ÍNDICE RUTAS SUROESTE DE GRANADA.
PÁGINA EN REVISIÓN.

  

* 2013-03-16 GRANADA a VALCAIRE (PADUL). Regreso por Barrancos del                         CALABOCILLO y CIJANCOS.
* 2013-05-27 CIRCULAR Sª de los GUÁJARES desde PINOS del VALLE.                                             Caminos de ZAZA, GUÁJAR la VIEJA, POZUELO y Llanos PAREJO.
* 2013-07-11 RESINERA a Paridera del CEBOLLÓN. Cortijos de MASAJATE,                                       ERMITA y ALMIJARA. Regreso por Cuesta de los MORROS.
* 2013-09-13 CIRCULAR al Cerro de la CHAPA. ARENAS del REY, Puerto de                                       CÓMPETA, TAJOS de la CHAPA y BCO. río ALHAMA.
* 2013-11-04  PUERTO  de FRIGILIANA. Desde la RESINERA, Cuesta de la NOVIA,                             Cº AZUZADILLA al de la VENTA. Regreso por MONTICANA y                                         MASAJATE.
* 2014-
02-04 CIRCULAR a la SIERRA de ALBUÑUELAS: Cerro de POZO                                             HERRERO, Casas de la HUIDA y área del CAÑUELO
* 2015-01-11 TOPE SENDAS 3. En el ENTORNO del CERRO de la PILETA por                                     SANTA CATALINA
* 2015-01-26 RUINAS de la ZAHORA. Por Caminos de la TRASHUMANCIA de la                                 LLANURA del TEMPLE.
* 2015-05-25 GRANADA a la MAJADA del QUEJIDO y cortijo del FRASCO en la                                 SIERRA de la PERA
* 2015-12-16 El ENTORNO MINERO de MONTEVIVES. PRESENTE y PASADO.
* 2016-01-08 CIRCULAR a las CRESTAS de la SIERRA de la MORA. Desde AGRÓN                           Patrimonio CULTURAL y GEOGRÁFICO.
* 2016-03-09 Los TORRES VIGÍAS del LECRÍN NAZARÍ: SALERES y CÓNCHAR.                               Paisajes de la HISTORIA de una COMARCA
* 2016-04-19 TOPE SENDAS 5: En el ENTORNO del CORTIJO de los CALARES.                                 Sendas de La CUNILLA y el ANCIANO
* 2016-10-04 La ATALAYA de AGRÓN por los CAMINOS de la COMARCA del                                     TEMPLE.
* 2017-01-21 El ENTORNO de la GRAN HACIENDA de FATIMBULLAR. Las CUEVAS                            y la CANTERA de los MATAS.
* 2017-02-04 El CORTIJO del BARRANCO del AGUA y su ENTORNO: ANTENA de                              la CUESTA BLANQUILLA y RAMBLA del CALABOCILLO.
* 2017-02-15 El ALTIPLANO de la MALLA en la VERTIENTE SEPTENTRIONAL de la                           SIERRA de ALBUÑUELAS: Paisajes, caminos y cortijos.
* 2017-05-14 JAYENA y los PARAJES SINGULARES de la VERTIENTE NORTE de la                         SIERRA de la ALMIJARA.



2017-05-14. GRANADA. SO.

JAYENA y los PARAJES SINGULARES de la VERTIENTE NORTE de la SIERRA de la ALMIJARA.


          

         


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN ESTE ENLACE A WIKILOC.

CLIQUEANDO LAS TRE SIGUIENTES FOTOS VÍDEOS DE LOS PARAJES DEL AGUA Y 1ª Y 2ª PARTE DE LA RUTA.


      
Datos adicionales:

 
Kilómetros 46´4.

Desnivel acumulado 1.176 m +

Realizada 14-05-2017.

Tiempo rodando 03h 50m.

Velocidad media en movimiento 12´1 km/h.

97´3% de piso de tierra/cemento. Resto asfalto.
                                                                                                                                                               Parajes del Agua

 
   

                            Video general ruta 1ª parte                                                                              Vídeo general ruta 2ª parte

Antes de iniciar la descripción de esta ruta será bueno saber que la misma nos reunió con dos claras intenciones. La primera, como no, disfrutar y aproximarnos a la realidad de este entorno único de nuestra geografía, más en concreto, de la zona septentrional de la sierra de Almijara. Por otra, ser solidarios y colaborar en la cuestación que recaudó fondos para proyectos de investigación del Neuroblastoma, un tipo de cáncer infantil, y donarlos a la asociación NEN. Muchas gracias todos los que acudieron y participaron en esa jornada de deporte solidario.

 
La localidad de Jayena, y más en concreto el bar el Nota, fue lugar de inicio y final del periplo. Este restaurante dirigido por Emilio, muy recomendable por su relación entre  precio/calidad, será el sitio donde, tras horas de pedalear y ya en animada conversación, recuperaríamos fuerzas con una suculenta comida.

Sobre la historia de este pueblo que forma parte de la comarca de Alhama y su entorno,  decir que su topónimo es de procedencia incierta pero, eso si, anterior al periodo árabe. Si es seguro que fue una alquería conocida en los textos como Chayyana, una de las muchas de la zona en época musulmana aunque, la región, tiene vestigios de tiempos mucho más remotos. A saber y como simples ejemplos: el dolmen de los Bermejales y la necrópolis del río Cacín (mediados/final del calcolítico); la Mesa de Fornes, con hallazgos desde el Bronce final hasta tiempo ibero/romano evidenciando, entre medias, contactos con las colonias fenicias de la costa. También, y es una pena desde el punto de vista arqueológico, el pantano de los Bermejales, tan unido a esta comarca, ha dejado bajo sus aguas importantes restos prehistóricos y, ya de inicios del período musulmán (Siglo IX),  el poblado/necrópolis de la Torrecilla.

Pero, sin duda, todos relacionamos Jayena y los demás pueblos de alrededor con el Parque Natural de las Sierras de Tejada, Alhama y Almijara. Este conjunto serrano, al que podríamos agregar la del Chaparral, es frontera entre la costa, principalmente de Málaga, y las tierras del interior granadino y nos ofrece un rico y bello ecosistema con ríos y arroyos de caudal constante que alimentan las aguas turquesas del pantano de los Bermejales. Todo ello lo podremos contemplar, sentir y disfrutar en esta propuesta: amalgama de colores de su variada vegetación entre la de valle, piedemonte y montaña o, también en del propio piso y rocas con sus tonos grises y blanquecinos donde sobresale, en gran parte de la ruta, el blanco resplandeciente de zonas con abundancia de roquedales de mármol dolomítico cuya erosión ha dejado ese tipo de suelo. Y en el horizonte, a veces lejos y otras casi tocándolas, las siluetas majestuosas de sus colosos: la mole gris de la Maroma, el roquedo de la Chapa, el Salto del Caballo con su caseta forestal y, sin duda, la forma piramidal e inconfundible del Lucero como el pico más representativo de estas sierras.

 
     


Partimos de Jayena por el único y corto trozo de asfalto de una ruta en la que vamos al encuentro de unos hitos que, de forma gradual e in crescendo, parecen superarse, unos a otros, en belleza y diversión conforme los deshojamos. Primero arribamos a Fornes por un enlace de tierra en pleno valle del río Granada para hacer un rápido alto en la Cruz de esa localidad para contemplar a la derecha el pueblo, enfrente el pantano y a izquierda el valle del río Cacín que, enseguida, será lugar para nuestras siguiente andanzas.

 
     


     
El agua, siempre el agua cercana como constante de la ruta, de la acequia de la Fábrica que es recogida del río Cebollón, nos guía en una fase que terminará en el complejo de la Resinera del que, de lejos, vamos sobresalir la enorme chimenea de la fábrica. Antes, dejamos este canal para, por una senda corta con algún pateo, vadear dicho río y, ya por el camino principal que viene del aeródromo del INFOCA, llegar al área de encuentro con el río Cacín donde está, también, el antiguo poblado fabril de la Resinera. Está en el término municipal de Arenas del Rey y sus edificios, que pertenecieron a la Unión Resinera Española, se cerraron en 1975 debido al incendio que arrasó más de 5.000 hectáreas de pinar del Parque aunque, la baja rentabilidad de la industria de resinación también contribuyó al finiquito. Durante un siglo la explotación de la resina y su transformación en aguarrás y colofonia habían creado un núcleo de población con escuela, capilla, alojamientos y fábrica de transformación del que hoy encontramos parte en buen estado, sobre todo la capilla, la escuela y el Botánica que son el punto de información del Parque, incluso alguna casa particular en el interior del complejo, aunque también otras dependencias en estado ruinoso.

 
   


De nuevo en acción, remontamos el valle del Cacín, aguas arriba con nombre de arroyo de la Venta, por el camino principal al puerto de Frigiliana. Poco a poco, la anchura del valle se comprime y aparece un paisaje más abrupto a nuestro alrededor a tiempo de hacer parada en la zona de chorreras del Madroño, bajo las lomas de igual nombre, para verlas y aguar en ellas o alguno de sus caños. Tras estas, cambiamos de vertiente al valle del arroyo de Palancares que es tributario del que traíamos y, dejamos también, el camino del puerto por el del plano de Ubares a los Prados de Machinche.

 
    


 
De principio hay un pequeño sube y baja que anuncia, enfrente nuestra, la recia subida zigzagueante que nos espera y que continúa, después, hasta los 1388 msnm de la loma del cortafuegos de Ubares que es el puntoo más alto de la ruta.  En todo el sector vamos a tener uno de los momentos culminantes del proyecto con una panorámica extraordinaria de cerros como el Lucero, Piedra Sellada y el Salto del Caballo segun vamos curveando y ascendiendo, para, pasado el alto de Ubares, empezar a contemplar Sierra Nevada y el terreno descendente de esta parte de la Almijara que forma lomas, barrancos y que termina, allá a lo lejos, con el pantano de los Bermejales y la población de Játar bien abajo.

Hay varios puntos significativos y que invitan a un alto para contemplarlos. Los mencionables son: la chorrera de Palancares que es nueva y última ocasión para aguar, al inicio del zigzag de la subida al alto de Ubares; las ruinas del cortijo de Ubares en un pequeño llano con un prado verde y, como colofón, el mirador natural del cortafuego con unas vistas más que impactantes.

 
    


Ahora, vuelta al camino y con el cerro Cabañeros enfrente, encaramos una larga bajada que tan solo nos permite ralentizar la marcha, incluso un pequeño alto, en la zona de las Casetas de la Monticana. Acá, en estas cabañas, los resineros y sus familias pasaban semanas fuera de sus casas en los diferentes trabajos de resinación, sobre todo entre marzo y octubre, época de mayor faena. Proseguimos raudos y, en nada, topamos con el carril principal de los Prados a la Resinera que, por un piso que nos sorprende por su blancura y refulgir, tomamos dirección al poblado. En sube/baja dejamos el cortijo ruinoso de Machinche y llegamos a la zona del de Masajate donde, su pantaneta, nos invita a otra parada antes de finalizar este tramo en la barrera de acceso.

 
     


Abrimos sector a cubrir entero por las lomas de las Tonadas al valle del río Cebollón. Acá el piso está roto y se disfruta más del mtb. Primero con un perfil mixto, luego en una bajada larga, a veces con vistas del pantano de los Bermejales, que termina en pleno valle. Es momento de seguir la diversión pues la salida a las Parideras hay que hacerla, en buena parte, pedaleando por las aguas del Cebollón. Un disfrute. Después nos acercamos a esta edificación y, luego, seguimos marcha depresión abajo a encontrar el camino de la Resinera al aeródromo del INFOCA.

 
     


 
Desde éste, y en nada a izquierda, entramos en otra fase que se desarrolla hacia la Mesa de Fornes y la vertiente N de la cuerda de los Morros, aeródromo incluido. En ascenso escalonado nos plantamos en plena meseta para ir a su extremo septentrional ya en el interior de un cortafuego. Al final esta la Mesa que, además del punto geodésico a 1080 msnm, tiene una senda que lo circunda con unas vistas únicas de Jayena y Fornes, sus valles, el pantano de los Bermejales, incluso Sierra Nevada, y las cumbres de la Almijara y Alhama. Volvemos sobre nuestros pasos dirección al aeródromo cuyo primer portón abrimos/cerramos sin más pero el otro, con candado, debimos pasarlo por un resquicio de la valla a izquierda de esa puerta.

 El camino de la cuerda y enseguida el del cortafuego al cortijo Quinteros nos sitúan en la red de carriles y sendas de la Mesilla de Jayena. Esta zona pondrá final a la ruta con un más que brillante epílogo pues es una fase en bajada muy divertida, técnica y con bellos paisajes que nos muestran el pueblo según descendemos. El valle del río Granada nos acoge reparador y tras cruzarlo transitamos ya las calles del pueblo hacia reparar, mejor aún si cabe, el esfuerzo de este periplo.

 
     


RESUMEN. Esta ruta trata de dar a conocer y conectar algunos de los parajes más bellos e interesantes de la zona Norte de la Sierra de la Almijara y, con ello, ver y  aproximarnos a la realidad de este Parque Natural en cuanto a caminos, paisajes, relieve, vegetación y ríos. Una propuesta variada y muy divertida para el mtb por los diferentes tipos de piso y la constante de las panorámicas y el agua, siempre a nuestro alrededor. De cierta exigencia física y técnica. Puntos de aguada en las chorreras colocadas con banderolas. Se puede hacer en cualquier época del año.

 

 


2017-02-15. GRANADA. SO.

El ALTIPLANO de la MALLA en la VERTIENTE SEPTENTRIONAL de la SIERRA de ALBUÑUELAS: paisajes, caminos y cortijos.


             


 TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN ESTE ENLACE A WIKILOC.

         

CLIQUEANDO LAS DOS FOTOS SIGUIENTES SE ACCEDE AL VÍDEO GENERAL Y EL DE LA SENDA DE LA GALERA.

Datos adicionales:

        
 

Kilómetros 69´6.

Desnivel acumulado + 1.234 m.

Realizada 15-02-2017.

Tiempo rodando 04h 46m.

Velocidad media en movimiento 12´7 km/h.

81´2% de piso de tierra y cemento. Resto asfalto.

     
El reto de este proyecto fue, desde el inicio, buscar una ruta de enlace por el itinerario más rápido y asequible entre las carreteras de la Cabra que se dirige a la costa y la de Albuñuelas. Posibilidades distintas a este track haylas, bien por debajo como por encima pero, sin duda, de mucha más dificultad al hacerlo por ramblas o ascendiendo las lomas N/NE de la serranía de Albuñuelas plagadas hoy de aerogeneradores. Precísamente, este hecho, no solo ha modificado de forma sustancial el paisaje de la zona sino que las nuevas pistas que unen los molinos son, ahora, los caminos principales y así es como algunos antiguos se han ido perdiendo por desuso. Este es el caso del enlace que, por las laderas del cerro de la Galera, une los carriles principales que vienen de la Venta del Fraile y de la carretera de Albuñuelas. Nosotros, en esta incursión, le daremos el uso que se merece pues es un camino muy divertido que, además, tiene tramos de senda..
 

