la zona; de hecho, de su anterior presencia quedan instalaciones como el tentadero y las corralas del embarcadero de ganado. Ahora, las vacadas de cría para carne de los cortijos de la zona ocupan los pastizales por los que hemos realizado la ruta. 

 

La ruta tiene inicio y final en Tocón de Quéntar y se plantea como una circular. La idea es regresar a hora de almorzar y, para ello, habrá que poner cierto ritmo al periplo. Hace fresco pero, al momento, empezamos a entrar en calor según remontamos el río Tocón. En el cruce hacia los Agustinos, que desechamos, entramos por el sector que discurre por el barranco de las Ramillas y finaliza en el paso de Toconal, abierto este al valle del Padules y que nos ofrece unas vistas preciosas pudiendo observar, frente a nosotros, buena parte del trayecto que nos espera: subida al collado del Aguacil y las crestas del mismo nombre por donde discurre el sendero a transitar.

 


Ahora toca bajar, rodeando las lomas de Toconal, al cruce del río Padules para, por su margen izquierdo iniciar la ascensión del paso de montaña. Según se produce el rodeo de la cantera abandonada, primero encaramos la cortijada de los Prados y, más abajo la de las Monjas; después se abre el valle a nuestra vista. Todos los arroyuelos llevan agua y ya, a poco de coronar, empezamos a encontrar ganado vacuno en y a los lados del camino más, en las últimas curvas, es la cima del Veleta que nos aparece por primera vez la que deja las escenas más impactantes.

 


En el collado del Alguacil (1.895 mts. mapa IGN) reunimos al grupo y continuamos la marcha ascendente por el carril de Lugros o de los Tejos pero, pronto, nos introducimos por el bellísimo y largo sendero de la Cuerda del Alguacil que es, también, cañada real, la de Jeres del Marquesado; una de las muchas vías pecuarias de alta montaña de Sierra Nevada que servían, antaño, para la trashumancia de ganado. Discurre en subida solo rota por algún tramo antes y después de bordear los Catifas (2.336 mts. IGN) dirección a la Piedra de los Soldados.



A destacar, en esta fase, que discurrimos abiertos al valle del Maitena y, por tanto, a la vertiente N. y  NE. de Sierra Nevada lo que deja, en todo momento, una panorámica  inigualable de los tres miles más importantes y sus elementos naturales y geológicos singulares. Entre estos destaca el circo glaciar conocido como Lavaderos de la Reina. Haremos dos paradas: la primera en la piedra del Castillejo y, por último, en la de los Soldados. En ésta ya podemos otear la Hoya de Guadix, el plano del Jaral, Lugros y, más cercano, el valle del río Alhama que es el nervio de la Dehesa del Camarate.

 


Hacia los prados de Chapitel iniciamos un ramal del sendero, roto, con piedra y muy peligroso. Es corto para, ya por camino, seguir en continua bajada a los pastos de la Corona. Hemos entrado ya en plena zona adehesada, con mucho vacuno pastando, y de repente topamos con el tentadero del Puntal de Cunilla. Ahora no tiene función pero permanece bien cuidado aunque, el pilón que antes nos apañaba de agua está cegado y derivado bajo tierra.

 


A partir de acá, en el discurrir debemos abrir y cerrar un par de portones por un camino que conserva, cada vez en peor estado, los ramales empedrados que permitían la subida hasta el tentadero de vehículos a motor. La entrada al valle del arroyo de las Rozas deja a nuestra derecha, sumergido entre la arboleda y el curso del Alhama, los cortijos del Camarate. A nosotros toca circular por esa zona de bosque y vegetación exuberante que apenas disfrutamos por lo rápido de una bajada y que termina en el portón de entrada de la finca.

 
 


Este es un área donde están las corralas, el embarcadero y una ermita inacabada. Pero merece la pena un alto para contemplar el entorno y el caudal que ofrece el Alhama. Pocos metros abajo, recibe los aportes de los arroyos Guadix y las Rozas y esta junta recibe el nombre de Horcajo del Camarate. La profusión de agua hace que en esta zona esté la toma de aguas de las dos acequias principales de esta comarca. Ahora el pedaleo es en descenso hasta cruzar el río y en un sube y baja rápido dejamos la entrada espectacular, con dos monteses de piedra, del cortijo del Maguillo para, después en el área del molino de Llano y cruzando la acequia de la Sierra o del Jaral, dirigirnos al tramo siguiente.

 


Acá discurrimos a media altura debajo de la Loma de Campo Verde hacia Bierma por un bosque de encinas que a veces nos ofrece vistas al Llano del Jaral y Lugros. Es una fase rompe pierna pues el terreno nos introduce y saca de pequeñas barranqueras hasta que, definitivamente debemos realizar una sesión de peana al cruce del de Bierma.

 


Puestos en la otra margen y ya por carril, salimos al que viene del cortijo por la loma del Chumino y, a poco, hacemos aguada en la fuente de las Perdices. Proseguimos a topar con otra vía secundaria y, de esta, al camino principal que viene del Nabogal. Hasta el mirador de Peña Bermeja aún toca hacer el último repecho. De acá, rápida parada para alegrar la vista con la panorámica que ofrece, entre otras, de la Hoya de Guadix, los llanos de Lugros, La Peza o el pantano Miguel Abellán.

 
 

La hora apremiaba y, sin mayor dilación, bajada rápida sin amago ni detención en Fuente Alta ni puerto de Blancares pues ahora, y ya, inteligencia y querencia pedían calmar sed y apetito con premura y abundancia.


RESUMEN. Naturaleza en estado puro por un entorno de alta y media montaña que es un auténtico deleite para los sentidos y el disfrute de nuestra afición. Ruta exigente en el plano físico y algo menos en el técnico aunque, algún pequeño segmento de la senda de la Cuerda del Alguacil y, sobre todo, el inicio de bajada de Piedra Soldado a los prados de Chapitel es complicado. Excepto en invierno, las demás estaciones son aconsejables para realizar el trayecto y disfrutar de los matices que cada una ofrece.




09/19-04-2014 GRANADA NE.

Ruta al ALTO del AGARRADERO (SIERRA de HUÉTOR) por QUÉNTAR y regreso por el CORTIJO de la PLATA.


 

TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 

 


CLIQUEAR FOTOS SIGUIENTES PARA VISIONAR VÍDEO GENERAL Y DE LOS TRAMOS DE DESCENSO.


  

Datos adicionales:

 

Kilómetros 53´18.

Desnivel acumulado 910 mts.

Realizada 19-04-2014.

 
Tiempo rodando 03h. 46m.

Velocidad media en movimiento 14,1 km/h.

61,5% de piso de tierra. Resto asfalto.

 

 




Nueva proposición de itinerario por la siempre fascinante Sierra de Huétor. Esta vez será exclusivamente por su vertiente S. y SE., al encuentro del Alto del Agarradero procurando, al ser una ruta de escasas dificultades físicas, minimizar contra más los sectores de asfalto e introducir momentos de entretenimiento que nos dejen un trayecto equilibrado y variable en cuanto a las vías a circular.



El cerro que nos afecta es un balcón al valle del Aguas Blancas en su discurrir hasta la presa de Quéntar. Las vistas hacia el Sur son esplendidas pues además del embalse vamos a observar las primeras estribaciones septentrionales de Sierra Nevada y, sobre todo sobresaliendo, desplegados sus tres miles hasta declinar, Trevenque abajo, en la Vega granadina. También, lejos pero dibujado perfectamente en el horizonte, la Sierra de Almijara. Estas condiciones visuales del Alto hacen que albergue una caseta forestal de vigilancia.



El periplo discurre, en su mayor parte, por el término municipal de Quéntar. El topónimo de esta población es de origen árabe y, ya en época Nazarí aparece como una alquería de uno de los distritos en que estaba dividida la Cora de Elvira: el Isqlim del Dur. Se le denominaba Qaryat al-Kantar y no era el poblado principal del distrito que hoy está desaparecido. Significaba “Puente o paso hacia la alquería”.  Esta villa, en cuya comarca hay también restos íbero-romanos, era paso obligado en la ruta principal  que discurría hacia Guadix, Baza a Cartagena y el Levante peninsular, también hacia Almería, ya desde época romana y hasta bien entrado el siglo XIX, fecha en que tomó preponderancia el camino por Prado Negro y el puerto de la Mora. Jerónimo Münzer, en su relato de sus viajes por la España (Inicios del siglo XVI) lo dejó plasmado.