En cuanto al medio físico donde se desarrolla la parte mollar de la ruta, la vertiente N de la sierra de Albuñuelas, bueno será saber algunas cosas. Esta serranía formaría parte del primer frente de sierras que pertenecen al gran conjunto, más al Sur, de las de Almijara, Tejeda y Alhama y, por tanto, con iguales características en orografía, flora y fauna aunque, en nuestro caso, solo pedalearemos por la planicie más cercana a las primeras estribaciones N en un terreno semiplano, cruzado por ramblas en diferentes direcciones, en donde la vegetación es escasa al predominar el matorral. Encontraremos pequeños cortijos, algunos en ruinas, dedicados a la ganadería ovinocaprina y al cultivo del olivo o almendro. Es zona de paisajes abiertos que, sin embargo, son lugares de vistas únicas al inicio de los pinares de esta sierra y al blancor de nuestra Sierra Nevada allá enfrente.

 
    


Pues bien, en el desarrollo de este periplo, además de deleitarnos con esas estampas ofrece más y, así, en el plano de la diversión betetera vamos a quedar bien cubiertos por la diversidad de caminos que vamos a poder hollar. Pistas y carriles rodaderos, otros menos y algunos, incluso, rotos; interior de ramblas bien dispares y, sobre todo, varias sendas de diferente dificultad nos van a permitir tal disfrute.

 
     


Empezamos trayecto en la zona S de la capital junto al Nuevo Los Carmenes. El primer sector nos llevará a Alhendín por el carril bici a Ogíjares, camino del Jueves y ya, perpendiculares a la autovía a la Costa, por las vías de servicio de esta hacia ese pueblo donde se desgaja el track para penetrar en la parte interesante de la ruta. El camino del cortijo de Miñarro, que está en ruinas, y después el que discurre junto al barranco de la Diezmería entre olivos, almendras y campos de cereales verdeando nos van a situar en la carretera de la Cabra. Este radial va a vertebrar la siguiente fase hecha, a veces por algún pequeño tramo de su asfalto y otros, los más, por carriles y sendas a ambos márgenes de la A-4050.

 
      


A la derecha por tanto, junto al desguace Murcia, principia la zona de carril sinuoso y piso rocoso, de tierra rojiza, llamado de la Umbría de Roldán que empieza a ponernos a prueba. Junto al cortijo de su explanada, campo a través y por senda, salimos al asfalto para pedalear por él junto al cortijo de los Calares y, en nada, volver a pisar tierra por el camino de los Garranchales.

 
     


Dejémoslo pronto por un rápido y fácil sendero en los llanos de Cervera que enlaza, previo cruce de un almendral, con la otra pista principal que del Padul se dirige al plano de Chiribaile, lugar hacia donde, sin dilación, nos dirigiremos. Después, nuevo tramo de asfalto que preludia, en menos de un kilómetro, el inicio de la siguiente fase.

 
     


Comienza penetrando la pista de los altos de Capellanía que, de seguirla, entronca con la de Valcaire. Son lugares, estos, repletos de molinos eólicos. Nosotros sin embargo, pronto, vamos a entrar dentro de la rambla de la Azuzadilla para por ella, y su margen derecho, recorrer el sendero motero de Carriblanco que ciclamos en un 95%. Hacemos tan solo un breve alto en la senda para entrar a ver la cantera de igual nombre más, los panales de abejas de su interior, nos invitan a dejarlo con rapidez. Un campo labrado corta el sendero y, vueltos de nuevo a la rambla, topamos con el camino principal que viene de la Venta del Fraile.

 
   


Estamos, ya, en la planicie de la Malla y a piedemonte de la sierra de Albuñuelas a poco más de 1100 msnm y disfrutando del paisaje en el horizonte y, cómo no, de un discurrir en sube y baja rápido y divertido que cortamos en el cortijo de la Palmilla donde, con amabilidad, su dueño nos permite aguar aunque con nuestro bullicio hemos roto la paz y tranquilidad de estas cabrerizas.

 
    


Proseguimos la misma tendencia en el perfil con un piso, ahora, más gris que se rompe al paso de los cortijos de la Malla y desde ahí en adelante, siguiendo el curso del barranco del Capón, pedaleamos por las lomas de los altos de la Galera para hacer el enlace, sendero incluido, de unión de los caminos de la Venta del Fraile a la carretera de las Albuñuelas por la cantera de los Aulagares. En su discurrir descendemos al mismo barranco pero, rápido a derecha, sufrimos las duras rampas de acceso a las ruinas del cortijo del Capón que, sin duda, merecen el esfuerzo por las vistas que desde él se contemplan. Sus ruinas están coronadas por los molinos eólicos de sus lomas.

CLIQUEANDO LA FOTO DEL CORTIJO DEL CAPÓN ACCEDÉIS A SU VÍDEO.

 
      


Después, corto descenso por la pista principal a la cantera y GR-3208 para, bien prestos, dejarla por el carril central a los altos de Cerros Pelados que, superados, nos enseña la rambla del Calabocillo a la que se le une la de Almeiza para formar la de Cijancos que, en buena parte, vamos a circlar hasta encontrarnos metidos en pleno valle de Lecrín.

 
    


 
Buscamos, en el penúltimo trance hacia Granada, dejar la depresión con tranquilidad y rapidez por lo que, como es habitual, rodeamos el Padul por el antiguo camino de la Costa o de los Molinos y, después, por el del barranco de Fuentes Altas a las vías de servicio de la autovía. El alto de la Jambre, la fuente de Malnombre y el Suspiro del Moro son los tres hitos destacables de este largo sector. Concluimos en un periquete, aunque las piernas notan los kilómetros, prosiguiendo esas vías a derecha de la A-44 para, cerca  del camino del Jueves copiar el inicio de ruta y ponerle fin. 

RESUMEN. Ruta con gran diversidad de factores que, unidos, la hacen muy atrayente y aconsejable: diferencias en los caminos (con tres senderos); pisos muy heterogéneos y gran complejidad en la orografía del terreno donde, sin duda, la planicie de la serranía nos dará diversión y panorámicas bellísimas en el horizonte (lomas, ramblas, cortijos, caminos y serranías). Dificultad apreciable tanto en el aspecto técnico como en el físico. Puntos de aguada en el cortijo de Palmilla (previa petición al dueño) y en la fuente de Malnombre. No es recomendable hacerla con excesivo calor.



2017-02-04. GRANADA. SO.

El CORTIJO del BARRANCO del AGUA y su ENTORNO: ANTENA de la CUESTA BLANQUILLA y RAMBLA del CALABOCILLO.


      


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN ESTE ENLACE A WIKILOC.

     

CLIQUEANDO LA FOTO SIGUIENTE VÍDEO GENERAL DE LA RUTA.

        
Datos adicionales:

 

Kilómetros 52´4.

Desnivel acumulado + 864 m.

Realizada 04-02-2017.

Tiempo rodando 03h 28m.

Velocidad media en movimiento 11´9 km/h.

75´2% de piso de tierra/cemento. Resto asfalto.


El proyecto que presento nos vuelve a introducir en el valle de Lecrín. En concreto, por las primeras estribaciones septentrionales de la Sierra de Albuñuelas, para acercarnos a los dos hitos de interés de la ruta, visitarlos y contemplar las bellas panorámicas que desde ellos se disfrutan. Me refiero, primeramente a la antena del cerro de la Cuesta Blanquilla y, después, al cortijo del barranco del Agua que, en seguida, culminará con un rato de diversión betetera en el interior del barranco del Calabocillo.

CLIQUEANDO LAS TRES FOTOS SIGUIENTES VÍDEOS DE LA ANTENA, CORTIJO Y RAMBLA.

 
    


 
Unos datos geográficos e históricos de interés para abordar la ruta y que resumo en una síntesis. Este valle es el pasillo natural que une la zona de costa granadina con el interior de la provincia y así, pues, queda encajonado por Sierra Nevada, a una parte, y enfrente las sierras de los Guájares y la de Albuñuelas. Esta situación privilegiada ha marcado su devenir histórico y así podemos encontrar bastantes vestigios y referencias escritas a su pasado que van desde la instalación de las primeras factorías fenicias en la costa hasta el esplendor alcanzado en tiempo Nazarí cuando este distrito era iqlim al-qasb, abreviado al-iplim, de ahí el topónimo actual referido a lugar de paso a las plantaciones de caña de azúcar del litoral. Después, tras la conquista cristiana, la implicación de los moriscos en la revuelta de finales del XVI originó su destierro y un período de crisis que, en principio, las repoblaciones no atajaron. Todo se conjuga, por tanto, para ofrecernos un marco incomparable para el mtb y disfrutar de su clima, paisajes y variedad de caminos.

En cuanto a los objetivos propuestos decir de ellos que la antena mencionada es una torreta para radio AM que se encuentra situada en uno de los promontorios de la zona de la Cuesta Blanquilla. Referente a la cortijada, una de las más importantes de esa zona hasta el último tercio del siglo pasado, consta de diversas estancias ya en ruinas. Varias eras a diferente altura la separan del cortijo actual donde existe todavía actividad pastoril. En toda esta vertiente destacan las bellísimas vistas al valle y a las laderas meridionales de Sierra Nevada que podremos contemplar en diversos puntos.

 
    


El recorrido comienza en la placeta de las Cruces, localidad de Armilla, con un primer sector largo y algo aburrido que nos situará a las afueras del Padul donde, este track con dibujo de piruleta, se desgajará para hacer un gran bucle. Me explico: esta fase es igual tanto a la ida como al regreso con la excepción, solo, del paso de Alhendín que se hará por diferentes sitios. Como punto reseñable quedará indicado el del puerto del Suspiro de Moro. Entonces, carril bici de la Base Aérea; cruce distinto de dicho pueblo; carriles de servicio de la autovía a la costa; camino del barranco de Fuentes Altas y parte del antiguo a Motril, este también conocido como de los Molinos, nos pondrán en situación más amena.

 
    


Proseguimos camino de los Molinos adelante abriendo nuevo sector más, en la parte asfaltada, hacemos un alto para aguar en la fuente de Malnombre la cual alimenta un pequeño ramal de acequia. En nada, volvemos a pisar tierra por la vereda del antiguo camino de Motril que asciende al pequeño alto de la Cruz o de la Jambre desde donde hay unas vistas extraordinarias del Padul y su plano que ahí despedimos para, en bajada, conectar en un escaso kilómetro con la GR-3208 dejando, a izquierda, las viñas e instalaciones del hotel Señorío de Nevada antes de concluir sector.

 
    


El nuevo espacio que acometemos, en subida, nos lleva por las lomas N. de la serranía de las Albuñuelas en pos de nuestros objetivos. Pronto ya se dibujan bellas estampas, según ascendemos, por los carriles cercanos al cortijo del Tío Lora y el cerro de igual nombre para, pasado este, empezar a divisar la antena. El acceso nos aleja del carril principal, a derecha, por otro que se rompe por momentos y donde, la piedra y roca saliente, pone a prueba nuestra técnica antes de tocar cima y la torreta de la antena. Momentos para relajarnos en tan singular lugar y atisbar la senda motera que une los cerros de la Cuesta Blanquilla y por la que abandonamos este hito aunque, la conexión al camino del barranco del Agua que mantenemos siempre a izquierda, la hacemos por un pequeño cortafuegos.

 
    


La fase siguiente es al interior del valle y entorno del cortijo de Barranco del Agua. La abrimos en una rápida y bonita bajada que sorprende, al final, con la subida a las ruinas de la antigua cortijada. Es otro rato que invita a gastar más tiempo del que debiéramos en ver sus edificaciones, eras y sobre todo a disfrutar de los paisajes. Junto está el nuevo cortijo ganadero donde los perros nos contemplan taciturnos. Dejamos el lugar por la pista principal que por las lomas del Capón, repleta de aerogeneradores, llegaría a Albuñuelas pero, nosotros, tenemos otra intención.

 
     


En nada abordamos, a derecha, el carril de bajada adonde el barranco del Capón se une al del Calabocillo, este el principal, para gozar de un sector descendente y técnico por la roca y arenal del seco cauce. Un par de zonas de grandes rocas exigen precaución más, si las lluvias lo han dejado compactado como es el caso, es un disfrute. Al topar con el de Almeiza cambia de nombre al de Cijancos convertido en una amplia rambla/arenal que seguimos hollando un buen trecho hasta dejarlo por un sector de enlace al Padul distinto al de la ida.

 
    


Este nos lleva, por el carril del cortijo de Cijancos, a las lomas de los Castillejos donde está la enorme vaquería del camino de Valcaire para, de inmediato por otro, cruzar los almendrales del llano de Burete y topar con el camino principal que viene de Chiribaile y nos deja, en una rápida bajada, en el tramo de vuelta a Granada que, como dijimos, copia en su mayor parte el que trajimos en la ida con lo que doy por concluida esta descripción.

 
    


RESUMEN. Ruta que pone en valor el entorno de esta parte poco conocida de la sierra de Albuñuelas en la que, sobre todo, vamos a disfrutar de naturaleza y paisajes. No muy exigente en el plano físico y algo más en el técnico al conducirnos en tramos de ascenso a la antena y en el barranco del Calabocillo que, extremadamente seco es un arenal complicado. Punto de aguada señalado con banderola: fuente de Malnombre. Fuera del track en el Padul y gasolineras. Se puede realizar en cualquier estación pero con calor la desaconsejo.



2017-01-21. GRANADA. SO.

El ENTORNO de la GRAN HACIENDA de FATIMBULLAR en AGRÓN. Las CUEVAS y la CANTERA de los MATAS.

 

             

 TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC CLIQUEANDO ESTE ENLACE.

          

CLIQUEANDO LA FOTO SIGUI9ENTE VÍDEO GENERAL DE LA RUTA.

Datos adicionales:

    



Kilómetros 67´96.

Desnivel acumulado 1134 mts.

Realizada 21-01-2017.

Tiempo rodando 04h. 43m.

Velocidad media en movimiento 14´4 km/h.

90´1% de piso de tierra. Resto asfalto.


El trayecto que os expongo tiene como destino principal visitar el área del gran cortijo de Fatimbullar donde, además de contemplar esta pintoresca y bella edificación, iremos a ver un par de covachas y una cantera abandonada cercanas a él. Para acometerlo con cierta información os doy unos datos de interés.

CLIQUEANDO LA DOS FOTOS SIGUIENTES VÍDEOS DE LAS CUEVAS Y DE LA CANTERA.

 
     


 

Agrón, la localidad en cuyo término municipal se encuentran los puntos de notoriedad de la ruta, pertenece a la comarca de Alhama aunque las tierras alrededor del pueblo son las del extremo W de la gran llanura del Temple granadino que se cierran, en un suave declive, al valle del Cacín y el pantano de los Bermejales. A la otra margen se encuentran las estribaciones Norte de las sierras de Alhama y Almijara que, ese día, presentaban sus cumbres más altas con una capa de nieve. Nosotros recorreremos dicha Llanura, parte de la serranía de la Pera y de la Mora, el pasillo natural entre ambos macizos y las dehesas de ganado y cereal principalmente donde, la gran hacienda de Fatimbullar en especial destaca por su belleza y esplendor aunque los episodios de su historia más reciente sean los que le han dado fama.


 
Me explico. En el año 2008 le fue embargada de manera preventiva a su propietario, el empresario granadino Carlos Sánchez, vinculado al famoso Caso Malaya. Además del valor intrínseco de los edificios, capilla, cuadra de caballos y los terrenos, de los que forma parte asimismo el cortijo de los Llanos, había obras de arte de mucho valor. Más antes, lo poco que he podido recopilar de su pasado, nos dice de una antigua alquería musulmana de las muchas que había en esta zona y que, tras la conquista cristiana, pasó a manos del marqués de Mondéjar. Con otra familia nobiliaria tan vinculada a la historia de Granada, la de los duques de Wellington, se transforma en una gran cortijada a final/principio del siglo XIX/XX con una distribución  igual a la de hoy para, tras la última adquisición, remodelarse a las bellas formas y color que presenta en la actualidad. Para los interesados en saber como era en el 2003 os dejo este enlace que os sorprenderá: http://www.juntadeandalucia.es/educacion/vscripts/wbi/w/rec/3436.pdf página 220/222.

En su entorno también visitaremos dos hitos. Primero, en el margen izquierdo de inicio del barranco de la Pera hay un par de cuevas que reciben el mismo nombre del cortijo que, desde ahí, podemos contemplar con otra perspectiva bien distinta. Después y tras abandonar el camino principal a Agrón accederemos, en la ladera NW de la sierra de la Mora, a la cantera de piedra abandonada que pertenece a la empresa de los Matas.

 
     


Comenzamos la faena en Armilla en una primera fase que damos por concluida en la Malahá. Es algo tediosa pues, además de abandonar dicha localidad por el carril bici cercano a la valla de la Base Aérea, deberemos cruzar Gabia por la calle principal hacia el inicio de la vereda pecuaria a Alhama donde ya, por fin, pisamos la tierra de esta vía pecuaria que discurre paralela a la A-338 la cual precisamente tomaremos, una vez se pasa el puerto de la Malahá, para llegar por asfalto a dicho pueblo. El pilar de la plaza de la Iglesia nos permite aguar pues, a partir de acá, no encontramos agua hasta Agrón.

 
    


La siguiente fase nos conduce al cortijo de la Escribana sito donde principia la zona E y NE de la Sierra de la Pera. El camino del cortijo Blanco que en realidad es un punto geodésico a izquierda del carril nos lleva al cruce general con el de Benigüelas donde optamos por seguir al frente. El cereal, apenas brotado, nos deja ya estampas de gran belleza enmarcadas por nuestras sierras que atisban ya las que se verán en primavera. Seguimos el ascenso hacia el collado de los Carriles que nos da paso a la zona de meseta en que se ubica la Escribana. Junto a sus ruinas hacemos alto para avituallar.

 
     


El sector posterior nos sumerge en el esplendor de la zona de encinares de los Morrones y el Teatino. Es una zona muy divertida para el btt por la sinuosidad de sus caminos, el propio entorno natural y la posibilidad de hacer el fácil y agradable sendero del Teatino Bajo. Tras este tan solo nos queda el ascenso final al carril que une la Venta del Fraile con Agrón.

CLIQUEANDO LA SIGUIENTE FOTO ACCEDÉIS AL VÍDEO DE LA SENDA DEL TEATINO BAJO.

 
     


Este tramo discurre, en suave descenso, por el pasillo natural entre las sierras de la Mora y la de la Pera. En esta amplia pista primero encontramos la gravera de los Linos para después hollar territorio de la gran finca de Fatimbullar. El paisaje de dehesa comienza a dominar en los aledaños del cortijo de los Llanos que se dedica, además de al cereal, a la ganadería. Proseguimos raudos por la cañada hasta empezar a otear las hermosas instalaciones de la hacienda que, una vez en sus cercanías, nos exigirán un alto y la oportunidad de hacernos fotos.


    


En sus inmediaciones hallamos las dos covachas, una de mayor entidad, en un pequeño cortado del barranco. Después y por un carril a izquierda del principal nos dirigiremos en ascenso a la cantera de piedra abandonada. Tras verla continuamos la pista que desde ella continúa ascendiendo hasta topar, junto a una caseta, con la valla de un sembrado. Es momento para la habitual sesión de peana siguiendo, como referencia, el perímetro de esta hasta dar con la pista del Velao. Son escasos 200 metros que nos obsequian, como tributo a esa ofensa, con las mejores panorámicas de la ruta: las sierras de Alhama y Almijara, el pantano de los Bermejales y el territorio occidental del Temple.

 
    

 
De nuevo montados descendemos raudos, aún enfrente el embalse y sierras, hacia las ruinas de la Venta del Velao. Cruzamos la A-338 para iniciar el tránsito por los caminos de los sembrados de los Escorpiones y el Olivar hacia la localidad de Agrón donde la fuente de la Inmaculada Concepción nos permite aguar. Luego corto descenso de asfalto para volver a tierra y cruzar el Temple por algunas de sus veredas pecuarias.

 
       


La de los Leñadores nos baja a Ventas de Huelma donde se junta con la principal, la de Alhama a Granada. Tomada esta, primero discurre un kilómetro escaso por la A-338 para, después seguir paralela a ese eje cruzando, como referencia principal, el Parque Tecnológico de Escúzar antes de descender hacia la localidad de la Malahá. Acá dejamos momentáneamente la vía pecuaria para ascender el puerto de igual nombre y hollar de nuevo la vereda. En esta fase de regreso copiamos exactamente el track de inicio de ruta con lo que termino acá este comentario.

 
     

 

RESUMEN. Ruta por el Temple a la zona de dehesas de Agrón tocando, en parte, las serranías de la Pera y de la Mora para ver el entorno de la hacienda de Fatimbullar y los bellos paisajes de encinar rematados con la blancura de Sierra Nevada. Es de escasa complicación técnica aunque algo más en el aspecto físico. Puntos de aguada sólo en los pueblos y señalados con banderola. Primavera es la mejor época para disfrutarla y con mucho calor no es recomendable. Tampoco si ha llovido en abundancia pues hay zonas de terreno arcilloso que se enfanguan.


2016-10-04. GRANADA. SO.

La ATALAYA de AGRÓN por los CAMINOS de la COMARCA del TEMPLE.



TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC CLIQUEANDO ESTE ENLACE.

 


CLIQUEANDO LA FOTO SIGUIENTE VÍDEO GENERAL DE LA RUTA.


        
Datos adicionales:

 

Kilómetros 76´44.

Desnivel positivo acumulado 986 m.

Realizada 04-10-2016.

Tiempo rodando 06h 06m.

Velocidad media en movimiento 12´5 km/h.

93´7% de piso de tierra/cemento. Resto asfalto.

 
El altiplano del Temple ha sido, sin duda, una de las comarcas de Granada con mayor trasiego trashumante. Esta práctica nos ha dejado unas vías pecuarias que, señalizadas hoy en su mayor parte, nos permiten su uso, disfrute y, en buena medida, la realización prácticamente íntegra de esta ruta por tierra en busca del objetivo principal de la misma: la Atalaya de Agrón.

 
    


          
Este torreón defensivo de época nazarí que se ubica en los terrenos de la hacienda San Rafael era una torre de vigilancia sita en un cerro a 1.171 msnm en la divisoria entre el valle del Cacín, depresión por la que discurría la principal vía de conexión entre la Granada y Málaga islámica, y la red de alquerías del iqlim del Qam Qays, término que derivaría en Qempe y después al Temple actual. El viejo camino pasaba por Alhama y tenía otras torres desplegadas en otras alturas, como la del Almendral y del Moro, dirección a Zafarraya. Como todas ellas, trataban de dominar con la vista un extenso territorio y así, ahora, son miradores excepcionales del que disfrutar de sus paisajes. Desde la que nos interesa, la de Agrón, hay una panorámica espectacular en cualquier dirección donde miremos pues son visibles, excepto la de Baza, las sierras interiores más importantes de Granada y algunas de Jaén y Málaga, la depresión del Cacín, el pantano de los Bermejales y el valle del Genil. Indicar que el vídeo del torreón fue grabado el pasado invierno y ofrece un contraste con el paisaje otoñal muy significativo pues, en él, domina el verde incipiente del cereal mientras ahora lo hace el marrón.

 Sepamos algo de las tierras y pueblos a recorrer.

La comarca del Temple es un territorio situado al SW de la provincia de Granada que se eleva en un suave altiplano, cerealista primordialmente, desde el valle del Genil hasta el del Cacín. Linda con el término de Alhama y las tierras de la comarca de Lecrín (parte de las de Alhendín) y lo encierran las Sierras de Alhama/Almijara y Albuñuelas. Los municipios que la forman son la Malahá, Escúzar, Agrón, Cacín, Ventas de Huelma y Chimeneas. Por alguno de estos pueblos y anejos transitaremos más contaremos algo, solo, de la localidad en cuyo término y casi sobre la misma linde de 4 más se sitúa la atalaya.

 
   


 
Agrón es una pequeña localidad de la comarca del Temple colindante con la de Alhama. A pesar de que la raíz de su topónimo es latina (agrum) nada se sabe de épocas antes del Islam y, ya en dicho período histórico, debió ser una pequeña alquería sita en una colina al W. y a pocos kilómetros del actual emplazamiento, lugar que llamaban  los lugareños Agrón el Viejo según una crónica de 1869. Ganado y agricultura de secano son sus principales actividades económicas.

Desde la zona de la clínica Inmaculada partimos, raudos y con buena marcha, por el carril/bici río Genil abajo para, pronto, remontar el Dílar por ambas márgenes hacia el campo de golf de Gabia. A su vera penetramos el camino de los Corsarios que rodea Montevives y tiene, como referencia significativa, el paso por las ruinas de la Casa Colorada antes de arribar a la Malahá. Apenas tocamos su barrio Sur para volver a pedalear en la pista principal dirección a la Solana del Tambor, un área de olivar desde la que, a veces, aparecen bellas panorámicas de Escúzar, pueblo que nos proporcionará descanso, agua y la bonita estampa de la plaza del ayuntamiento y de la iglesia.

 
    


La siguiente fase nos llevará a Agrón por el camino de la mina de celestina, a cielo abierto, que explota la empresa Solvay. De este mineral, mediante un proceso complejo, se extrae el sulfato de estroncio. Las minas, balsas y plantas de tratamiento ocupan una extensión de 70 hectáreas. También en la zona se extrae yeso y la empresa Knauf ha levantado, cercana a la mina Solvay, la fábrica de laminados de yeso más importante y moderna de España. Bien, tras dejar la gran balsa de lavado abandonamos zona minera y, por los carriles secundarios de los Colmenarejos, llegamos al cortijo de la Trini y al corto ascenso, por asfalto, hasta Agrón.

 
     


Aguamos y, de inmediato, circulamos los caminos de la zona de los Escorpiones hacia la masa de encinar que en la lontananza se divisa y es linde del término municipal. Un buen repecho nos deja en la divisoria de chaparros y, en un sube y baja muy divertido, damos de bruces con el sendero de subida/bajada al torreón que es totalmente ciclable. Junto a él disfrutamos de la panorámica tan hermosa que nos proporciona y que podéis visualizar en el vídeo de la atalaya.

 
    


De nuevo en acción acometemos un sector de bajada y llano, inmersos en el barranco del Higuerón, hacia Ochíchar. Pasaremos por el cortijo de la Cañada del Agua y, ya por el margen derecho, llegaremos a la gran cortijada que es anejo de Ventas de Huelma. Desde ella descendemos a penetrar, nuevamente, la principal vía pecuaria Alhama a  Granada en dirección, esta vez, a la capital aunque en breve la dejamos por otra secundaria que nos situará en Ácula, también pedanía de Ventas. Acá aguamos.

 
    


Proseguimos por las llanuras del Temple siguiendo coladas marginales que dan acceso a la traicionera zona, caso de llover, de los Fangares y, poco después, a la Malahá. Nueva parada en la fuente de la plaza de la Iglesia y, de inmediato, ascendemos su manido alto por el asfalto de la A-338 para, a izquierda, volver a rodar en rápido descenso la gran vereda alhameña hasta Gabia.

 
    


      
Rodeamos, por la zona denominada de la cañada Honda y parte también de la colada del Llano Llevas esta localidad y, al hallar el cauce del río Dílar frente a nosotros, enfilamos el camino por su margen izquierda hasta el encuentro con el Genil. A partir de acá, por el carril bici habilitado a su ribera derecha regresamos al punto inicial de salida de este periplo.


RESUMEN. Ruta eminentemente rodadora y sin ninguna complicación técnica aunque, el largo kilometraje y la constante acumulación de desnivel positivo en tachuelas que, en principio pueden apreciarse como insignificantes, al final sin embargo nos someten a un apreciable desgaste físico. Itinerario por zonas de secano y paisajes despejados que tienen su cenit en las vistas desde el torreón. Varios puntos de aguada señalados con banderolas en el track. No recomendable en días de calor extremo o después de lluvias fuertes pues hay tramos de piso muy arcilloso. La mejor época para hacerla en invierno y primavera con el marco de los cereales verdes y la nieve en las sierras granadinas.



2016-04-19. GRANADA. SO.

TOPE SENDAS 5: En el ENTORNO del CORTIJO de los CALARES (Padul). Sendas de la CUNILLA y del ANCIANO.


               


 TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

               

CLIQUEANDO LAS DOS FOTOS SIGUIENTE VÍDEOS GENERAL Y DE LOS TRAMOS DE DESCENSO,

     

Datos adicionales:

 

Kilómetros 59´80.

Desnivel acumulado 776 m.

Realizada 19-04-2016.

Tiempo rodando 04h 46m.

    


Velocidad media en movimiento 14, 2 km/h.

83´6% de piso de tierra/cemento. Resto asfalto.