 

El archivo gráfico del itinerario está hecho con dos grupos: primero y a la confección del track con los Suricatos y, después los BTT300, que han acudido prestos y diligentes a las diversas aproximaciones a esta zona. Como siempre, darles las gracias a todos por su acompañamiento y participación.



El comienzo del trayecto se hará, como de costumbre, por la vía del Colesterol. Este camino, que transita por los márgenes del río Genil hasta la localidad de Pinos, es fortuna que tenemos los amantes de deporte y naturaleza granadinos pues nos permite eliminar bastantes kilómetros del siempre peligroso tráfico automovilístico. Tanto el inicio como la vuelta a Granada la realizaremos por él.



Pero para llegar a Quéntar deberemos transitar por la GR-SE-39. Acá, bajamos a pleno valle del Aguas Blancas y, circulando por él con la localidad a nuestra siniestra vamos a realizar un pequeño sector de sendero, ahora tomado por una frondosa vegetación ribereña, donde poner a prueba técnica y glosario de reniegos. Acaba al confluir el arroyo de Meazorras en el río y, ya situados en el puente, comenzamos una subida que se encuentra en proceso de cementado, con varios repechos considerables, conocido como camino de los cortijos del Duc. Precísamente seguimos el curso del Meazorras y, en llegados a zona donde inunda el camino debemos, a izquierda, tomar el del cortijo de Prado Montero que discurre difícil a través de pequeñas hazas cultivadas.



Al converger en el principal que viene de Güejar Sierra por la Argumosa giramos a izquierda para tomar dirección pantano de Quéntar no, sin antes, contemplar la famosa cabra de piedra y el paisaje del collado de la Trinchera y del valle. También, en toda el área del embalse, el deshielo y la pluviosidad de este año contribuyen a un paisaje muy bello, a que esté pleno y su cola rebose apropiándose del propio curso del río. En la fuente de los cortijos altos de Le Petit Chateau aguamos para retomar, de nuevo, un tramo de asfalto hasta el desvío del cortijo de Aguas Blancas.



De nuevo por vías propias al btt penetramos por el valle del Polvorista con rápido receso en la primera fuente y, llegado el cruce en T, iniciamos la subida por el que va al cruce general de Puerto Blanco y que, si lo siguiésemos cruzaría la A-92 en el área de los Peñoncillos. Nosotros, poco antes del nudo, acometemos el bonito carril secundario que rodea las Lomas del Tajo del Agarradero metidos entre pinos y algún que otro pinsapo para ya y persistentemente, bajo el cerro Avellanas, observar una panorámica increíble de Sierra Nevada. A veces, también vemos la caseta del Alto.



El desvío al cerro empieza en descenso y en curveo con algún pradillo repleto de flores. Llegados a pie del alto y de la caseta, subimos por un pequeño sendero para disfrutar de unas vistas extraordinarias que  ahorro detallar de nuevo. Por primera vez, y no será la última, observamos el embalse como antes habíamos hecho del puesto de vigilancia según lo rodeábamos. Es momento de fotos y relajación. Más debemos regresar sobre nuestros pasos para retomar, nuevamente, el vial hacia el barranco de la Plata.



 


Tras un sector de subida y peligrosa bajada por cortafuego giramos, a derecha, para enlazar por un corto sendero al carril que en difícil descenso, por descarnado y fuerte pendiente, nos acerca al cortijo de la Plata. Lo cruzamos hasta prolongar el declive por el antiguo camino o cañada de Quéntar a la Peza. El principal, hoy discurre hacia el cortijo de los Prados, más nosotros seguimos la vieja vía que acoge diversos corrales de ganado y que, con algún tramo dificultoso, nos devuelve a la GR-SE-39 poco antes de la entrada a Quéntar para, a continuación, desgranar el mismo trayecto que hicimos en la venida y que nos devolverá a la capital.

 


 RESUMEN: Ruta para disfrutar de la naturaleza en pleno valle del Aguas Blancas y en la vertiente meridional del Macizo de Huétor. Desde él, las vistas a esa cuenca, el pantano de Quéntar, Sierra Nevada y Almijara son únicas. Resulta de escasa exigencia física (excepto el pequeño tramo a Prado Montero) y mayor en el plano técnico por el sendero del río y algunas partes de las bajadas. Se puede hacer en cualquier época del año.




08/08-04-2014 GRANADA NE.

RUTA Clásica al COLLADO del ALGUACIL. Ida por TOCÓN de QUÉNTAR y vuelta por GÜEJAR SIERRA.

 



TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 

 


CLIQUEAR FOTOS SIGUIENTES PARA VÍDEOS GENERAL Y DE TRAMOS DE DESCENSO DE LA RUTA.

      


Datos adicionales:

 

Kilómetros 70,1.


Desnivel acumulado 1.430 mts.


Realizada 08-04-2014.
     



Tiempo rodando 04h. 23m.

Velocidad media en movimiento 15,9 km/h.

42,8% de piso de tierra. Resto asfalto.

 

 

Esta es, sin lugar a dudas, una de las rutas que desde poco se ha convertido en otra de las clásicas del ciclismo de montaña granadino. Atrás quedan los años en que era poco frecuentada y disfrutábamos plenamente de un piso betetero pues, desde el collado al cruce que baja al Maitena, rodábamos por tierra. El pequeño tramo asfaltado de la cortijada del Castaño aún es más reciente.

Con esa molestia más el añadido de la aproximación a Tocón de Quéntar por la carretera GR-SE-39 que, aunque poco transitada y agradable de recorrer por la visión constante del valle del Aguas Blancas, el pantano y el curso alto del río con su constante rumor de su discurrir, nos va a ir acumulando muchos kilómetros de brea.

 

Dos apreciaciones geográficas. El río Aguas Blancas, cuyo curso vamos a ascender más allá de donde pierde su denominación, nace en el Hornillo como arroyo Linarejos y, recibiendo los aportes del Ramillas y el Agustinos, zona que vamos a transitar, pasará a nominarse como río Tocón y en su ida hacia esa localidad podemos ver la poza del molino de los García. Poco después de dejar Tocón empieza a ser conocido con el nombre con el que desagua al Genil.

 

En cuanto al collado del Alguacil (1.895 mts. según mapa IGN), decir que es el paso natural de montaña entre los valles del río Padules (afluente del Aguas Blancas por el embalse) y del Maitena. Puestos en él, sería una ofensa no rodear el pequeño cerro de enfrente, incluso subir a él, para contemplar y extasiarnos con las vistas excepcionales de las cumbres más singulares de nuestra sierra principal que, además ahora, presentan una apreciable cantidad de nieve.

 


Quiero, como siempre, hacer mención a los dos grupos de compañeros con los que he realizado, en tan corto espacio de tiempo, dicha ruta: los Jociosos de GranaBike y los BTT300. De los dos periplos he podido obtener un buen número de archivos gráficos que me han servido para realizar los vídeos que complementan track y comentarios.

El camino del Colesterol será el principio de este derrotero, también el final de él a nuestro regreso a Granada pero, ahora y en un primer momento nos va a servir para aproximarnos al inicio del tramo por la carretera GR-SE-39 hacia Tocón. En esta fase del trayecto de remonte del Aguas Blancas dejaremos atrás Dúdar, rodearemos Quéntar para, poco después, hacer un primer alto de recuperación y reagrupamiento en el área del pantano de Quéntar. El embalse tiene un aspecto impresionante pues se encuentra a nivel de máxima capacidad.

 


Proseguimos marcha en un segmento de asfalto sin apenas circulación. Poco antes del desvío al cortijo de Aguas Blancas los cerezos en flor de algunos campos, también ese espacio de frescor y tranquilidad que es la fuente de los Trucheros (a pie de la carretera) y que recomiendo visitar a quien no lo conozca, nos van a dar momentos de distensión al monótono pedalear en esta superficie. Más, pronto accedemos a la pequeña pedanía para hacer otro alto de aguada y avituallamiento.

 


Continuamos trayecto remontando el arroyo Tocón por el camino a Güejar Sierra En una primera parte, circulamos junto al curso de agua que nos ofrece una bellísima poza y una pequeña cascada. Más, pronto iremos hacia el barranco de Ramillas que debemos ascender por piso de arenal para, al final de la subida, voltear al bello valle del Padules. Es ahí cuando descendemos, por las lomas del Toconal, a vadear el río y cambiar de vertiente y de registro físico pues, tras el cruce, iniciamos el ascenso hacia el collado que habíamos puesto como hito de la ruta.

 


La subida es larga aunque sin porcentajes exagerados. En época de deshielo, como ahora, los arroyuelos tributarios del principal van plenos de agua y su visión, tanto como la del valle y Sierra Arana o, el paso de los cortijos de Loma Sierra o el Castaño, van haciéndonos más llevadero el esfuerzo. Los últimos metros se hacen rodeando las lomas del alto de Miguelejos tras el paso por el corral de ganado de Bullón. Según arribamos al collado un pequeño cerro nos tapa la panorámica de Sierra Nevada pero, o bien subiéndolo o, en nuestro caso rodeándolo, accedemos a la contemplación majestuosa de los tres miles nevados más emblemáticos del Macizo cortada por la loma de la Cuna de los Cuartos, un paisaje que no deja indiferente a nadie por su singular belleza.


 


Tras disfrutar de las vistas, descansados y reagrupados iniciamos el largo descenso hasta Güejar Sierra. Discurre por la margen derecha del río Maitena y, a izquierda, seguimos paralelos a dicha loma que divide este valle y el del Genil hasta poco antes de entrar a la  Qaryat Walyar de época musulmana. Aconsejable parar en el mirador de las Majadas, lugar para disfrutar de una perspectiva a menor altitud de los mismos paisajes del paso de montaña, así como estar atentos a un pequeño sector en la zona de cortijos del Peñón que ofrece una singular perspectiva del pantano de Canales y esta población.

 


Una vez en Güejar, volvemos a reagrupar en la fuente del Ventorrillo y ya, sin más dilación iniciamos el descenso con paso por el embalse antes de arribar a Pinos Genil donde, penetramos en el camino del Colesterol que, en pleno valle del Genil, nos acerca a la capital.

RESUMEN. Trayecto de disfrute visual por la belleza de los paisajes en los valles del Padules y, sobre todo, en el del Maitena hacia Sierra Nevada al cambio de vertiente por el collado del Alguacil. El grado de dificultad es mayor en el aspecto físico debido al kilometraje, haciéndose patente en la última subida hacia el paso de montaña mientras, en el plano técnico no ofrece problemas. La mejor época para realizarla es en el deshielo mientras que se desaconseja en invierno pues, su altitud hace que encontremos nieve o hielo.




07/11-03-2014. GRANADA NE.

Desde GRANADA. Red de CAMINOS y SENDEROS a la CUEVA del AGUA y la CRUZ de VÍZNAR (Sª de HUÉTOR).


 


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 

PINCHANDO EN LAS SIGUIENTES FOTOS SE ACCEDE AL VÍDEO GENERAL Y AL DE LOS TRAMOS DE BAJADA.

       
     



Datos adicionales:

 

Kilómetros 37,7


Desnivel acumulado 1.031 mts.


Realizada 11-03-2014.


Tiempo rodando 03h. 43m.


Velocidad media en movimiento 10,1 Km/h.


47´6% de piso de tierra. Resto asfalto.





De nuevo enfrascados por los caminos de la sierra de Huétor vamos a dirigir nuestras bicicletas  hacia el Oeste y SO del macizo, concretamente a la zona meridional de los Calares donde se encuentran los dos hitos principales de la ruta: la Cueva del Agua y la Cruz de Víznar. Alrededor de ellos hay una serie de senderos que, en su mayor parte son ciclables y nos introducen por un sector con unas condiciones espectaculares para disfrutar del entorno natural y el paisaje, tanto a pie como en btt.

Para este episodio betetero nos vamos a reunir un quinteto de Jociosos que con ánimo y esfuerzo vamos a hollar los viales referidos. Pero, antes, una serie de referencias que nos harán más interesante el desarrollo del periplo.

 

La importancia del agua como sustento vital para la fauna y la flora del parque no lo ha sido menos para, como elemento erosivo y modelador del paisaje, contribuir de manera fundamental a hollar la roca y dejarnos buen número de manantiales y cuevas. Entre los primeros, el de Fuente Grande (Alfacar), es el más relevante de las emanaciones de aguas subterráneas, tanto que de él parte la acequia de Aynadamar, construida en época Zirí para llevar agua no sólo a las localidades y campos por los que pasaba sino de manera fundamental a los aljibes del barrio del Albaicín y Puerta de Elvira (Granada). Hoy sólo la transporta hasta el Fargue. Pues bien, a su vera transitaremos entre las localidades de Víznar y Alfacar.

 
 


Y, en cuanto a las cuevas, sin lugar a dudas la del Agua de la Alfaguara es la más importante de todas ellas. Esta gruta, de gran riqueza geológica, ha sufrido la expoliación sistemática (ágatas y estalactitas) durante siglos aunque hoy, una verja metálica trata de evitarlo. Decir también que en campañas de investigación se han encontrado fósiles de fauna y flora del Pleistoceno Medio. Hoy sigue teniendo en su interior una especial biodiversidad vegetal y animal. Os aconsejo, como no, deleitaros con la contemplación, desde el mirador cercano a su entrada, de toda la vertiente N y E del Macizo de Huétor y, a lo lejos, una de las mejores vistas que se pueden contemplar de Sierra Nevada.

 


Metidos ya en faena, entre el Albaicín y Haza Grande vamos a llegar al cerro de San Miguel Alto para hacer algunos de los senderos y caminos alrededor de la Subestación Eléctrica del Fargue en dirección, precisamente, a la entrada de la población conocida por su fábrica de explosivos. Rodeando los muros de ésta, allá en el barrio Alto y tras aguar en su fuente, tomamos el camino del Molino del Pino, vía que nos evita transitar por asfalto en nuestra aproximación a Víznar. Avituallamos en el mirador a su barranco y proseguimos, paralelos a la acequia de Aynadamar, hasta Fuente Alta (Alfacar).

 

En la entrada a la urbanización Sierra de Alfacar hacemos un segmento mixto de sendero y camino que concluye en la ctra. asfaltada que progresa hasta el área del campamento de la Alfaguara. Más, según hemos bordeado los tajos de la Cimbra, allá donde se dulcifica la pendiente, iniciamos el recorrido más atractivo de la ruta. Existe un carril a la derecha que debemos tomar. Está algo roto en el cruce por la barranquera del Puerto y, tras este paso, llegamos a una explanada que abandonamos al inicio de otro sendero. Este es ciclable en su totalidad y entre pinos y encinas nos comunica al víal principal que sube a la Cueva del Agua. 



Este sector tiene la roca aflorada al exterior dejando algunos trechos de tal guisa que, incluso los de más dote técnica viéronse obligados a poner la peana en el roquedal. Pero, el traicionero discurrir tiene pronta recompensa y nos asoma a la zona de la cueva y a la extraordinaria panorámica que se divisa desde su mirador sobre parte de la Sierra de Huétor y, a lo lejos, el blanco manto de nieve de nuestro principal Macizo.

 

En después, rato de bike-escalada por el borde rocoso de la gruta en busca de entroncar con el sendero de la Cruz de Víznar y, una vez en éste, lo disfrutamos incluso en alguna parte más complicada para llegar al pequeño plano de cruce de sendas y de acceso a la subida a la cima del cerro que cobija la cruz metálica. Desde la explanada se contempla una vista extraordinaria de la Vega de Granada.

 


De los dos senderos de salida tomamos el que rodea, por el Norte, el montículo y que en principio presenta una trama de curveo de cierta complicación técnica. Luego, paralelos al barranco de la Umbría, la senda se hace más asequible cerca de finalizar en el carril principal al Centro de Visitantes de Puerto Lobo, área a la que llegamos en poco tiempo.

 


El descenso hacia Granada lo hacemos en dirección a la antigua nacional al Levante que hoy es la A-4002, segmento que recorremos hasta el Fargue y, por último, que mejor que permitirnos la licencia de un regreso por, o bien a la vera, de parte de nuestro patrimonio cultural y monumental: Abadía del Sacromonte, ese mismo barrio, el complejo de la Alhambra y el Albaicín Bajo por el Paseo de los Tristes hasta Plaza Nueva. Un lujo para nuestro disfrute.

 


RESUMEN. Ruta de poco kilometraje aunque con cierto nivel de exigencia físico pero, sobre todo en la vertiente técnica se hace más severo por algunos pasos en caminos y sendas que se encuentran en malas condiciones. Por lo demás es trayecto aconsejable en cualquier época del año por la belleza de la zona, sus paisajes y el divertimento que obtendremos al rodar por estos carriles.


                                       
                                          06/27-02-2014. GRANADA NE.

          RAMBLA CARBONALES (Sª DE HUÉTOR). Por el POLVORISTA,              Llanos del POTRO, REVENTONES. Regreso por el POZUELO y                                                  Camino del CARACOLILLO.