 

Tiempo ha que, con la compaña de Suricatos, llegados a cierto lugar de mal recuerdo y nombre quebrada de Cunilla/Higuerón el plácido camino tornó tortuosa vereda y tenaz peñascal de tal guisa que, aperos y hatos amagaban mudar de puesto y los jamelgos mostraban desazón y alboroto ante tamaño trance. E cuanto más colados en tal entuerto menos resueltos a torcer rumbo y más estirada la tozudez que, en non siendo pecado, nuestro Santa Madre Iglesia bien haría reprimir como tal pues, en su nombre, cuanto aprieto e sinsabor en el vivir y caminar.

Pues, ya en serio compañeros, ruta senderil/técnica que retoma alguna vereda de moto que nos asegura momentos de entretenimiento y que publiqué hace tiempo VER RUTA. Pero, como novedad, introduce una senda/barranco larga que prolonga la diversión y que, tras casi 6 kilómetros bajando, nos deja en los aledaños del Padul. Esta última discurre por ambos márgenes del barranco del Anciano, otras por el interior del mismo e incluso, a veces, permite otras posibilidades. Los especialistas la harán sin desmontes y los menos duchos con alguna sesión de peana pero que, a la postre, no desmerece al disfrute.

CLIQUEANDO ESTAS DOS FOTOS VÍDEOS DE LAS SENDAS DE LA CUNILLA Y DEL ANCIANO.

  
    

    
Sobre el entorno más o menos inmediato a donde se desarrollará la parte sustancial de este trayecto decir algunas cosas. Sito en el término municipal del Padul cuyo topónimo deriva del latín paludem que significa laguna en clara alusión a su laguna, es paso entre la costa y el interior y, ese posicionamiento, ha hecho que su territorio tuviese presencia humana, que se sepa, desde el Paleolítico Medio aunque, el hallazgo más significativo son los restos de un mamut del Pleistoceno Medio encontrados en una turbera que, hoy, se han convertido en una de las señas más representativas de esta localidad.

Más, serán los terrenos de las lomas y planos hacia las sierras de Albuñuelas y la Mora, a ambos lados de la ctra. de la Cabra, las que hollaremos con más pasión. Entre cultivos de almendro, olivo y cereal el tomillo, esparto, artemisa y otras de tipo mediterráneo se  enseñorean de llanos, montes y barrancos en un escenario de tierra rojiza salpicada por roca saliente y piedra suelta perfecto para nuestra aventura. A ello vamos.

Iniciamos ruta en la Clínica la Inmaculada por el carril bici del Genil y remontar el río Dílar hasta introducirnos en la vereda del Llano Llevas. Rodeamos Gabia por el W. y dejamos esta población por la vía pecuaria del Camino Real Granada/Alhama que nos pondrá en la Malahá. Antes, en las lomas de Pigurucho, a gozar de las vistas al pueblo y, sobre todo, a la comarca del Temple.

    
   


Aguamos en el pilar de la plaza de la Iglesia. Si el calor aprieta aconsejo también lo hagáis en Escúzar y luego retomar el track pues ya no se podrá hacer en tiempo. Bien, para arribar a los alrededores de Escúzar circularemos por el principal de Frontolín a la Solana del Tambor donde, por sus olivares y cruce en +, hallamos el secundario al plano de las Quemadas y el de subida al collado de los Carriles y al cortijo de la Escribana. Las vistas desde ese alto a una y otra vertiente merecen una parada.

    
    


Avituallamiento en las ruinas de la antigua Escribana y sesión de fotos. A partir de acá se inicia el sector técnico del trayecto que sigue, en un primer momento a la altura de las antiguas canteras de piedra de igual nombre que dicho cortijo, el discurrir del arroyo de las Tazas con dos vadeos, rodeo de un pequeño cultivo de cereal, navegación campo a través y final senderil al barranco de la Burra o del Fraile. Por su arenal hacemos un tramo lento y ascendente hasta la cañada Almez.

    
     


Acá, de nuevo, topamos con un campo recién labrado que, en estas circunstancias, nos pone en aprietos un trecho. Llegados al carril que va a Pozo Seco lo hacemos para, en breve, entrar en el cogollo de esta ruta. Comienza, en llano, la senda de la Cunilla más pronto iremos a una bajada con algún paso difícil al encuentro del bco. Cañalarguilla más, nosotros, optamos por ascender al plano del Aulagar donde, al final, bregaremos con una zona de roca saliente. Después, rápido descenso hasta la cañada de los Calares donde, navegamos por la mejor trazada hacia esos cortijos. Saldremos a la ctra. de la Cabra tras un corto sector de peana y cereal plantado sobre un antiguo camino.

     
        


Junto a los cortijos de los Calares prolongamos la diversión yendo hacia el barranco del Anciano que, a escasos dos centenares de metros arriba, inicia su singladura. El primer tramo es a su derecha, bien por un almendral o por una senda apenas marcada, hasta dar con el sendero de enduro que, una vez en él, nos cambia de orilla, otras nos mete en su interior, para finalizar en el camino del cortijo los Tatos más, nosotros, de nuevo, a su derecha para iniciar otro tramo. Apenas marcado el camino no debemos apartarnos de la barranquera pues, en breve, la penetramos sólo un trozo para, rápido, bordearla por otro almendral y volver a su interior definitivamente, excepción de un centenar de metros tras un dique, donde senda, roca y piedra suelta nos ponen a prueba. Pasado el túnel de la autovía hollamos su margen izquierdo para concluir, en la zona de la Cruz de Santa Elena, un barranco que ha hecho nuestra delicia durante tiempo y distancia.

    
       


Estrenamos regreso por el camino de las Cruces/Polígono Industrial del Padul paralelos al cauce seco del arroyo Fuentes Altas para, de inmediato, penetrar la vía de servicio del lado derecho de la autovía a la costa y, por ella, dejaremos atrás el puerto del Suspiro del Moro, las afueras de Otura, Alhendín y Ogíjares para entrar a la capital por el área del nuevo Parque de la Salud y cerrar track en la zona Sur.

    
     


RESUMEN. Ruta larga con pedaleo por toda clase de carriles con la recompensa de realizar una serie de sendas de lo más divertidas; la del Anciano, sin duda, la mejor. Es bastante exigente en los planos físico/técnico pues, al propio bregar en senderos y arenales que ya de por sí agota hay que añadir la fase de ida a la Escribana que también merma fuerza. Punto de aguada en la Malahá y opcionales en Escúzar y el Padul. Realizarla con mucho calor no es aconsejable y, en cambio, la primavera con el verdear de plantas y cultivos frente a las vistas de Sierra Nevada nos deja estampas muy bellas.

 

 
    


2016-03-09. GRANADA. SO.

Las TORRES VIGÍAS del LECRÍN NAZARÍ: SALERES y CÓNCHAR. Paisajes de la HISTORIA de una COMARCA.

 

 
TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.


CLIQUEANDO LA FOTO SIGUIENTE VÍDEO GENERAL DE LA RUTA.


Datos adicionales:



 

Kilómetros 69´96.

Desnivel acumulado 963 m.

Realizada 09-03-2016.

Tiempo rodando 05h. 41m.

Velocidad media en movimiento 12´3 km/h.

68´6% de piso de tierra/cemento. Resto asfalto.

 

Las tierras de la comarca de Lecrín son lugar privilegiado para disfrutar de, naturaleza, clima y, por supuesto, de una buena suerte de caminos, senderos y ramblas donde perderse en nuestra btt., como será esta ocasión. Más, esta vez, voy a introducir otro componente: el histórico. Y es que esta ruta tratará de conjugar deporte y cultura al hacer paso, como hitos del trayecto, en dos de los principales bastiones de vigilancia del sitema de defensa que tuvo este territorio en época Nazarí: Cónchar y Saleres.



Antes unas advertencias. El acceso y salida de ambos torreones tienen un enorme grado de complicación en porcentaje y estado del piso, bien por ser campo labrado o senderos  de enduro; esto habrá que solventarlo con prudencia, incluso descabalgando. La senda de las crestas de la Atalaya, en bajada, también es purita de enduro y tiene pequeños segmentos de dificultad, así como el final. Os aconsejo informaros sobre el viento que, en esos cerros y alturas, es muy mal socio.



 
Ahora unas consideraciones sobre el entorno e historia de la comarca. Encajonada entre Sierra Nevada y las serranías de Albuñuelas y los Guájares se sitúa, desde el puerto del Suspiro del Moro hasta la presa de Rules, en suave declive hasta el mar, el valle de Lecrín. Factores como un microclima único, abundancia de agua, tierras fértiles y una situación clave como lugar de paso entre la costa y el interior granadino han hecho que sus tierras estuviesen habitadas, según restos de cultura material, desde el Paleolítico Medio y que con menos o más cantidad encontremos huellas de un pasado más cercano en todos sus bellos pueblos. Pero, ahora y en exclusiva para este trayecto, sólo nos va a interesar documentar parte de esa historia circunscrita al sistema defensivo Nazarí pues a ese conjunto, concretamente, pertenecen los dos torreones que visitaremos.

 El reino Nazarí de Granada fue fundado en 1238 por el noble Mohamed Ben-Nazar Hasta la conquista cristiana, en 1492, mantuvo una difícil coexistencia con el reino de Castilla durante esos siglos tan sólo suavizada, en momentos, merced a su vasallaje, al pago de parias o a las luchas internas en el seno de  la misma corona castellana.

La industria de la seda y el azúcar serán los principales motores económicos más, por supuesto, el comercio con Magreb y Génova que era realizado desde los puertos del reino, entre estos los de nuestra costa y en cuyas tierras aluviales se cultivaba caña de azúcar por lo que el distrito de Lecrín era conocido como iqlim al-qasb, abreviado al-iplim, lugar de paso hacia esas plantaciones.

La protección de esta vía natural entre la capital y la costa como, también, los conflictos internos entre los linajes musulmanes   granadinos harán que esta circunscripción se jalone de una notable red defensiva compuesta de castillos, alquerías amuralladas y torres de vigilancia. Estas últimas,sitas en grandes elevaciones dominaban ríos, vegas y sus caminos y eran enlaces ópticos privilegiados con las fortalezas principales. Tras la conquista por Castilla estas atalayas se van a reutilizar  n dentro del sistema de defensa de la costa e interior ante los ataques de los piratas berberiscos del norte de Africa.

La primera que visitaremos es la de Cónchar (801 msnm). Tiene forma cilíndrica, 7 metros de alzada y el acceso a su interior, quizás con escala, se hacía por una puerta ventana a 5 metros de altura que nos deja en una habitación con dos troneras. Dominaba buena parte del valle del río Dúrcal y enlazaba por las vistas con la torre alquería de Márgena (plano de Dúrcal), su castillo (Tajos de las Panderillas) y con la otra atalaya a visitar: el torreón del Marchal o de Saleres.

Esta, sin duda, localizada a 1014 msnm nos deja una panorámica más espectacular de la comarca, pueblos, caminos, ríos, embalse de Béznar y las serranías limítrofes y nos dice de su mayor importancia en el entramado defensivo militar pues, desde acá, se domina todo el Valle, las sierras y se conecta visualmente con las fortalezas principales de esta red, además de la de Dúrcal, con los castillos de Mondújar y Restabal. Similar a la de Conchar, sin embargo, está peor conservada pues sólo está en pié la parte maciza y,  en el suelo de alrededor, las piedras caídas de la estancia superior.

CLIQUEANDO LAS DOS FOTOS SIGUIENTES VISIONARÁS LOS VÍDEOS DE CADA UNA DE LAS ATALAYAS.

 


Desde la zona Sur de Granada iniciamos ruta yendo a buscar los distintos caminos que, a una y otra parte de la autovía a la Costa, nos pongan sin peligro circulatorio y lo antes posible en el Suspiro del Moro y, poco después, ya en pleno Valle. Desde el Polígono y por el asfalto de la ctra. del barranco de Fuentes Altas llegamos al Padul donde, en la fuente del parque de la antigua estación del tranvía, aguamos pensando en el bullicio de sus andenes hasta su cierre en 1974.



Seguimos hacia el plano de la Laguna y la Turbera del Padul que vamos a atravesar, en perpendicular, a la vera o cruzando las acequias que lo surcan. Llegados al camino de los Molinos a Cozvíjar iremos a la estación de servicio Hoya del Valle para, desde ella, franquear las lomas de la Venta Hundida hacia el barranco de la Alcaza ya con la torre de Cónchar a la vista y el hotel bodega Señorío de Nevada a la diestra. Rodeamos el cerro minimizando la pendiente en tramo campo a través que entronca con la subida al depósito de agua y, desde ahí, accedemos al torreón para disfrutar de las vistas que nos ofrece.



Tras bajar por el peligroso sendero, de inmediato, tomamos un carril que se introduce en la propia rambla del barranco del Agua y, por ella y una senda a su margen derecho, llegamos a Cónchar para hacer avituallamiento en la plaza de la Iglesia dedicada a San Pedro y su fuente. Tras el receso proseguimos en dura subida por el cemento de la pista del Portichuelo hasta dar con la provincial GR-3208 que, nada más coronar el puerto, dejamos al introducirnos en los caminos de subida a la otra atalaya.

CLIQUEANDO LA FOTO SIGUIENTE VERÁS EL VÍDEO DEL TEAMO POR EL SENDERO DEL BARANCO DEL AGUA.



El torreón del Marchal o Saleres nos va a apretar con rigor en un último kilómetro al 16% de desnivel medio aunque, el final si que nos dará la puntilla por porcentaje y un piso de piedra suelta y rota. Pero, como siempre ocurre, bien habrá valido el esfuerzo ante la espectacular vista que, mires donde mires, desde este promontorio se contempla.

Aún con la belleza en la retina y atrás la torre bajamos para subir y recorrer las crestas de los cerros de la Atalaya, primero por pista y después, acabada ésta y en bajada, por el largo sendero motero que recorre la arista hacia los carriles que nos acercarán al mismo barranco del Agua a la altura del cortijo del mismo nombre. Vadeado por senda junto a un abrevadero se inicia una subida constante a las lomas de los Cerros Pelados y, ya en la otra ladera, descenderemos con las advertencias antes dichas a la rambla de Cijancos para recorrerla buen trecho hasta el carril de servicio de la autovía, cruce de túnel e inicio del regreso por el alto de la Jambre.

 
 

Desde dicho puerto, a la vista Padul y su plano, rodeamos la localidad por el camino de los Molinos y el Viejo a Motril para, después llegar al Suspiro del Moro por los carriles a izquierda de la autovía y, al final, por la antigua ctra. de la Cabra. Las vías de servicio, esta vez a la derecha, nos pondrán rápido en el área Sur de la capital copiando, en buena parte de la conclusión, el itinerario de salida.