 




 TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 
 

PINCHAR EN LAS FOTOS PARA VER VÍDEOS GENERAL Y DE LA SELECCIÓN DE DESCENSOS.

                    

                




Datos adicionales:

 

Kilómetros 81,1.

Desnivel acumulado 1.225 mts.

Realizada 27-02-2014.

Tiempo rodando 05h. 14m.

Velocidad media en movimiento 15, 4 km/h.

% de piso de tierra. Resto asfalto.

 

 

Esta es ruta que ha costado fraguarse. En élla había puesto empeño mi tocayo de grupo pero, tras la primera aproximación en el otoño pasado, desistimos hasta fechas más propicias. Ese jueves se hizo posible pedalear juntos y, además, captar la compaña de parte de los Jociosos: Fran, Mile, Pepe Guti y Fernando. Gracias de nuevo a todos.

 


La intención era introducirnos en la rambla de Carbonales, a la altura de su unión con la de Reventones, y remontarla hasta el Pozuelo. Para llegar teníamos programado una serie de caminos por la vertiente SE de la sierra de Huétor. Es lugar menos transitado, con mucho piso de arenal blanco, de una belleza extrema y con paisajes bellísimos.

Y es que esta sierra, tan cercana a la capital, que agrupa conjuntos serranos de poca altura nos ofrece un paisaje rocoso de un relieve complejo por la naturaleza caliza de sus formaciones y la abundancia de agua. Además, la profusión de mármol dolomítico hace que el piso de buena parte de sus caminos sea arenoso y tenga ese color blanco tan peculiar. Vegetación de ribera, matorral, roble y quejigo pero, sobre todo, encina y pinar cubren sus laderas y acogen una fauna abundante y, a veces, dejan entrever una de las vistas más limpias y bellas de la línea de tres miles de nuestra Sierra Nevada.

 


Día nublado, con poco frío, ideal para dar pedales. Además, después de la nevada de principio de semana esperábamos encontrar dicho elemento con profusión en caminos, más sólo alguna umbría guardaba algún resto aunque, las laderas de los cerros de mayor altura si que mantenían huellas del nevazo. Por el contrario, el piso tenía unas condiciones excelentes y no encontramos barro; las zonas de arenales, muy comunes en toda esta serranía, estaban bien compactadas y los arroyos llevaban agua en abundancia.

 


Pero, llegar con rapidez a este paraíso del btt tiene un peaje obligado: el tramo de asfalto por la GR-SE-39. No obstante, también hay que significar que rodeada la villa de Quéntar dirección al pantano del mismo nombre, apenas hay circulación y el paisaje con dicho embalse y el río Aguas Blancas cercano, es bellísimo. Pues bien, este sector de aproximación al cruce y al mismo cortijo de Aguas Blancas, luego también, lo vamos a deshacer en sentido descendente para arribar a Granada.

Metidos en territorio serrano, tras aguar en el pilarillo de la primera área de recreo, pasamos el antiguo cortijo hoy cedido por el ayuntamiento de Quéntar al grupo Scout Illiberis para remontar el curso del arroyo Polvorista. En este sector cruzamos su deudor, Llano del Pino, hacia el cortijo de los Torcuatos e iniciamos la subida por las lomas del Espino hasta el cruce de caminos en la Majada de las Borregas. Acá tomamos el de la derecha que se introduce en la rambla de Pozo Moreno y desemboca en la cantera de los Toriles después de rodar, en su mayor parte, por zona de arenal.

 

Tras descender un pequeño tramo de asfalto, a la derecha, iniciamos otra parte del itinerario. En élla debemos ir hacia la Haza del Espino, los Llanos del Potro e iniciar una bajada de continuo curveo, con un paisaje espléndido, por las laderas del cerro del Quejigo hacia la rambla de Reventones. Paralelos a este lecho descendemos un largo tramo por el camino principal que se dirige a la Venta del Molinillo para, pasado el cortafuego de la cuerda de las Sarguillas, debemos penetrar en la sección de la ruta que centraba nuestro interés: la rambla de Carbonales.



Se inicia como camino pero pronto pedaleamos por el mismo cauce seco, a veces por alguno de sus márgenes y, excepto una zona de rocas y peñascos de unos 200 metros que hay que hollar peana en firme, nos hace disfrutar plenamente de la btt. En llegados al camino que viene de la Cañada del Espino, ahora por buen firme, seguimos remontando el arroyo y, a la altura de los Calarillos del Potro, topamos con un cruce que hacemos a derecha para volver a recoger, por unos escasos centenares de metros, la misma rambla y, por fin, dejarla en dirección a la zona de los cortijos y la casa forestal del Pozuelo.

 
 

En dicha área avituallamos, descansamos y nos complacemos con la panorámica y la calma que irradia este lugar. Pero debemos continuar y así retomamos pedaleo hacia la carretera asfaltada que nos va a devolver a la cantera de Toriles. De esta nos dirigimos a la abandonada de los Tranquilos para descender por arenal al cruce con la rambla Llano del Pino e ir, por el camino secundario que abandona la rambla y rodea las lomas del Caracolillo ofreciéndonos unas vistas espectaculares de esta parte SE del macizo coronada por Sierra Nevada, hasta el principal que baja de Puerto Blanco y nos retorna a la zona del cortijo de Aguas Blancas.

 


Desde acá, desandamos todo el tramo de aproximación hecho al inicio y entramos a Granada por el vial del Colesterol.

RESUMEN. Es ruta que, pese al inconveniente de los sectores de inicio y conclusión, tiene todos los elementos para echar una jornada de pleno divertimento en btt. Pistas, arenales y sendas se conjugan en un entorno privilegiado y con unos paisajes espectaculares. El kilometraje y ciertos tramos de dificultad hacen que el periplo tenga esta catalogación. Se puede hacer el cualquier momento del año.




                                           05/08-06-2013. GRANADA NE.

Ruta de MÜNZER a LABASSA (La Peza). Granada, AGUAS BLANCAS              a collado de ORCALATE. Regreso por UMBRÍA de la VENTA                                                                   a BLANCARES.

 


PINCHAR AQUÍ PARA VER VÍDEO DEL MIRADOR DE PEÑA BERMEJA.

 


TRACK. MAPA Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

PINCHAR EN LA FOTO PARA VISIONAR VÍDEO GENERAL DE LA RUTA.



Datos adicionales:

Kilómetros 91,5.

Desnivel acumulado 1.565 metros.

Realizada el 08-06-2013.

Tiempo rodando 05h. 12m.

Velocidad media en movimiento 17, 5 km/h.

50,3% de piso de tierra. Resto asfalto.

 

 

REALIZADA NUEVAMENTE CON SURICATOS EL 22-06-2013.

Después de varios fines de semana de rutas tremendísimas hemos decidido darnos tregua y, así de paso, disfrutar del acompañamiento de compañeros que se encuentran en la habitación de recuperación. Así hemos decidido hacer parte del periplo principal de esta ruta con fin en el mirador de Peña Bermeja, al que, en la anterior ocasión por cansancio y tiempo dimos de lado. Entre los mapas de la ruta se encuentra el enlace al vídeo del Mirador.

PRIMERA SALIDA.

Esta vez hemos decidido realizar una ruta que, en buena parte del periplo es habitual de los beteteros granadinos y, que tiene un gran trasfondo histórico no sólo por discurrir por la principal vía de entrada a Granada desde el Levante peninsular desde época romana hasta el siglo XIX, en que tomó preponderancia el paso por el puerto de la Mora, sino por que arribaremos a la musulmana Labassa (La Peza), la principal estación de la antiguo calzada, después, Camino Real Guadix-Granada.








Las peculiaridades geográficas del itinerario nos adentrarán por la cara Sur de la Sierra de Huétor y, la vuelta hacia el puerto de Blancares desde la Peza, por las faldas de la primera línea de las estribaciones Norte de Sierra Nevada. El paisaje, con abundancia de pequeño y mediano matorral, continúa en su lenta recuperación del terrible incendio de 1994 y otros posteriores que, sobre todo han dañado la zona en que discurre nuestro itinerario aunque, es apreciable el contraste de la exuberante vegetación que no ha sido afectada con la que sí para darnos cuenta de la pérdida irreparable que suponen estos desastres naturales. Por estos paisajes arribaremos y dejaremos la apacible localidad surcada por el río Morollón y su gregario, el Espique, que surten ambos los acuíferos lapeceños que hacen manar agua por los caños de sus apreciadas fuentes; también se puede visitar su Iglesia de estilo barroco-mudéjar (Ntra. Sra. De la Anunciación). 






  


En cuanto a la historia de la Peza hay que decir que, en época romana pudo ser una mansio que servía para descanso y abastecimiento a soldados y viajeros y que, como otras, fue el germen del posterior poblamiento. La calzada que la cruzaba venía desde Iliberis (Granada) pasando por Beas de Granada, el Cortijo de la Plata, el Collado de Puerto Blanco, el Cortijo de Aguas Blancas y el Collado de Blancares para, en verano pasar por la cerrada del Umbrión y ya, con las heladas invernales, por los Trancos de la Carrehuela hasta llegar a La Peza. Desde aquí continuaba hasta Acci (Guadix). Como veis, sitios por los que estamos hartos de pasar en nuestras correrías.

El topónimo parece venir del latino Lápice (piedra) y se configuró como núcleo poblacional alrededor del cerro donde después, como Labassa, se construiría el castillo fortaleza medieval (siglos IX y X), hoy en estado ruinoso, aunque se ha consolidado algo la torre del homenaje. De su significación. a finales del XV tenemos una aclaratoria descripción del médico y humanista alemán Jerónimo Münzer que, habiendo pernoctado en el castillo de esta localidad durante su periplo peninsular, dejó escrito: “A las tres leguas llegamos al castillo de Lapesa, en un monte altísimo, y allí descansamos toda la noche. Todos allí eran sarracenos, menos el alcaide y huésped nuestro, que nos alojó al pie del monte…”. Su pluma reflejaba el carácter islámico de la población muy poco después de la conquista castellana, la importancia de la fortaleza y, también, las siguientes localidades de tránsito a la capital del nuevo reino cristiano.

La rebelión morisca, su expulsión y posterior repoblación con cristianos viejos sigue el mismo devenir histórico que en otras poblaciones granadinas. No obstante, la memoria de La Peza está unida a la gesta, posterior en el tiempo, de Don Miguel Atienza, el Alcalde Carbonero, que al paso de las tropas francesas junto a sus vecinos asediados por los galos, hicieron de un tronco de encina un amenazador aunque poco efectivo cañón que, al ser usado por las gentes del lugar estalló en mil pedazos sembrando la muerte entre ambos bandos y el pánico en el ejército francés. Capturado su alcalde en lugar de asumir su cautiverio, rompió su vara de mando ante el general francés y se arrojó desde un escarpado barranco de la localidad al grito de "yo soy la villa de La Peza, que muere antes de entregarse".

A las 8,30 iniciamos el tránsito por la ruta del colesterol el sexteto de Suricatos reunidos hoy. Rodeamos Cenes de la Vega y, ya por el asfalto de la GR-SE-39, Dúdar y Quéntar quedan atrás hasta que, por ellas volvamos a realizar de nuevo el regreso y volvamos a reiterar parte del trayecto del doctor Münzer allá en 1494.

El tramo puramente betetero lo iniciamos, tras pasar el pantano de Quéntar, por el camino que va del cortijo de Aguas Blancas, con su refrescante fuente, al puerto de Blancares. Antes de su finalización y nada más pasar el bco. de Cañageo nos introduciremos, a izquierda, por un ramal secundario que nos saca, en subida, al camino que bordea el cerro del Salto del Caballo. Antes de bordear el cerro aguamos en la fuente del Prado de la Torre y, más descansados, iremos hacia el collado de Orcalate (1424 m.) donde hay un cruce general de caminos.

 


 
Acá hay cónclave y de él se aprueba continuar la conocida ruta del alemán. Puestos a ello cogemos el de la izquierda que rodea por la ladera NO la loma del Madroño y nos ofrece un piso y un terreno perfecto para rodar rápidos y, a la vez, contemplar un paisaje abierto a las sierras de Arana y de Huétor, así como a Diezma pueblo y sus llanos por los que circula la A-92. Dejamos el cortijo y la casa forestal de las Tablillas, y tras pasar el cerro del Gallo, vemos como el valle del Fardes, que hasta ese momento bajaba encajonado, se amplía antes de su llegada al pantano Fco. Abellán. En el puerto de la Malajara comienza el asfalto de nuevo.



 

Por él bajamos a la GR-SE-39 y la remontamos para, por el camino de Maldonado hoy asfaltado, entrar a la Peza por su zona alta, precisamente donde se encuentran los restos de su famosa fortaleza. Con su visión avituallamos, que bien nos hará falta para el duro tramo que nos queda.


Y es que el ramal que se inicia hacia Loma Arcuilla y desemboca en el principal del Mirador de Fuente Grande o de la umbría de la Venta a Blancares, bajo el cerro de Peña Bermeja y su caseta de vigilancia, conforme dejamos el cruce hacia el área recreativa de la fuente de la Gitana y, sobre todo, el siguiente que desemboca poco más arriba y discurre por la umbría de la Gitana, presenta rampas superiores al 20% en 1,5 km. durísimo con una pendiente media superior al 17% que nos hará llegar exhaustos al final del cuestarrón.

 
 


 Reagrupamos en el cruce principal y desde ahí, menos mal, ya todo es bajada rápida hasta salir al puerto de Blancares (1.297 m.). Hasta Granada seguiremos todo el trayecto de la GR-SE-39 que, siguiendo el curso del río Aguas Blancas nos lleva raudos al valle del Genil y, por su archiconocido camino del Co0lesterol, deshaciendo los kilómetros hechos antes en la aproximación al cortijo de Aguas Blancas.

 
 


RESUMEN. Ruta larga y exigente físicamente, con algunos tramos de un fuerte desnivel ascendente. Se puede realizar todo el año y así apreciar los cambios estacionales en el paisaje de la sierra de Huétor y las primeras estribaciones de Sierra Nevada; incluso en estío es agradable por discurrir entre ríos con cursos permanentes y varios puntos de aguada. El piso de las pistas, en muy buen estado, nos permitirá sacar un buen promedio de velocidad.  



                                              XX/2013-05-30. GRANADA 06.

        Granada, ALBUÑUELAS al ÁREA RECREATIVA del CAÑUELO.                    Ida por Bcos. SALERES y Regreso por Ctra. de la CABRA.


 


 









TRACK, MAPA Y DATOS ADICIONALES RUTA EN WIKILOC.

  



 

 


Datos adicionales:
 


Kilómetros 89,6.

Desnivel acumulado 1.309 metros.

Realizada 30-05-2013.

Tiempo rodando 04h. 40m.

Velocidad media en movimiento 19,2 km/h.

35,8% de piso de tierra. Resto asfalto.

Pocos suricatos en el gran festivo de Granada: jueves de Corpus. La propuesta es una ruta que va a transitar, en ascenso, por el valle del Saleres, para los lugareños el Albuñuelas o río Santo, que desagua al embalse de Béznar. La iniciaremos, después del debido aproximamiento, por la localidad de Albuñuelas que después describiremos. Discurre el trayecto por la rambla arenosa, sin agua, de este río que hace de divisoria entre la Sierra de los Guájares, al Sur, la del Chaparral al Oeste y la de las Albuñuelas, al Norte, siendo por la ladera meridional de esta última serranía por la que circularemos en este trayecto puramente betetero. Al margen de la dificultad física del kilometraje, sólo encontraremos problemas técnicos en el sendero PR que cogeremos tras pasar el área recreativa del Cañuelo y que recorre, en subida,  la rambla del mismo nombre.

 
Albuñuelas, parece ser un topónimo de raiz latina procedente de vineola, diminutivo de vinea (viña) y que significaría tierra de viñas para, después bajo dominación musulmana arabizarse a Al Bunyuelax.

De todas formas, esta localidad del valle de Lecrín es de raigambre histórica eminentemente musulmana que tuvo una economía agropecuaria, ligada al cultivo de la seda y de los cítricos, muy floreciente en la época de dominación árabe. Tras la conquista por los castellanos y la dura legislación para conseguir la conversión, la población morisca  convertida siguió en secreto manteniendo sus ritos y creencias. La rebelión de finales del XVI de los moriscos granadinos, en la parte del valle de Lecrín menos impetuosa que en la Alpujarra, fue reprimida duramente y, la expulsión, era cuestión de poco tiempo, así Felipe III la decretó en 1609. Estas tierras quedaron yermas de población y de explotación y, hasta bien pasados años tras la repoblación con cristianos viejos, la mayoría manchegos, no alcanzaron parte del esplendor anterior. Algunas fachadas del casco urbano actual presentan la huella de esos primeros repobladores.