 

RESUMEN. Ruta que aglutina deporte e historia en un itinerario singular donde, además, la gran variedad de caminos a circular (asfalto, cemento, pistas, ramblas, labrantíos y senderos) nos harán pasar un agradable rato en btt. No obstante, señalar que es larga y dura en los planos físico y técnico en un cómputo final y, sobre todo, en las zonas limítrofes a los torreones. Atended a las recomendaciones del inicio del comentario sobre viento y peligros. Puntos de aguada señalados en el track. Recomendada en cualquier estación del año.       



2016-01-08. GRANADA. SO.

CIRCULAR a las CRESTAS de la SIERRA de la MORA. Desde AGRÓN, Patrimonio CULTURAL y GEOGRÁFICO.


 


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

CLIQUEANDO LAS 3 FOTOS SIGUIENTES VÍDEOS GENERAL RUTA, TRAMOS RÁPIDOS Y ATALAYA DE AGRÓN.


Datos adicionales:

 

Kilómetros 39´3.

Desnivel acumulado 773 mts.

Realizada el 08-01-2016.

    
Tiempo rodando 04h 15m.

Velocidad media en movimiento 9´2 km/h.

96% de piso de tierra. Resto asfalto.

 


Siguiendo con la exploración de otras zonas de la provincia os dejo acá una ruta muy amena y variada por sendas, cañadas y caminos buscando crestear la Sierra de la Mora. Para facilitar hacerla sin agobios la salida la planteo desde Agrón y, a modo de circular, discurre en busca del empeño principal pero, también con la intención de disfrutar del patrimonio cultural y físico que nos presenta la zona y, como no, de sus bellos paisajes de dehesas latifundistas, montes de profusa vegetación y, cercanos, el pantano de los Bermejales, los sistemas montañosos colindantes y el plano del Temple, más lejos las serranías más importantes del interior de Granada, incluso alguna de Jaén o Málaga, menos la de Baza, que en alguna parte del recorrido podremos contemplar.

        
Sepamos algo de la localidad y de las serranías a recorrer en este itinerario.
 

Agrón es una pequeña pueblecito de la comarca del Temple colindante con la de Alhama. A pesar de que la raíz de su topónimo es latina (agrum) nada se sabe de épocas antes del Islam y, ya en dicho período histórico, debió ser una pequeña alquería sita en una colina al W. y a pocos kilómetros del actual emplazamiento, lugar que llamaban  los lugareños Agrón el Viejo según una crónica de 1869. También hay restos de un torreón musulmán que se ubica en terrenos de la hacienda de San Rafael y que era torre de vigilancia del viejo camino entre Granada y Málaga y que pasaba por la localidad de Alhama. A él nos acercaremos en ruta para deleitarnos con sus extraordinarias vistas donde quiera que miremos.

El macizo de la Mora junto con el de la Pera son, en realidad, una unidad morfológica que conformaría las primeras estribaciones N. del gran conjunto de Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. En medio de ambas un corredor natural con la Majada Colorada y los Llanos de Fatimbullar une Agrón con la Venta del Fraile, paso previo por el hermoso complejo de Fatimbullar. Este pasillo será testigo de nuestro regreso.

 
   

Y todo ello en un piso calizo, a veces blanquecino por la abundancia de dolomías, otras con nuevos matices de color pero sin relieves abruptos pues las cimas son casi planas siendo, el cerro Cristiano (1.389 msnm) la máxima altura. La cubierta vegetal es muy densa y predomina la encina que tapiza laderas de los montes, el pinar en la parte Este y, mucho menos, el quejigo. El matorral tipo mediterráneo también es muy abundante y diverso destacando, en especial, la peonia. Esas condiciones posibilitan la existencia de un gran número de especies de aves y mamíferos, muchos de ellos protegidos, que son fáciles de ver. Un entorno único para el btt. con caminos de diversión técnica.

 
     


La ruta se inicia dirección Hacienda San Rafael. Tras dejarla, a izquierda, por la zona de la Huerta ascenderemos hasta un pequeño promontorio, lindero entre varios términos municipales, donde están las ruinas de la Atalaya de Agrón (1.171 msnm). Desde ella podremos disfrutar de unas vistas espectaculares en cualquier dirección donde miremos. Son visibles, excepto la de Baza, las sierras interiores más importantes de Granada y algunas de Jaén y Málaga, la Hoya y pantano de los Bermejales y el valle del Genil.


  
 


   
La dejamos hacia las ruinas de la Venta del Velao siguiendo los carriles que discurren entre la escasa masa de vegetación de monte y encinas divisoria entre los campos de cereal y otros cultivos. La última fase se hará por pistas entre los sembrados de cereales de la zona de los Escorpiones a cruzar la carretera A-338.

Inmersos en el carril del Velao se inicia un ascenso entre cultivos hasta ir ganando espacio paulatínamente la vegetación de monte y el territorio de esta bellísima serranía. Abajo, siempre, la vista del pantano de los Bermejales. Rodeamos un altísimo cercado y descendemos a tomar pleno barranco de Cardeal ya en continua  subida hasta la zona de la Cañada de las Charcas donde el bosque y matorral dominan los anejos. Acá la ruta comienza a ponerse más amena y técnica, incluso con el cruce de dos vallas cinegéticas.

Primero nos desviamos a la derecha dirección a la Redonda de la Mora, en la vertiente Sur, por un vial muy complicado, por momento casi perdido, con alguna rampa de enjundia. Volcados ya a la otra ladera hay una zona corta de pateo para enlazar con un carril muy pedregoso y difícil que irá rodeando el cerro del Cristiano cerca de su cima y concluye en la Vereda de Alhendín. Llegados a esta la descendemos dirección Jayena. Poco pues, rápido, cruzamos un campo pegados a su linde para hacer otro tramo de sustancia.

  
 


Este se introduce, en subida, por la cañada de los Alabares y conforme llegamos al plano de la zona de la Tórtola el carril se complica algo, incluso la vegetación lo cubre en buena medida, pero eso hace que su discurrir sea muy entretenido y una aventura 100% ciclable. Salidos del bosque iniciamos bajada por un carril blanquecino que cruza un almendral y continúa su declive hasta enlazar con el antiguo vial secundario que circundaba la cantera del Marqués y hoy, barranco arriba no existe. Hacia abajo es un arenal que circulamos hasta el camino Viejo de Jayena a Granada.

 
 


Él nos conducirá, tras paso por la clausurada cantera y el puerto de Jayena, a la vertiente Norte de esta Sierra y, abajo, al pasillo natural hacia Agrón con la serranía de la Pera a nuestra diestra. Siempre por la pista principal pedalearemos a los Llanos de Fatimbullar. Tras paso por la cortijada del mismo nombre y luego después, por la enorme y bella Hacienda de Fatimbullar, seguiremos prolongando el discurrir por la Majada Colorada hasta la localidad de inicio, ahora término, de esta ruta.


 
  


RESUMEN. Ruta espectacular en cuanto a paisajes y diversión betetera. Nos sitúa en una zona muy desconocida de nuestra geografía en la que, en algunos momentos, los caminos están casi perdidos y salvajes. Se cruzan dos cercados cinegéticos y hay una zona de peana de 200 metros. Es de cierta intensidad física y mucho más complicada en el aspecto técnico.  No hay posibilidad de aguar en el transcurso del trayecto. Tened en cuenta que el terreno, tras pasar la hacienda San Rafael hasta la Atalaya, es impracticable tras llover y lo desaconsejo por propia experiencia pudiendo evitarlo, caso necesario, retomando el track en Venta Velao por la A-338.




2015-12-16. GRANADA. SO.

El ENTORNO MINERO del CERRO de MONTEVIVES. PRESENTE y PASADO.



 

TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 



CLIQUEANDO LAS DOS FOTOS SIGUIENTES VÍDEO GENERAL DE LA RUTA Y DEL CERRO Y MINA AURORA.

   

 



Datos adicionales:

 

Kilómetros 48´50.

Desnivel acumulado 469 mts.

Realizada el 16-12-2015.

      

Tiempo rodando 04h. 09m.

Velocidad media en movimiento 11´6 km/h.

78´9% de piso de tierra. Resto asfalto.




Cercano a Granada, el promontorio de Montevives es rodeo hacia otras rutas de mayor enjundia y recorrido más, en esta ocasión, se va a convertir en el objetivo principal y absoluto  de este itinerario con una clara intención de descubrir, a través de su presente, lo que fue este entorno no hace mucho. Así, con esa intención, he tratado de diseñar una ruta circular, betetera y por carriles poco frecuentados en pos de que resulte divertida e instructiva para el que se aventure a realizarla.


Este otero de 970 msnm, silueta peculiar y distintiva en la Vega de Granada donde, en su vértice, confluyen los límites de los términos de Las Gabias, la Malahá y Alhendín es, sin duda, uno de los ejemplos provinciales más claros de la alteración del hombre en el medio físico. En poco menos de dos siglos la sobreexplotación minera ha destruido un entorno kárstico singular (caliza, yeso y celestina), algunos de sus tesoros naturales y transformando su paisaje que, ahora más libre de esa actividad, podemos recorrer por sus antiguas minas, balsas, caminos y senderos en un ejercicio de diversión pero también, como no, de concienciación ecológica a través de la terrible huella que la “fiebre” del estroncio, desde mediados del siglo XX, ha dejado en esta montaña. Decir que el sulfato de estroncio, que se saca de la celestina, es una sustancia de múltiples usos en diversas industrias, electrónica o pirotecnia.

 
A finales del XIX las minas del Santo, la Larga y la del Agua, en la amplia cumbre del monte, eran algunas de las que se tiene conocimiento. Sin embargo, la de la Aurora, es la única que hoy existe y es la que ha fagocitado a las otras tres desde que empezase a explotarse en 1942, a pleno rendimiento desde los 80, con mucha menos intensidad desde el 2009. Excepto el sector S., los demás fueron volados literalmente y con ello se perdieron las antiguas minas.

 Y aún más. Veamos. Pascual Madoz en su Diccionario Geográfico ofrecía la realidad de este entorno en la primera mitad del siglo XIX. Decía que esta montaña también interesó, desde muy antiguo, por su riqueza minera en celestina y yeso pero, que se explotaba a pequeña escala. El termalismo asimismo tenía su importancia y cita la Sima de las Fumarolas, en plena cumbre del monte, como lugar donde surgía vapor y agua termal con propiedades curativas. Allí, igualmente, existía un pequeño torreón de vigilancia. Hoy, como supondréis, ambos bienes ya no existen.

 
Ahondando en la cuestión del termalismo en esta zona debemos recordar que en la Malahá existen, in situ, las ruinas de un antiguo baño romano y de un balneario, más la misma piscina municipal que es de aguas termales. Como curiosidad y en este sentido decir sobre el topónimo Montevives que parece venir de un tal Aben Abides, propietario del monte en época musulmana aunque otra teoría, quizás más verosímil, la hila con la visión desde la Vega de esas surgencias de vapor alrededor de la cima y la apariencia de un montem vivere (monte vivo) que respira y lo derivarían de esa expresión latina.

En nuestra ruta veremos de cerca la mina Aurora y pasaremos por canteras abandonadas, otras no lo están, que explotaban la arcilla. La industria del ladrillo  y la utilización de esta arcilla de Montevives, sin duda, es un sector de considerable importancia en las localidades de Las Gabias y Alhendín e incluso hay empresas que siguen manteniendo activas algunas de las canteras. Ello también ha modelado un paisaje, en la ladera E., en mucha menor medida en la W, extraño y peculiar con amplia remoción de tierra, formación de oquedades y pequeñas charcas y juncales que han originado un singular ecosistema..

Iniciamos el pedaleo por el carril bici, río Genil abajo. Esta primera fase nos llevará hasta el Ventorrillo eludiendo, en lo posible, asfalto y vehículos. Primero ascendiendo el curso del río Dílar y yendo hacia Cúllar Vega por los caminos rurales interiores del Pago Alto para, tras cruzar la localidad, por los del Pago del Miércoles concluir rodeando por el S. la urbanización.



Continuamos ya, por carriles entre cultivos de los Vílchez, la Atalaya y San Saturnino hasta las Gabias. Este área, que muestra enfrente nuestro destino, es de suaves lomas y de algún que otro barranco y es traspasada por los trabajos, muy lentos, de la segunda circunvalación (a derecha). Finalizamos en la zona de la Piconera y Vista Granada, inicio ctra. Las Gabias a la Malahá, donde haremos un baja-sube de la cañada de la Patrona para, por las lomas de los Cármenes del Camino Real, a derecha la cañada y a la siniestra chalets y el campo de golf, poner rumbo al cerro de los Piñones.

 

Seguimos, por tramo inusual, hacia la Granja-Escuela de Malpasillo donde llegamos por una senda que une una extraña instalación aneja, excavada en un cerro, con las estancias principales de esta finca que tiene una hermosa cuadra de caballos e instalaciones para los amantes de este mundillo. Dejémosla hacia el camino principal Gabia a Montevives donde al final contemplamos, enfrente, la mina Aurora y lo que queda de la cima. Ahora toca rodear el cerro en sentido contrario a las agujas del reloj.




Primero por el vial hacia el Carril y la Malahá nos alejamos del monte más, pronto, iremos a las canteras abandonadas del Pigurucho. Es zona en bajada divertida y técnica que, pasadas las minas, acaba en una pista de motocross. Luego, volvemos a retomar el principal pero antes del pueblo, a izquierda, comenzamos otro sector que nos lleva a las faldas de la montaña tras penetrar el barranco de los Charcones y abandonarlo rumbo a la zona de las Vacas.



Desde el S., hacia las Tinajuelas, con las ruinas del cortijo Colorado abajo, iremos a una fase de “navegación” al perder y recuperar camino entre cultivos y monte, corto sendero de peana incluido (70 metros), junto a la valla de la Aurora y después, ya al SE. y E., cercanos a los desechos y roca de las antiguas minas de dicha vertiente. Es un sector con unas vistas espectaculares.




Dejamos el cerro por la zona de extracción de arcilla (vertiente E.) donde hay pequeñas canteras abandonadas que han creado un pequeño ecosistema en sus lagunas. Dirección a Alhendín rodeamos por asfalto la urb. La Quinta y, tras cruzar el pueblo, volvemos a hollar tierra por sendas y caminos de Pago Deire a cruzar el río Dílar hacia Ogíjares y, desde esta localidad, proseguir por la Vereda de los Pescadores y otros viales rurales de la Zubia a desarrollar las últimas pedaladas hacia la capital por el carril bici que viene de dicha población.



RESUMEN. El relieve de Karst más cercano a Granada nos deja disfrutar de una ruta corta, intensa e ilustrativa en un entorno de extraños paisajes que, a su vez, ha sufrido una enorme alteración debido a la explotación minera de sus riquezas. Nos exige poca intensidad física y algo más en el aspecto técnico. Es posible aguar en el Ventorrillo, como indico con banderola, o en los pueblos de paso. Recomendable en cualquier época del año, menor en el verano, y con esta advertencia: la lluvia abundante hace que sean impracticables muchas zonas del trayecto.