Hoy está dividida en varios barrios: el Barrio Alto donde se encuentra la Torre del Tío Bayo (origen musulmán); el del Centro o Barrio de la Iglesia, con el ayuntamiento, el convento-iglesia y el antiguo palacio arzobispal y, a la derecha, el Barrio Bajo con su ermita. Encima del él, el Barrio de la Loma antiguo Barrio de Fernán Núñez, la familia que dio dinero para reconstruirlo después del terremoto de 25 de Diciembre de 1884 que provocó 102 muertos, medio centenar de heridos y la destrucción total de 362 edificios. Hoy este nombre se ha quedado reservado a una de sus calles.

La aproximación a Albuñuelas es la habitual para estas zonas del Sur provincial. Alhendín, camino de Miñarro y colada de la Pileta hasta vías de servicio de la autovía a la costa. Así pisamos tierra y circundamos Padul por el camino de los Molinos para, tras coronar el pequeño collado de la Jambre, tomar la carretera de Cozvíjar a Albuñuelas. Abiertos al valle de Lecrín, comienza una rápida bajada con un paisaje en el que destaca el pantano de Béznar, los pueblos blancos del valle y las estribaciones Norte de la Sierra de los Guájares.

 


Rodeamos Albuñuelas, que se queda abajo nuestro, por el barrio de la Loma y, desde él iniciamos el remonte del Saleres por su margen izquierda hasta el cruce de caminos antes del cortijo de Cuesta Blanca. Este sector, hoy, está dulcificado por diversos tramos de cementado. Acá tomaremos el de la derecha que asciende a la rambla del Cañuelo, deudora de la del Saleres que vemos por última vez. Metidos en élla continuamos el ascenso cruzándola de margen hasta llegar al remanso de frescor del Cañuelo. Esta es un área de acampada situada en la Sierra de Las Albuñuelas con dos casas forestales y una serie de habitáculos que albergan diferentes servicios. Está gestionada por el Ayuntamiento y Medio Ambiente.

   
Después de descansar, avituallarnos, arreglar algún que otro pinchazo y otros menesteres, incrustamos un tramo alternativo al itinerario tradicional que coincide con un PR y que sigue por la rambla del Cañuelo. Ofrece dificultades al introducirse el sendero por el mismo cauce seco, pero sólo es un tramo corto; el “recorte” da para descubrir la fuente del Cañuelo Alto que surte a la zona recreativa, divertirse y acortar distancia. De nuevo en la pista principal queda una pequeña subida para rodar por los llanos del Chato y salir a la carretera de la Cabra (Almuñécar-Granada) en el Km 24.

Iniciamos el asfalto que, curiosamente, coincide en muchos tramos con la antigua Cañada Real de Granada a Almuñécar y, en su discurrir, a nuestra izquierda nos acompañan las siluetas de las Sierras de Almijara y Alhama y, a la diestra, nuestra aún blanca serranía nos va a deleitar con su pertinaz presencia cuando, después de realizar el trecho de sube y baja hasta los cortijos del Puerto, iniciemos una rápida bajada hacia la Venta del Fraile, llanos de Chiribaile e ir al encuentro de la antigua nacional bordeando el Polígono Industrial del Hornillo (Padul).

 


Desde aquí seguimos con el vivaz pedaleo impuesto por José en la esperanza de arribar, lo antes posible, al momento de relajo y recuperación de nuestros cuerpos y mentes, al duro trance de estirar la musculación duramente castigada y de, con ello, posibilitar que nuestras sensibles fibras recuperen quebraduras para nuevos derroteros. Niñoooo….., llena de nuevo!!!.

 


RESUMEN. Itinerario largo en tiempo y distancia, sin dificultades técnicas pero si físicas. Recomendable en todas las épocas del año excepto en verano, aunque, si cogemos coche y hacemos una circular con inicio y final en Albuñuelas, al discurrir el itinerario por encima de los 1000 metros de altitud y al soplo de los vientos provenientes de la costa, permiten una ruta alejada de la canícula capitalina.

           


04/25-05-2013. GRANADA NE.

GRANADA, GÜEJAR SIERRA al collado del ALGUACIL, camino de BULLÓN a TOCÓN.


 


TRACK, MAPA Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 

   


Datos adicionales:
 

Kilómetros: 72,8.

Desnivel acumulado 1.696 metros.

Realizada el 25-05-2013.

Tiempo rodando 04h. 53m.

Velocidad media en movimiento 14,9 km/h.

45,3% de piso de tierra. Resto asfalto.

 

Este sábado nos hemos reunido en Puente Verde (Río Genil). A las 8´30 horas partimos en dirección a Güejar Sierra donde vamos a ascender el collado del Alguacil (1905 m.) como cota del trayecto; el regreso a Granada lo haremos por Tocón. Es una de las clásicas de la primavera para los beteteros granadinos pero, esta vez, nosotros vamos a darle un poco de picante con algo nuevo. A saber:

 


1.- Cambio en el sentido al de la ruta clásica: subida al collado del Alguacil desde Güejar Sierra. La pendiente media es un poco superior al 10% en sus 8 kilómetros de ascenso lo que da dureza a nuestra propuesta pero, en cambio, podemos contemplar y bien “pausadamente”, la belleza de los valles del Genil y Maitena coronados por los tres miles nevados. Un espectáculo.

 
2.- Tramo de bajada al río Padules por el barranco y el cortijo de Bullón. Es ciclable en su mayor parte aunque hay que pasar bicis en una alambrada y “arremangarse” para el cruce del Padules. Aventura en btt.

Pero antes, conozcamos un poco de Güejar Sierra, su historia y el entorno por el que transitaremos. Los musulmanes le dieron el nombre de Qaryat Walyar. Tenía dos fortalezas: una en el Cerro conocido como “El Fuerte”, y la otra, de la que aún se conservan restos, situada en el Cerro del Castillejo y, al parecer, de origen romano. No obstante la historia de esta localidad es eminentemente árabe y en esa época estaba dividida en tres alquerías.

La Alta se ubicada en el cerro del Fuerte y tenía la mezquita; junto con la del Medio fueron los auténticos núcleos de población musulmana. Tras la sublevación morisca de 1570 la de en medio se convierte en el auténtico pueblo y más con la posterior repoblación cristiana que le da el nombre de barrio de la Iglesia. La alquería Baja hoy es conocida como barrio del Peñón o de la Moraleja.

 










Al encontrarse situada en plena cabecera del río Genil y su término municipal dentro del Parque Natural de Sierra Nevada es posible contemplar diversos ecosistemas: tundra y sabinar en zonas altas; matorral del tipo mediterráneo meridional muy abundante en todos los demás ecosistemas; bosques de robles, castaños y encinas en las laderas de los ríos; vegetación de ribera en los cauces del Genil y el Maitena y, por supuesto, la gran extensión de cultivo dedicada al cerezo que, en pocas semanas, deleitarán nuestro paladar. Indudablemente todo esto lo hace un lugar especial para disfrutar de la naturaleza y la práctica deportiva en un entorno de montaña con la mirada extasiada ante los imponentes tres miles nevados que contemplamos.

Pues bien, hasta esta población llegaremos por los archiconocidos camino del Colesterol y el asfaltado GR-SE-53. Discurren ambos por el valle del Genil; poco antes de acceder al pueblo, bordearemos el embalse de Canales. Abandonamos Gúejar por el barrio del Peñón: a izquierda con fuerte pendiente de inicio en dirección dirección camping-cortijo Balderas.

Conforme ascendemos, con tramos cementados primero y de asfalto después, vamos abandonando el valle del Genil por el del Maitena, su afluente, enfrentados a la Loma de las Cunas de los Cuartos para llevar todo el ascenso, a nuestra derecha, este río. La hora y cuarto de ascenso da para alguna parada que nos permite contemplar el paisaje espectacular que queda a nuestra diestra y que, a su vez, poco a poco, nos va presentando en perfecta formación, para nuestro deleite, los blancos bastiones de nuestra sierra más emblemática. El mirador del Puntal de las Majadas nos permite intimar con un grupo de beteteros de Jerez que inician la Transnevada desde acá; mal inicio pues no contaban con la dureza de esta subida aunque aconsejamos atajar por la cresta del Alguacil y el Camarate hacia su primer destino: Lugros.

 

Algunos aguamos en la fuente del Tamboril poco antes de coronar el collado (1.895 m.).  Esperamos al reagrupamiento en el cruce del camino de la Solana a Tocón mientras despedimos a los jerezanos. Iniciada la bajada hacia el valle del Padules debemos estar atentos pues, a izquierda, tomaremos el tramo nuevo que nos acercará al cortijo de Bullón y desde éste, por un sendero, hasta retomar camino tras cruzar una alambrada hacia la cortijada de Padules. Nueva odisea en el cruce de este río donde se “bautizan”, no faltaba más, Alfonso, Antonio y Jose; se creían que se habían librado de nuestra anterior fazaña por estos lares.

 

Volvemos a ascender por el camino de la ladera derecha del Padules hacia los cortijos del mismo nombre que dan acceso al camino principal collado del Alguacil-Tocón. Desde ese instante orillamos de nuevo el mismo trayecto que hicimos en la anterior ruta publicada (ruinas de Padules) y, además, a fuerte ritmo vamos dejando atrás el pantano de Quéntar, la población del mismo nombre, Dúdar,  para penetrar en Granada, como siempre, por el camino del colesterol, paralelos al curso del Genil.

 


RESUMEN. Cambio de sentido a un itinerario de los tradicionales de primavera con lo que ello conlleva de cambio de perspectiva. Es en esta estación cuando el inicio del deshielo nos permite rodar por estos valles del Genil, Maitena, Padules y Aguas Blancas con el rumor del agua en nuestros oídos y la visión más que cercana de Sierra Nevada completamente blanca. Además, si a ello le ofrecemos nuevos tramos, senderos y cruce a la aventura de algún curso de agua, las posibilidades de disfrutar de nuestro deporte se incrementan al alejarnos de ciertas monotonías.



03/11-05-2013. GRANADA NE

GRANADA  al VIEJO PADULES. Por arroyo TINTÍN, cortijo de LA PARRA y sendero de la FUENTE DE LA TEJA.


 TRACK,  MAPA Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA.

 

Datos adicionales:

Kilómetros 68,73.

Desnivel acumulado 1.354 metros.


Tiempo rodando 04h. 30m.

Velocidad media en movimiento 15,2 km/h.

52,3% piso de tierra. Resto asfalto.

 Este sábado hemos realizado una de las rutas que, en un pequeño tramo del itinerario, más extrañas sensaciones me ha dejado. Además, emociones encontradas: soledad, que se apodera en estos lugares donde parece que el tiempo se detuvo y, sin embargo, el apoyo de tus compañeros se vuelve, como nunca, definitivo para concluir el periplo; osadía, para continuar el trayecto mientras la vacilación te hace mella sin saber cómo, incluso si podríamos cruzar el río Padules hacia la otra margen, lo que de haber ocurrido hubiese significado un regreso doblemente aciago por un penoso sendero de subida; fastidio, por tanto acarreo de bicicleta (senderos en muy mal estado) pero que se torna aliento ante el inigualable panorama agreste, casi salvaje, de las laderas de este valle donde sobreviven derruidos los restos de una pequeña aldea de montaña que se dedicó, no hará mucho tiempo, a una economía de subsistencia fundamentalmente ganadera, con pequeñas explotaciones agrícolas en los escasos espacios abiertos que dejaba el terreno.


Precisamente esos espacios, hoy, se puede decir, ganaron la partida y continúan en explotación agropecuaria acogiendo una serie de cortijos que se enfrentan al fantasmagórico poblado deshabitado del barranco de Lastonares que fue, en su día, su mater: Padules

El derruido Padules, llamado Almendrillos por sus antiguos lugareños, se encontraba situado en la margen derecha del arroyo Lastonares en su confluencia con el río Padules. Era un pequeño poblado construido sobre terrazas artificiales cuyos habitantes levantaban sus casas con la piedra del lugar; éstas tenían el techo horizontal, de pizarra, sostenido por un entramado de troncos de madera. Hoy entre los maltrechos restos solo persiste, visiblemente encalada, una pequeña capilla o ermitilla dedicada a la Virgen del Rocío al lado de un centenario ciprés. El desarrollo de la década de los 50-60 dejó vacíó este espacio.

Iniciamos la ruta, los pocos que hoy nos juntamos, por la margen del Genil conocida como ruta del colesterol hasta asfaltear por la GR-SE-39 y, en Quéntar, dirigirnos por el camino del Polideportivo al cruce del río Aguas Blancas e iniciar un durillo ascenso hasta el plano de Meazorras y de acá, a izquierda, hacia el cortijo de Prado Moreno y el camino principal que viene de Güejar al embalse. A los pies de la famosa cabra montes de piedra, después de contemplar el magnífico paisaje hacia la Argumosa y el collado que da paso al valle del Genil, proseguimos la subida ya por el vial del barranco de Tintín que nos deleita con un arroyo que baja con mucho caudal al paso por los diversos cortijos de la zona.


Metidos ya en el barranco de Haza Redonda, el paisaje se hace más agreste aunque el oasis de los cortijos de la Parra nos da descanso y la posibilidad de cargar agua. Aquí avituallamos y Antonio y Alfonso nos abandonan por quehaceres vespertinos. Nuestro reinicio se torna

fugaz pesadumbre en un tramo, campo a través, que nos llevará al cruce general de senderos que buscábamos. Acá, continuaremos en descenso por el que viene desde la Fuente de la Teja (Güejar) hacia nuestro destino qué, en el último kilómetro antes del cruce del río se vuelve a reiterar felón y despiadado al descabalgarnos y dejarnos ingratas huellas de rasguños de zarzas, aulagas y todo tipo de traicionero matorral. Nuestros brazos y piernas agradecen que, en llegados a un Padules caudaloso y con la pasarela destruida, tengamos que cruzarlo como buenamente podemos mojándonos hasta cerca de donde nuestras jamones pierden su honorable nombre.

 







El trecho del sendero por la margen izquierda es más llevadero aunque, la arribada al viejo Padules, se hace por una zona rocosa que habremos de andar. En él descansamos y disfrutamos de este entorno tan peculiar, de sus vistas y de los sonidos de la naturaleza. La salida debemos hacerla hacia los nuevos cortijos cruzando un arroyo Lastonares que trae agua; abiertas y cerradas un par de cancelas que impiden la salida del ganado, continuamos en subida hacia el ramal principal que viene del collado del Alguacil y que deberemos coger dirección Tocón. Desde estas lomas de la margen derecha, conforme ganamos altura, el paisaje se nos agranda y podemos apreciar la sobriedad del valle y las alturas que dominan esta parte de la estribación NE de Sierra Nevada: alto de Miguelejos (2017 m.) con algún nevero y el del Alguacil (2006m.) que cierran el collado del mismo nombre.

 
 


Situados en la cota de la ruta, iniciamos una rápida bajada que, pasado un pequeño plano, nos saca a la vertiente del barranco de Ramillas circulando por una pista de arena blanca. Este arroyo en su confluencia con el de Agustinos forma el río Tocón y, por él circularemos hasta esa localidad apreciando detalles que el abundante caudal ha creado en su cauce. Pasado el pueblo, el río cambiará de nombre: Aguas Blancas.

El regreso a Granada es por el asfalto de la GR-SE-39 y, en buena parte, por el mismo trayecto de inicio. Esta carretera discurre, precisamente,  por el valle del Aguas Blancas hasta su desembocadura en el Genil. Antes, en la presa de Quéntar, recibe los aportes del Padules y el Tintín, por cuyos márgenes hemos transitado.
 







Resumen. Ruta complicada pero que deja un sabor especial a los amantes del btt, la naturaleza y el pasado. Habrá que tener ganas de aventurarse por terreno intrincado, abierto y con predominio del matorral para encontrar remansos de vegetación de ribera y, así poder llegar a los hitos más interesantes que propone este itinerario inigualable y sugerente.. El premio a ese sufrimiento merece la pena. Aconsejable en todas las estaciones del año, excepto en el invierno.





02/01-05-2013. GRANADA NE.



GRANADA, SIERRA ARANA a PRADO NEGRO por collados del CONTADERO y de las POZAS.


TRACK, MAPA Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA.


Datos adicionales:

Kilómetros 99,42.

Desnivel acumulado 2.094 metros.

Tiempo rodando 06h. 23m.

Velocidad media en movimiento 15,5 km/h.

52,9% piso de tierra. Resto asfalto.


Tras la última gran nevada de primavera, el primer festivo de mayo nos deja un día claro y de temperatura, al inicio fresquita, pero ideal para abordar un trayecto largo, exigente en el aspecto físico, que nos va a proporcionar la oportunidad, efímera, de contemplar un paisaje hermosamente blanco allá donde dirijamos la vista.