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                                      2015-05-25.GRANADA.SO.

     GRANADA a la MAJADA del QUEJIDO y el CORTIJO del                                           FRASCO (SIERRA de la PERA).


 

TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 

CLIQUEANDO DOS FOTOS SIGUIENTES: VÍDEO GENERAL Y DE DESCENSOS.



Datos adicionales:

Kilómetros 66´55.

Desnivel acumulado 1.006 mts.


Realizada el 25-05-2015.


Tiempo rodando 04 h. 40 m.

Velocidad media en movimiento 14´2 km/h.

79´5% de piso de tierra. Resto asfalto.

 




Recorrer la Comarca del Temple y adentrarse en algunos de los macizos montañosos que la bordean como el de la Pera siempre es un ejercicio gratificante. De este entorno serrano destacan las vistas que, conforme alcanzamos altura, se nos ofrecen a diversos tipos de paisajes: abajo, en la llanura, la amalgama de colores de los campos de cereales y otros cultivos; hacia Agrón los espacios adehesados que ganan presencia y, entre montañas, alguna planicie permite cultivos y la instalación de algún redil para animales, caso del cortijo del Frasco, sito en la Majada del Quejido, lugar que va a ser causa y paso principal de esta ruta.


La Sierra de la Pera es un pequeño macizo abierto al N al altiplano del Temple y al S colindante con la Serranía de la Mora. Dominan los suelos calizos y de arenisca, sobre todo en los bordes y, en nuestro caso, será el septentrional el que vamos a ollar (en el meridional se encuentra la famosa hacienda de Fatimbullar). En este Macizo vamos a poder disfrutar de una vegetación donde predomina la encina, algo el enebro, junto al matorral típico de clima mediterráneo del cual, especialmente la jara además de algunas especies silvestres de orquídeas y peonias, nos van a dejar para la floración primaveral, ya los campos de cereales verdes y en la lejanía las nieves de Sierra Nevada, unas estampas de singular belleza.



 Fuera de esa época más propicia pero buscando días poco calurosos he realizado este trayecto (en 2 aproximaciones) con miembros de Jociosos de GranaBike y los Suricatos. Es algo parecido a otra ruta que publiqué aunque con varios cambios entre los que destaco sólo los principales: está hecho en sentido contrario;  presenta el añadido, más espectacular, del descenso por el bco. del Inca y el discurrir por la Majada del Quejido y, el regreso tiene un nuevo sector hacia la Umbría de Juanlino y el cortijo Frontolín.

Comienza el pedaleo por el carril bici paralelo al río Genil y sigue remontando el margen izquierdo del Dílar hasta entrarnos, primero en la colada del Llano Llevas y después rodear por el W la localidad de Gabia hasta la zona de la Piconera. De ésta nos dirigimos a La Malahá por la colada del Camino Real aunque vamos a arribar al pueblo descendiendo la A-338. Desde el pilarillo de la plaza de la Iglesia callejeamos y por el bco. de Frontolín y la pista por la Solana del Tambor nos conducimos a Escúzar.


 

Acá hacemos alto para avituallarnos y aguar en la fuente de la plaza de la Constitución. Proseguimos por el carril a la zona minera de esta localidad hasta topar con la inmensa balsa de lavado de mineral (estroncio) de la empresa Savoy. En principio sólo vemos su enorme dique o muro pero, conforme ascendemos con la intención de rodearla,  podremos contemplar su enorme capacidad. Es, a partir de aquí, cuando nos adentramos en los sectores de más divertimento del trayecto dejando el tedio de discurrir por vías  entre cultivos.

 


Paralelos al bco. del Inca va el camino de ascenso a la Alquería de Pera por las Jarapas introduciéndonos en la Serranía y su bello ecosistema. Por él recalamos al carril principal a sólo cien metros de la casa rural de igual nombre que es sitio de obligada visita y lugar para aguar. Volvemos al track y en poco, disfrutando antes de la visión de Agrón, llegamos a la remozada Alquería de Pera, hoy cortijo. Sabed que esta alquería fue un pequeño núcleo de población en época musulmana y que, poco más arriba junto a los corrales de ganado, hay una serie de estructuras hidráulicas de ese momento que se sitúan a diferentes cotas de altura para favorecer el riego por gravedad y que conformarían parte de esa explotación agropecuaria andalusí.


 

Seguimos por la pista al collado de Puerto Blanco que nos permite introducirnos, antes del puerto, por el carril del bco. del Inca a la Majada del Quejido. Éste discurre por una zona bellísima y algo rota que nos hará disfrutar de la btt.  Abajo ya y paralelos a una alambrada llegamos a la Majada y, por el borde de los cultivos del cortijo del Frasco y el encinar, comenzamos un suave descenso en el que paramos sólo a contemplar la cortijada.



Llegados a la altura del bco. del cerro de las Cazuelas cruzamos un vallado para seguir por la Majada y acercarnos al cortijo de la Escribana. Proseguimos al alto de los Carriles que nos ofrece una vista increíble del Temple, Montevives y las sierras anejas a la capital. Pronto, a derecha, discurre un vial secundario que por la Umbría de Juanlino nos pone en el de Benigüelas para, desde éste, dirigirnos por el camino del cortijo de Frontolín a dicha explotación.

 


El arribo a Granada lo abreviamos por el polígono “fantasma” de los llanos de Sanitral y el carril del cortijo de Miñarro dirección Alhendín donde, si escasea el agua, podemos abrevar en la fuente del parque de la Estación. Una vez en la antigua nacional a la Costa desgranamos con rapidez el asfalto en dirección a la capital poniendo fin al trayecto.

RESUMEN. Ruta preferentemente rodadera que, no obstante, también ofrece zonas de buen disfrute por estrechos carriles entre un tupido encinar (Sª de la Pera) y que, al mismo tiempo, nos deleita con la contemplación de una notable variedad paisajística. Tiene poca exigencia técnica y algo más en cuanto a esfuerzo físico. Tenemos cuatro puntos de aguada señalados con banderolas. Contemplad que hay zonas de formación de pegajoso barrizal entre los cortijos de la Escribana y Frontolín. Excepto con calor se puede hacer todo el año aunque los meses de primavera son los más recomendables por la belleza de los paisajes.

 

 


2015-01-26. GRANADA. SO.

RUINAS de la ZAHORA. Por Caminos de la TRASHUMANCIA de la LLANURA del TEMPLE.

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TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 



CLIQUEANDO LAS DOS FOTOS SIGUIENTES: VÍDEOS GENERAL Y DE LA ZONA DE DESCENSOS DE LA RUTA.
 

Datos adicionales:


     
Kilómetros 80´3.

Desnivel acumulado 1.066 mts.

Realizada 26-01-2015.

Tiempo rodando 06 h. 03 m.

Velocidad media en movimiento 13´2 km/h.

90´8% de piso de tierra. Resto asfalto.

 

  
Caminos de trashumancia. Caminos de mar, meseta y montaña que, en otro tiempo, acogían los grandes rebaños en su migración de ida y vuelta hacia mejor climatología y pastos. A su cuidado pastores de vara y látigo, bien a pie o caballo; atrás, las yuntas de bueyes arrastraban carromatos repletos de vituallas y aperos junto a acémilas cargadas de alforjas; los perros ovejeros manejaban el ganado y, alrededor, los bravos mastines de carlanca de hierro, prestos siempre a la defensa ante el lobo o intrusos, conformaban esa procesión que, con gran bullicio de balidos, silbidos, cencerros y vozarrones, cada año cubría trayectos de esa inmensa trama de vías pecuarias que, aún hoy, enervan España con sus más de 124.000 kms. de longitud.

Rutas de trashumancia. Rutas de historia. La cría extensiva de la oveja merina para lana sería en Castilla, durante siglos, el principal motor económico interno del reino. Los monarcas favorecieron dicho sector productivo y así en 1273, Alfonso X,  crearía el Concejo de la Mesta que agrupaba los grandes ganaderos del reino. Estos consiguieron leyes que privilegiaban su práctica en detrimento de la agricultura, lo que proseguiría tras la unificación de reinos. Más, durante el siglo XVIII el lino pero, sobre todo el algodón, desbancan a la lana como materia prima en la fabricación de tejidos y ello, unido al auge de una agricultura en permanente conflicto con la trashumancia hará que, progresivamente, los usos ganaderos reviertan a la situación actual. La disolución de la Mesta en el XIX; la derogación de buena parte de la legislación; la irrupción de nuevos medios de transporte; la posibilidad de estabular ganado criándolo con pienso y forrajes y, la reducción de la cabaña de ovejas hacen que, hoy, muy pocos y valerosos pastores o vaqueros realicen esa migración.

 
No obstante, asociaciones y poderes públicos cuidadosos con la puesta en valor de esa tradición de la ganadería extensiva han rehabilitado y balizado vías pecuarias, incluso, es posible contemplar y disfrutar todos los años del cierre de la Castellana (Madrid) para el tránsito de las ovejas ya que este Paseo era una antigua cañada Real.

El altiplano del Temple ha sido una de las comarcas granadinas de mayor trasiego trashumante. Acá, esa práctica nos ha dejado vías pecuarias que, señalizados en su mayor parte, nos permiten su uso y disfrute. Esta ruta discurre, en su mayor parte, por este tipo de carriles y nos va a dirigir hacia Chimeneas y su anejo, Castillo de Tajarja, en busca de las ruinas de la Zahora.

CLIQUEANDO LA FOTO SIGUIENTE VÍDEO DE LAS RUINAS DE LA ZAHORA.

     
Pero conozcamos algo de la historia de esta localidad antes de adentrarnos en esa visita virtual que nos ofrece el vídeo. La Zahora, a mediados del siglo XIX, era una pequeña localidad o gran cortijada que pertenecía al marqués de Mondéjar, igual que Castillo de Tajarja. Estuvo habitada hasta los años 60 del siglo pasado y vivían en ella medio centenar de familias dedicadas a la ganadería y la agricultura. El éxodo rural de esos años la dejó deshabitada y hoy, a pesar de que una parte se conserva como corral de ganado, está completamente en ruinas. Pasear por su calle principal sin pavimento y que tiene adosada, a un muro, una gran cruz de madera, al lado de casas sin puertas, con los techos y vigas de madera caídos, sin duda, es un buen ejercicio de reflexión histórica.


La ruta se inicia a la altura de la Clínica Inmaculada donde vamos a discurrir por el carril bici hasta el vado del río Dílar. Por los caminos de sus márgenes remontamos el afluente hasta que, desde el Pago Alto, entramos a callejear Cúllar Vega en dirección a la urbanización del Ventorrillo y a la Colada de las Galeras. Corto es el discurrir por esta vía pues, en Santa Teresa, haremos un tramo de enlace hacia la siguiente. Es el que bordea, tras cruzar arroyo Salado, el parking de camiones y por los olivares de la Aurora nos introduce en la Vereda de la Costa o de los Leñadores.



La ascendemos mientras bordeamos el Parque de las Dehesas de Santa Fé y entramos en terrenos del cortijo de Santa Catalina. El cereal de sus campos está verdeando y el paisaje es espectacular una vez metidos en la Vereda de Gabia. Por ella llegamos a la hermosa y cuidada hacienda para hacer un pequeño alto y también, por esta misma vía, la dejamos dirección a Chimeneas. En este tramo los campos están en barbecho pero enfrente Sierra Almijara ya nos aparece blanca por la nieve y varios pueblos del Temple son perfectamente visibles.



 Dejamos sin visitar Chimeneas y, por el camino de las casas de la Huerta, entramos en el sendero a orilla derecha del arroyo Granada que, al unirse con el de Noniles dan lugar al de las Ramblas. Es un sector muy bonito pero también técnico. Finaliza junto al acueducto del Canal del Cacín y, desde ahí, haremos un buen tramo por su camino principal con diversos sube baja al paso de barranqueras.

Abandonamos el principal para ir a Castillo de Tajarja por el camino de Trasmulas. Accedemos a él por el derruido cortijo de San José y, por el de Cobos tendremos ya cerca el pueblo. Acá avituallamos en una de sus fuentes y proseguimos pedaleo por la antigua Cañada Real de Sevilla a Granada más, al momento, la dejamos entrando a la Vereda de Alhama a Chimeneas.



Esta vía es la que nos acercará a nuestro objetivo: la Zahora. Este es un tramo más divertido para el btt con pistas en peor estado y con unas estampas bellísimas, al principio y desde el altozano de Tajarja, de nuestras sierras cubiertas con su manto blanco. Tras el cortijo del Ángel penetramos en el barranco de la Zahora; lo remontamos por un carril hasta esta localidad cuyas ruinas son un modelo histórico rural del final de muchos pequeños pueblecitos en la 2ª mitad del siglo XX.



Tras visitarlo escogemos un tramo duro y con fase de peana aunque, como indico, hay una alternativa. El track va junto al arroyo pero, después debemos ascender hacia nuestra derecha en busca del mojón en que confluyen las lindes de Cacín, Chimeneas y Ventas de Huelma. Acá ya existe carril que termina a la vista de la cortijada de Ochíchar a la que llegamos por la comarcal GR-180. Tras verla volvemos a bajar al barranco del mismo nombre para hollar, en muchos kilómetros, la Vereda Real de Alhama a Granada.



Como pequeña excepción arribamos a Ventas de Huelma, para aguar, por el camino de la Loma del Olivar. Después, un poco de asfalto de la A-338 que coincide con el antiguo trazado pecuario y, a continuación ya por piso de tierra, penetramos el Parque Empresarial de Escúzar y llegamos a La Malahá. Acá continúa la Vereda por el barrio Trepas y después el cuestarrón de la Madre, con cerca del 20% de desnivel ascendente, nos somete al último suplicio. Llegados al puerto de la Malahá bajaremos hacia Gabia en que finalizamos esta vía pecuaria por la zona de la Piconera.



 Rodeamos Gabia cercanos al Polideportivo y aún llegamos al río Dílar por otra vereda secundaria. Hasta la Inmaculada volvemos  a copiar, casi en su totalidad, los márgenes de este río y el carril bici del Genil para poner fin a la ruta.

 RESUMEN. Ruta por la meseta del Temple con significativo matiz histórico y bellos paisajes abiertos a nuestras serranías más importantes. Larga en kilometraje y tiempo de duración (más de 6 horas rodando) que se ha de tener en cuenta antes de realizarla. Sin dificultad técnica a excepción del paso del arroyo Granada y bastante más dura en su aspecto físico. Puntos de aguada en los pueblos de paso. Recomendable con las primeras nieves y hasta el inicio de los calores del verano y, sin lugar a dudas, en época de primavera.   