José, uno de nuestros nuevos componentes, necesitaba kilómetros y dureza para su preparación rondeña y, a fe que los tuvo. También nos acompañarían mis dos jubilosos colegas de Granada Bike que, unidos a una pequeña representación de Suricatos, nos ponemos en ruta: cruce del collado del Agua hacia Prado Negro. Hacer mención a los muchos componentes de la peña ciclista de Iznalloz con los que coincidimos en parte de la subida al Contadero y felicitarles, no faltaba más, por esa prueba que con tanto esmero y éxito vienen organizando en estos bellos parajes: la prueba de la Giganta.

 
 



Pues bien, Sierra Arana es un macizo rocoso lineal de calizas y dolomías que se extiende de Este a Oeste con una vegetación típica mediterránea de predominio de encina. Una delicia para la práctica del btt. En él se forman simas y cuevas alrededor de colosos con altitudes que rondan los dos mil metros. En su vertiente Norte, que es por la que abordaremos la subida, se abre a la campiña del río Cubillas mientras que en la lejanía se divisan, hoy cubiertos de nieve, formaciones montañosas como las de Castril, El Pozo, Cazorla, Mágina, del Trigo y la Pandera; incluso a veces, el coloso de la Sagra. Su vertiente Sur, por la que bajaremos, se confunde con la Sierra de Huétor y alimenta cursos de agua hacia el río Fardes (arroyo de Prado Negro) y el Cubillas (río Bermejo) mientras, a lo lejos, nos contempla nuestra sierra más emblemática.

 
El acceso desde la zona Norte capitalina ha de ser rápido: asfalto a Güevejar y Cogollos. El inicio del piso de tierra lo hacemos por el antiguo camino a Iznalloz que coincide con la cañada Real de la Atalaya. Por acá rodamos rápido hacia la zona del cortijo de Cantarranas en donde, a derecha, tomaremos la pista que cruza el bco. de la Pringue para inmediatamente, a derecha, dirigirnos a la umbría de Ballesteros. Proseguimos hacia la Colada de Girón dirección a la cortijada de Faucena para, antes de llegar a élla, girar a derecha a la dehesa del Peregrino que nos saca al principal que arriba del Sotillo y del cortijo de la Artichuela.

Acá avituallamos. Retomado el esfuerzo, nos introducimos por un ramal secundario hacia los llanos de la Melera; empieza un suave ascenso por el barranco de la Atalaya que, poco a poco, se endurece. Estamos ya en el camino real del Aguadero que nos deja en el collado del Contadero, a los pies del peñón de la Giganta 1703 m.. Desde aquí hay unas vistas preciosas y, en la zona más alta, el Tajo de las Hozas forma enormes cuevas que son visibles desde el puerto.

 
 


Reagrupamos e iniciamos un tramo de falso llano por encima de los 1300 metros que circula por debajo de Tajos y cuevas. Dejamos atrás el cruce que rodea el pico de las Víboras y raudos llegamos a la zona del Despeñadero donde topamos con el camino principal que desde el Sotillo se dirige al collado de las Pozas. Lo cogemos en subida mientras el esfuerzo va haciendo mella en algunos de nosotros; no obstante, el espectáculo que se nos va abriendo nos hace olvidar penalidades pues, según ascendemos el blanco de la nieve, aunque no ha cubierto todo, se adueña de nuestras retinas mientras pedaleamos barranco del Diablo arriba. La peña de la Cruz (2027 m.) nos contempla mientras vamos llegando al collado (1715 m. según mapa IGN) y, aún, con el pulso a tope, volvemos a la sorpresa por la vista nítida de Sierra Nevada enfrente de nosotros.

 
 

 


Todavía muchos kilómetros para el regreso. Descenso hacia los cortijos del collado del Agua y Prado Negro. Desde acá un tramo de asfalto que nos para por el área recreativa de las Mimbres donde, en la fuente de los Potros aguamos, para continuar camino por el principal dirección hacia Alfacar, localidad a la que arribamos por Fuente Grande. Desde ahí, cruzamos el pueblo y por la GR-3103 entraremos a la capital por su zona Norte.

Resumen. Ruta que recorre parajes de gran belleza, ideales para nuestro deporte y que, desde Granada, supone un nivel de esfuerzo físico muy considerable aunque atemperado por el buen piso del terreno. Lo desaconsejo en el invierno pues, normalmente el frío y la nieve, dificultan el paso del último colla





01/25-04-2013. GRANADA NE.

GRANADA, VIZNAR a QUÉNTAR por cortijos SIERRA de HUÉTOR: CHORRILLO, POZUELO Y  de la PLATA.


TRACK, MAPA Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA.



Datos adicionales:


Kilómetros 66,04
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Desnivel acumulado 1.376 metros.

Tiempo rodando 04h. 57m.

Velocidad media en movimiento 13´3 km/h.

50,3% de piso de tierra, resto de asfalto.



Cuan grato placer volver al reencuentro con mis iguales de Granada Bike luego de un lapso por causa de celo y diligencia en la brega y laboriosidad de tan afanosos y ocupados correligionarios. De tal confluencia con los hidalgos Don Antonio de Órgiva,, Don José de Gutiérrez y, la frágil doncella doña Katerina de Germania, tan meritoria ruta acaeció pero, con injusto nublado que imposibilitaba la contemplación de nuestros blancos bastiones serranos.

 
 

 

Desde la explanada del Alcampo nos dirigiremos, por la GR-3102 dirección a Víznar que coincide, en varios tramos, con la vereda pecuaria de Fuente Grande. Es posible realizarla, en buena parte de la ascensión. En esta localidad, en su plaza principal, se encuentra la iglesia de Ntra. Sra. Del Pilar y el palacio de Cuzco. Éste último fue mandado construir por su Ilustrísima don Juan Manuel de Moscoso y Peralta, arzobispo de Granada que nació en el virreinato del Perú (siglo XVIII), de ahí ese nombre.

Tras cruzar Víznar seguimos ascendiendo por asfalto hasta la zona de la casa forestal de Puerto Lobo, donde comienza la incursión por la sierra de Huétor que iniciamos por el camino principal al campamento de la Alfaguara y, tras pasar el mirador de la Cueva del Gato, seguir por la vía hacia el antiguo sanatorio a enlazar con el principal hacia las Mimbres.

 






Pasado el collado de las Minas se inicia el tramo, a derecha, que nos dirige al cortijo del Chorrillo por la antigua cañada real de Víznar a Sillar Baja. Pasado el collado del Cigarrón iniciamos la bajada hacia ese paraíso natural que nos presenta este cortijo y su entorno. Comemos algo y recargamos bidones en su acreditada fuente y, prestos, seguimos camino por la majada de Contreras hasta salir a lado de la A-92.



 
 

Cruzamos la autovía por el paso elevado y volveremos, por un tramo asfaltado, a subir hasta la bifurcación del cortijo y la casa forestal del Pozuelo, al que llegamos por la majada del Gamonal. Sesión de fotos en otro escenario particular y bello de esta sierra.

 

Para de nuevo retomar el camino asfaltado, hacemos un tramo circular que rodea el cerro Tamboril y su cantera. Por el barranco de Toriles, volveremos a éste y, tras pasar la explotación Los Toriles, atraparemos la primera salida a la derecha que nos lleva por la zona de los Tranquilos al collado del Muchacho y de ahí, en bajada por el camino de la Cerrada del Muchacho, hasta las canteras abandonadas de Puerto Blanco. Nueva sorpresa que la naturaleza y, la mano humana, esta vez para bien, han conseguido: la formación de una zona lagunar de colorido espectacular.

 

Hacia el cortijo de la Plata bajaremos por la senda de la margen izquierda del barranco del mismo nombre, donde cruzaremos un arroyuelo con agua. Está peligrosa y requiere accionar de bracero un tramo. Tras el paso de la cortijada continuamos el rápido descenso por el antiguo camino, en muy buenas condiciones, de Quéntar a la Peza que a la altura del cortijo de la Majadilla y continuación, está descarnado.

Una vez en la GR-SE-39 seguiremos el asfalto para el regreso a Granada después de una jornada matutina muy provechosa donde pudimos disfrutar de parte de los encantos de ese entorno privilegiado para la btt. que es la sierra de Huétor y recordar peripecias pasadas.

 
  


RESUMEN. Estamos en una de las sierras granadinas que permiten circular por ellas en todas las estaciones del año; incluso en verano encontramos algo de fresquito a la canicula de la capital. Su entorno es ideal para la práctica de nuestro deporte y en élla encontramos tramos para todos los gustos beteteros.