 

 


2015-01-11. GRANADA. SO.

TOPE SENDAS 3. En el ENTORNO del CERRO de la PILETA por SANTA CATALINA.


 


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.


CLIQUEAR LAS TRES FOTOS SIGUIENTES PARA VISIONAR: VÍDEO GENERAL DE LA RUTA, VÍDEO DEL TRAMO SENDERIL DE LA PILETA Y, LA ÚLTIMA, DE SECUENCIAS DE LOS TRAMOS RÁPIDOS DE LA RUTA.


Datos adicionales:

 

Kilómetros 58´5.


Desnivel acumulado 603 m.


Realizada 11-01-2015.

 



Tiempo rodando 04h. 41m.


Velocidad media en movimiento 12´4 km/h.


72´7 % de piso de tierra. Resto asfalto.






     
Estimados hermanos de la abnegada Congregación del Pedal y la Montaña. Cierto es que nuestra sacrificada existencia en el compromiso de peregrinar por toda suerte de caminos y trochas, a veces, nos compromete en asuntos que son probaturas a nuestra determinación en pos de la senda a la virtud. Despeñamientos; lances de altanería hacia el débil; disputas; celos; desorientaciones; vahídos y, por siempre, el asiduo episodio canino son escollos en nuestro discurrir hacia ese ideal.
 

También haylos de otra guisa. Me viene a la memoria, ha ya tiempo, una mañana fría y soleada de estreno a la primavera cuando, allá por el pago de las Dehesas, hollábamos la Cañada de la Costa próximos al monte de los Pedernales. El tránsito era laborioso por el talud tan recio más, el discurrir permitía platicar de ingenios y chanzas a tal modo que la hermandad podía desatender el rededor pero, de súbito y alcanzada una corta planicie, cara a nos pudimos contemplar tan impropio cuadro.

A una cuerda del camino, sobre una manta y boca arriba, yacía tendida y desarropada la rapaza. Cara a sus desnudos y arqueados muslos un diligente mozo, arrodillado y en pose orante, permanecía genuflexo y hocicado en el ara de la fecundidad ajeno al arribo de nuestra hueste. El pasmo sesgó de inmediato el cotorreo y, en después, al mismo devocionario que afanábase en ocultar vergüenza propia y divina. Largo, cuan jornada, parecioles nuestro transcurrir por zona de autos y raudo nos sirvió para el ingenio y, privados del natural asombro, aclamar y animar a tan grandes feligreses en sus fervorosas plegarias.

 Y es que junto a las Dehesas de Santa Fé hay una joya de la Naturaleza que, desde hace años, es utilizada por las gentes del entorno: los baños termales. Surgió la emanación consecuencia de un sondeo hecho a gran profundidad. Hace tres décadas las lomas anejas son lugar de acampada libre de jóvenes y no tanto que, provenientes de todas partes, los meses de primavera y otoño ocupan masivamente esas colinas cerca de donde manan esas aguas de propiedades curativas, sulfatadas y que emergen a 36º. Abandono, suciedad y vertidos son la otra realidad del lugar.

En cuanto al Parque Periurbano denominado Dehesas de Santa Fé, lugar donde vamos a recorrer la mayor parte de sus senderos, decir que es una masa de pinares de repoblación alrededor de los cerros Pileta y Pedernales. Está cruzado por diversos barrancos y tiene una pequeña área de esparcimiento pero, sin duda, destaca por ser un pequeño oasis para fauna y aves en un entorno circundante dominado por el olivar y los cereales.




Fotos y vídeos están realizadas en distintas aproximaciones y con diferente gente. En el CC Serrallo Plaza se inicia el track dirección a la Base Aérea de Armilla donde, después de algunos kilómetros de asfalto pero, eso sí, buscando evitar tráfico de vehículos, empezaremos a pisar tierra por el carril que circunda el perímetro de ésta. Seguimos  hacia el Campo de Golf de Gabia por la acequia y canal de las Andás y, bordeado éste, vamos a hacer igual con Monte Vives por el recurrido camino de los Corsarios o de la Casa Colorada que, pronto, nos acerca a la Malahá.

 


Pequeño alto en la plaza de la Iglesia donde hay una fuente en que aguamos pues es la única que encontraremos en ruta y ya, por la pista a las ruinas de las termas romanas, dejamos el pueblo para hacer un sector bien recio en su inicio. Es el carril de Pozo Miguelino al cortijo de Santa Catalina que, en su comienzo, nos presenta una rampa cementada del 20% para abrir boca. Continúa en sube y baja hasta acabar éste a la vista de la cortijada. Descendemos por la linde de un sembrado a la Vereda de los Leñadores y al acceso asfaltado de esta hermosa hacienda que bien merece contemplarse.

 


Acá sesión de fotos y luego, al momento, penetramos en el carril de las Lomas de las Cañadas, a izquierda Bizarrabea y las Pilas a la diestra. Empieza en subida y con unas panorámicas impresionantes de algunas poblaciones, Sierra Nevada, Arana, Parapanda, la Almijara y los sembrados de Sta. Catalina verdeando. Finaliza el tramo, tras hollar un olivar, en el límite del pinar de las Dehesas de Santa Fé lugar donde, zigzagueando, pedalearemos todos los senderos del entorno del Cerro de la Pileta.



Primero, el de Bizarrabea. Corto y divertido finaliza en el límite N. del Parque donde, por el carril, perimetral, vadeamos el barranco de las Pilas y conectamos al siguiente que discurre junto la rambla y es más largo y complicado, con varios pasos de peana. Por él volvemos al borde S. para surcarlo en sube y baja difícil y de duras pendientes. El vado del cauce seco del Cortijo Nuevo nos somete a otra prueba corta pero de dura peana en el acceso al próximo. Este es el conocido como de los Toboganes pero que, en este caso, iniciamos abajo junto a la rambla y es conexión al principal. Es cicable y el más entretenido.

 

El último, tras retornar a los límites septentrionales, abandona la zona de la Dehesa hasta el camino del Canal del Cacín pero, al instante, volvemos a subir hacia la zona de los baños termales que, casi siempre, es lugar de paso obligado. Era domingo y estaban bien concurridos. Por un ramal retornamos al principal para conectar, por los olivares de la Aurora, con el camino de Belicena aunque lo abandonemos hacia el Ventorrillo por las Cañalizas.



Tras paso por dicha urbanización cruzamos Cullar Vega y, llegados al curso del río Dílar dejamos el asfalto para, por la pista que discurre a su margen izq. descender al encuentro de las aguas del río Genil y entrar a la capital por el carril bici paralelo a su cauce.


 


RESUMEN. Ruta muy amena y con bellos paisajes en el entorno anterior y posterior al cortijo de Santa Catalina. De cierta exigencia física y algo más en el aspecto técnico en parte del área del cerro de la Pileta, es decir, la segunda senda y, también, los viales del perímetro Sur. Recomendable en cualquier época excepto con calor. Tan sólo es posible aguar al paso por las poblaciones.




2014-02-04. GRANADA SO.


CIRCULAR a la SIERRA de ALBUÑUELAS: Cerro de POZO HERRERO, Casas de la HUIDA y Área de recreo del CAÑUELO.



TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.


 

CLIQUEAR EN LAS DOS FOTOS SIGUIENTES PARA VISIONAR EL VÍDEO GENERAL Y EL DE DESCENSOS.

    


Datos adicionales:

 

Kilómetros 42,3.

Desnivel acumulado 1.069 mts.

Realizada 20-02-2014.

       
Tiempo rodando 04h. 11m.

Velocidad media en movimiento 10,1 km/h.


98% piso de tierra. Resto asfalto.

 









“Invierno frío o templado pásalo abrigado”. Pues en esa, he convencido a tres camaradas de los Jociosos (Grana Bike), Antonio, Fran y Pepe Guti para adentrarnos por lugar más inusual y templado, y echar el día dedicados al esfuerzo y al ocio. Así, sobre la base de una ruta que los Suricatos
 realizamos todos los años, en concreto al cerro Herrero, he buscado hacer un itinerario partiendo de la localidad de Albuñuelas que pasase, además del mencionado pico, por otros dos lugares característico de esta serranía: el cortijo y las casas forestales de la Huida y, de regreso, el área de recreo del Cañuelo.

Más después una opípara comida en mesón de las Tres Lindes, muy recomendable, para reponer vigor y platicar a sotana quitada a tenor del refrán  “come a gusto vino y tocino y que ayune el vecino”, es el colofón perfecto a este día de bicicleta y camaradería.

 


Albuñuelas es localidad conocida como la de los tres ríos. Me explico, acá el Saleres también recibe el nombre de río Albuñuelas o Santo. Es un precioso pueblo que se extiende por las laderas del margen izquierdo del curso fluvial mencionado. Está dividido en varios barrios: el Barrio Alto donde se encuentra la Torre del Tío Bayo (origen musulmán); el del Centro o Barrio de la Iglesia con  el ayuntamiento, el convento-iglesia que hoy es la parroquia (siglo XVIII) y el antiguo palacio arzobispal y, a la derecha, el Barrio Bajo con su ermita. Encima del él, el Barrio de la Loman antiguo Barrio de Fernán Núñez, la familia que dio dinero para reconstruirlo después del terremoto de 25 de Diciembre de 1884 que provocó 102 muertos, medio centenar de heridos y la destrucción total de 362 edificios.

En las Cuevas de los Molinos, junto a los tajos del río, parece existir huellas de la primera ocupación Prehistórica de la zona. A pesar de su mayor raigambre histórica musulmana la toponimia nos indica, sin embargo, la raíz romana del nombre de la población pues Albuñuelas deriva del latin vineola, diminutivo de vinea (viña) y que significaría tierra de viñas que, después bajo dominación musulmana se arabiza a Al Bunyuelax. En ese período se introdujo el cultivo de la naranja (siglo XIV) aunque la seda y el ganado ovino-caprino eran el sustento de la comarca. Una vez en manos castellanas y tras la rebelión morisca de finales del XVI se produjo su total expulsión en 1609 y el derrumbe económico y poblacional de la villa y de todo el Valle. Más la repoblación con cristianos viejos procedentes de zonas limítrofes al reino de Granada, con un número importante de gentes manchegas, posibilitaría la recuperación del censo aunque la económica tardaría más en llegar.

 


Metidos en faena, iniciamos la ruta junto al pilarillo de agua del camino al cortijo de Pino Lecrín con una dura subida cementada con rampas del 20%. A sus márgenes hay pequeñas parcelas de naranjos y olivos que nos acompañan hasta llegar al cruce con el camino Real de Jayena. Por él discurrimos un trecho corto y de inmediato, a derecha, adentrémonos por el carril del cortijo de Colmenar a los Morenos, paralelos siempre al barranco del Juncal una vez hayamos dejado atrás, previamente, la rambla de Luna. En todo este tramo, de nuevo, tanto al cruzar el cauce como al acercarnos a la zona de instalación de los molinos eólicos, volvemos a  doblar lomo y esfuerzo ante desniveles de consideración.

 
 


En la zona de los Morenos topamos con el carril principal que viene del cortijo de Lastonares y va a cerro Herrero. Todas las lomas y montículos que se abren a la vertiente N. y NO de la sierra de Albuñuelas y se conocen como lomas del Capón, que es lugar de tránsito a los vientos tanto marinos como del interior, han sufrido una enorme transformación en pocos años al ubicarse en ella un campo de molinos eólicos. También en esa dinámica están involucrados terrenos del Padul (zona de Valcaire).

 

Circulamos de nuevo rodeando los Morenos y el cerro del Hornillo dejando los molinos de viento abajo y enfrentados a una panorámica impresionante de Granada, Padul y su depresión, el valle de Lecrín y el embalse de Béznar, encerrado todo por las sierras de Arana, Nevada y la de los Güajares. Así, en continua ascensión entre pinares llegamos a la cumbre de Pozo Herrero, la más alta de esta sierra (1.503 mts). Su superficie está llena de antenas que rodean el punto geodésico, la caseta y el punto de vigilancia. Si  nos asomamos a su cara SE. podremos contemplar, en la lejanía, las sierras de Almijara y Alhama y, más abajo, la planicie de los Recaldes.



Avituallamiento, chascarrillo y de nuevo regresamos al carril principal para volver a introducirnos en el camino real de Jayena, ahora en dirección Albuñuelas, aunque pronto lo abandonaremos pues, con el fin de minimizar asfalto, vamos a realizar un tramo inédito: carril del Madroñal para, campo a través durante 300 metros y por un cortafuego, cruzar dicho barranco y retomar pedaleo por la pista serpenteante que sube, a veces paralela y otras por el mismo cortafuego, a las Hazas de la Zorra y a la carretera de la Cabra antes de la señal del km. 23.

 


Acá haremos un trecho de asfalto hasta penetrar en la vía al área del cortijo y las casas de la Huida, edificaciones que sirvieron tanto para alojar a resineros como, después, a personal del ICONA. Este es un sector muy interesante que, desde el camino, nos deja vistas a la cumbre nevada del Caballo, la balsa de agua y las casetas aludidas.

 


De la explanada de las casas se inicia un camino secundario que sube, en principio por tramo de arenal, hasta el principal que va al área de recreo del Cañuelo. Esta vía, tras dejar el puerto de Lentegí, va paralela al barranco del Humo hasta encontrarse con el del Cañuelo en el plano donde se levantan las instalaciones recreativas. Acá aguamos y retomamos el descenso para cambiar de vertiente hacia la rambla del Saleres.

 


Entrados en el nuevo barranco el camino se denomina de la Cuesta Blanca aunque viene de la Toba-los Güajares y continúa descendiendo junto al cauce con un par de pequeños tramos de ascenso, el último por debajo de las bellas oquedades del Llano de las Cuevas para, a la altura de la antigua fábrica de ladrillos, en bajada, coger la calle de la Cruz Colorada donde, al final,  topamos con el lugar de llantar en la placeta de Gracia.

 


RESUMEN. Este itinerario nos da la oportunidad de asomarnos a los lugares más emblemáticos de la sierra de Albuñuelas discurriendo por un entorno de gran belleza y visitando una villa con un patrimonio cultural muy interesante. Respecto a la valoración de los niveles, decir que en el técnico hay que patear el cortafuego del Madroñal, tenemos rampones del 20% y ciertos tramos de arenal son complicados; en el físico el desgaste se produce en el primer cuarto de la ruta (más de 800 metros desnivel ascendente). Recomendable en cualquier estación del año.




                                    2013-11-04. GRANADA SO.

PUERTO de FRIGILIANA. Desde la RESINERA, CUESTA de la NOVIA, camino de AZUZADILLA al arroyo de la VENTA. Regreso por la                                    MONTICANA y MASAJATE.


 

TRACK, MAPA GOGGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 
 

 
 


PINCHAR EN LA FOTO PARA VISIONAR EL VÍDEO DE LA RUTA.



Datos adicionales:

 
 

Kilómetros 43,8.

Desnivel acumulado 1.246 mts.

Realizada 04-11-2013.

Tiempo rodando 04h. 07m.

Velocidad media en movimiento 10,7 km/h.

Todo por tierra.

 

 

Mi tocayo y un servidor volvemos de nuevo a la comarca de la Almijara para realizar otro periplo. Esta zona nos tiene extasiados pues siempre nos sorprende con sus estampas magníficas. Y es que este macizo tiene algo especial para practicar nuestro deporte y, al mismo tiempo, deleitarnos con su entorno natural disfrutándola en todos y con todos los sentidos.

 


Aquí reina la tranquilidad que sólo quebramos nosotros provocando la huida de algún que otro rebaño de montesas que atisbamos a ver en la lejanía. Además, una increíble amalgama de colores nos va a acompañar en el pedaleo. A saber: el blanco del piso tan característico de este lugar pues, no en vano, estamos en uno de las serranías que tiene una de las formaciones de mármol dolomítico más importantes de la Península; el azul del embalse de los Bermejales y de Mediterráneo en Nerja; el verde en todos sus matices, tanto el de los pinares como el del matorral de montaña, también el de tipo mediterráneo, o el esmeralda del agua remansada en las pantanetas; el gris pétreo de sus colosos y, ya en los valles donde circulan arroyos y ríos todo el año, el colorido otoñal de los árboles caducifóleos nos deja estampas para enmarcar.

 
 


Entre el pico Lucero (1.774 mts.), el más representativo de esta hermosa sierra por su peculiar silueta, y los Machos (1.589 mts.), se encuentra el puerto de Frigiliana, nuestra propuesta principal para este encantador itinerario. A su lado oriental, el Salto del Caballo, Piedra Sellada y el cerro Cabañeros (1.716 mts.) que también nos van a acompañar en la segunda parte del trayecto.

Todos ellos pertenecen a la Sierra de Almijara que, junto con la de Tejeda y Alhama forman el conjunto serrano que hace de frontera, cara al mar, entre las provincias de Málaga y Granada. Si Tejeda lo hace por la zona más occidental, la de Almijara, que es por donde vamos a circular en este periplo, lo hace más hacia el Este cerrando la comarca de la Axaquía por Nerja de la Depresión granadina. El puerto de Frigiliana es, por tanto, uno de los miradores naturales a la zona nerjeña,  su comarca interior y al  mar de esta zona de la costa del Sol Oriental a pesar de que, lo abrupto de la zona no permite ver las dos localidades principales (Frigiliana y Nerja).

 


Iniciamos la ruta en el paso del río Cacín por la Resinera. Esta antigua fábrica de transformación de la resina que antaño originó un pequeño núcleo de población, hoy alberga un retén de vigilancia del INFOCA que cuenta con un helicóptero contrancendios. Nada más abandonarla, se inicia, a derecha el camino que desemboca en el puerto de Cómpeta,  por Canene y la cuesta de la Novia. Nuestro objetivo no es este puerto, así que, a la vista del Lucero y en una zona de relativo llaneo (barranco alto del Añales)  nos introduciremos por el carril secundario de la cuesta Parda o de la Azuzadilla.

 
 


Este es un segmento de cierta complicación pero de una belleza cautivadora que nos hará tener que parar y disfrutar del paisaje de la Almijara Oriental, el valle del Cacín y en la lejanía nuestra Sierra Nevada desde una perspectiva bien diferente a la que estamos acostumbrados. Además, vamos a circular por el interior de barrancos, por cortafuegos,  pistas descarnadas por el agua y, al final, con el murmullo del arroyo de la Venta (luego río Cacín) abajo, cauce que nos acogerá y cruzaremos para topar con el siguiente camino que, no es otro que el principal, que viene de la Resinera remontando el curso del río Cacín.

 


Pedaleando por él llegaremos al Puerto de Frigiliana. Antes, nada más iniciarlo, damos con las Chorreras de la loma del Madroño, un pequeño espectáculo natural que el agua forma al caer entre las rocas y el musgo a pie del propio vial y que origina un receptáculo de agua que se canaliza hacia el mismo arroyo. Ascendemos por el mismo barranco de la Venta para, en un momento dado abandonarlo, en un segmento que contiene el cruce que después tomaremos. Nosotros seguimos dirección al puerto al encuentro nuevamente del barranco y, en poco, nos asomamos a su mirador para disfrutar de la panorámica que se nos ofrece.

 


Tras la sesión de fotos, vídeo y avituallamiento, volvemos sobre nuestros pasos hacia el cruce del camino de la Monticana. Una vez en él, se inicia un ascenso serpenteante hacia la loma de Ubares en que, antes de llegar a ella, cruzamos el barranco del Caballo para írsenos ofreciendo, conforme curveamos, las siluetas del Lucero y del cerro del Salto del Caballo con su caseta. También, dirección Norte, las vistas se pierden en la depresión del embalse de los Bermejales y Sierra Nevada según alcanzamos la altura máxima de este sector. A partir de acá, nos dirigimos en bajada a las casetas de la Monticana que fueron, en su día,  lugar de aposento para los resineros que explotaban este producto.  Ahora, ya por otra vertiente, descendemos paralelos al barranco de las Alfajas (luego río Cebollón) al encuentro de la pista que viene de los Prados de Lopera; la vigía del pico Cabañeros nos llevará a ella y al retorno.

 
 


Este vial, que empieza por un arenal blanco, nos aprieta con una primera subida hacia el área del cortijo y la pantaneta de Masajate y, de nuevo, otra más suave hacia el mirador del mismo nombre. A partir de acá empieza el tramo de bajada hacia el valle del Cacín que, oportunamente nos enseña las cumbres occidentales de la Almijara, el pantano de los Bermejales y, en llegados a él, una explosión de colores otoñales lo inundará todo. Sacados a la pista  principal, llegamos a la Resinera aún con ánimos de ver el helicóptero contraincendios, recoger bártulos y darnos un merecido homenaje culinario en Jayena.

 


RESUMEN.  Seguimos explorando y conociendo los caminos y bellezas naturales de la Sierra de la Almijara y, es así que os dejamos otro itinerario de lujo para el disfrute de nuestras aficiones (btt y naturaleza). El atractivo que ejerce su entorno, con ese colorido tan especial, su vegetación y fauna variada, la abundancia de agua y panorámicas impactantes, nos deja sensaciones difíciles de sintetizar. Además, no es una ruta de excesiva dificultad física ni técnica, aunque algún tramo es peligroso, por lo que es ideal para empezar a conocerla. Se puede hacer en cualquier época del año y, en cualquiera de ellas nos va a deleitar con matices diferentes.




2013-09-13. GRANADA SO.

CIRCULAR  al Cerro de la CHAPA. ARENAS del REY, Puerto de CÓMPETA, TAJOS de la CHAPA y regreso por Barranco del río ALHAMA.

 


 
 
TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.


 

 


PINCHAR EN LA FOTO PARA ACCEDER AL VÍDEO.

 




Datos adicionales:

 
Kilómetros 42,88.

Desnivel acumulado 1.280 metros.

Realizada 13-09-2013.

Tiempo rodando 04h. 09m.

Velocidad media en movimiento 10 km/h.

86% de piso de tierra. Resto asfalto.

 

 

 

 

Turbados cuan cándidos y castos mancebos a la sin par lindura de los pagos axarqueños que contemplemos pasmados á la Tajadura de la montaña nominada por lugareños y gentes de estas villas tal la Chapao Pozuelo, arribamos al altozano del Sablazo. Título de alta cuna y noble lugar para sosegar ánimo y confianza de añejas tribulaciones a dos hidalgos con sus rocines.

Reposemos escasamente pues el tiempo apremiaba, y menguada fatiga ponemos nos de ostentación, y prestos retomamos la porfía, amos y jumentos. Pero la dicha es corta como candor de meretriz y así, en entrados por la Quebrada Alhameña, allá donde el arroyo que riega la vega de la honrosa villa mentada como Alhama de Granada descubre sus aguas, suena un relincho de patrón de recua abandonada a albedrío. AL agüero nostras monturas encabritáronse sin enmienda, de suerte contumaz y artera que, más pareciose rebato que lisonjeo y, así, de esa guisa, nos viésemos descabalgados y deambulantes como viles abellacados sin atender, jamelgos traicioneros, el requerir de fusta y látigo que coléricos dímosles.
 


 

Al no atender tales requerimientos, tal fueran artilugios fechos a fragua e yerro ajenos a tormento y dolor, determinemos pues de proseguir, brida en mano y peana al piso, en vía cruel y tornadiza por diluvios de ayer que vinieron a cascar camino y honra. Tres rastreras leguas por roquedal hasta recobrar honor y reclinatorio dejaron nos sudados, aguados, despeados y, sobre todo, el molino picado, el diente agudo y el estómago débil. Habidos de yantar pero, de tal presencia que, en llegados a tierras de raigambre en Arenas de Nuestra Real Majestad, a puertas del Mesón del Retirado fuésemos confundidos con indignos buhoneros más, al tintineo de los doblones de la taleguilla de Don Javier de Monachil que a la empuñadura de mi acero presto a reparar tamaña afrenta, fue deshecho el entuerto y tratados en la estima merecida a tan dignos comensales
.

 
 

Pero compañeros, el humor encierra una cruda realidad. El camino por el barranco del Alhama es bastante peligroso. Prácticamente no existe en 3 kilómetros de mucho pirreleo en que hay tramos para cruzar varias veces el río que, además, lleva agua y eso lo hace inviable con frío; en otros hay que ayudarse para bajar las bicicletas y, para más contrariedad, no hay vía alternativa que no sea volverse por el mismo sitio.

Sin embargo hay un reverso a tanto contratiempo. También debéis saber que la panorámica antes del collado del Sablazo, por los Tajos de la Chapa, es impresionante (la Axarquía con un enjambre de casitas blancas en toda la zona y, al fondo la bahía de Torre del Mar). Si aún sabiéndolo, seguís y continuáis la bajada del cañón, este os dejará una sensación pocas veces vivida. Agua; rocas y piedra; barranqueras cortas y dibujadas perfectamente sobre las lomas de los picos de ambas vertientes de la Sª de Játar; encajonamientos por paredes de alturas superiores a los 1600 metros (rambla va a 1300 metros) y ese paisaje agreste se conjugaran para, terminado el esfuerzo, tener la impresión de haber concluido una aventura muy especial.

 
 


El track de WIKILOC presenta un par de posibles mejoras que comentaré en el desarrollo posterior. Además están señaladas por dos banderitas en el mapa Google en dicho portal de Internet.

Dejamos los vehículos junto a la Plaza del Ayuntamiento de Arenas del Rey, que también los es de su Iglesia parroquial dedicada a San Sebastián. Tanto esta como todo el pueblo fueron levantados, de nueva planta, en 1898 a 500 metros del antiguo solar pues, años antes, un terremoto desbastó la antigua localidad dejando numerosas víctimas. Así mismo, la pequeña ermita de San Isidro Labrador es de esas fechas y se ubica a la entrada de la población, siendo estos los monumentos más característicos de este pequeño pero precioso pueblo anejo al pantano de los Bermejales. Desde él se pueden iniciar rutas de btt. y senderismo al embalse así como a diversos parajes de las Sierras de Alhama, Almijara y Tejada.

 


 Desde Arenas cruzamos el puente sobre el río Játar dirección al Portachuelo, Acá, por uno secundario bajamos a la rambla del Añales para remontarla (margen izquierda). En ese segmento cometemos el error de no rodear una valla, en un cruce en T a la altura de la Venta Manana, que era el paso previsto del río y continuamos por la misma ribera. Esto nos hace vadear el Játar a las bravas y, visto el error, ya por la margen derecha descendimos hasta el cortijo del Cenacho.

 

Por la loma del Cenacho a Canene discurrimos en ascenso con otra salida, esta más leve, de la ruta prevista. Llegados a la pista principal que viene de la Resinera empieza un tramo de subida prolongado que se denomina Cuesta de las Novias; desde esta vemos la pantaneta del Añales, el pantano de los Bermejales, Arenas y los cerros almijarenses de los Majanos, la Chapa (1818 m.) y Dos Hermanas. El paisaje acá es precioso, con un piso blanquecino y la aparición al frente, en plena rambla superior del Añales, de otra línea de alturas (Cuerda de los Rodaderos) donde sobresale el Lucero (1774 m.), un fastuoso pico de roca negra y silueta piramidal característica. El camino circula por la rambla cercana a la hilera pétrea de los Rodaderos, cuerda que acaba en la cantera de mármol blanco de los Machos y en el puerto de Cómpeta (1404 m.).

 

A partir de ahí continuamos subiendo, en un largo zigzag, para introducirnos en la vía de acceso al conjunto de picos de Dos Hermanas. Antes de penetrar en un pinar nos despedimos de los cerros del S. de Sierra Almijara e incluso, a lo lejos, de los del Chaparral para, inmediatamente, voltear a la panorámica extraordinaria de la Axarquía, la Ensenada de Vélez Málaga y Torre del Mar entre neblina. Antes de la bifurcación a los Tajos de la Chapa hay un pequeño tramo arenoso de pateo más, de nuevo circulando, seguiremos contemplando desde ese balcón natural, la hermosa comarca malagueña mientras llegamos al collado del Sablazo que, detrás, nos ofrece nuevas cumbres: las del O. de la serrana Almijara.

 

Tras avituallar en ese plano empezamos un descenso hasta el cortijo derruido de la Hoya de Gutiérrez con el Malascamas (1792 m.) detrás. Desde ese momento entramos en el famoso barranco del Alhama, en plena Sierra de Játar, que trae ya un apreciable caudal. Ahorrando una descripción suficientemente detallada de la odisea en ese sector, seguimos el relato a su salida que es en subida por su margen derecha dirección a las Campiñuelas y Villarraso para salir a la A-4150 (cerca de Játar) y por la GR-SO-15 acceder a Arenas del Rey donde, en el bar del hogar del jubilado, damos cuenta de un reponedor menú de hidratos de carbono sólidos y líquidos antes de regresar a Granada.

 

RESUMEN. Ruta de las espectaculares por esa belleza agreste de Sierra Almijara. Valles de tupida vegetación, ríos, pinares, tramos abiertos de matorral, piso de arena blanca, roquedales y las cimas más importantes a nuestro alrededor se conjugan para ofrecernos paisajes únicos; entre estos la contemplación de la Axarquía y el mar. Más la pérdida de buena parte del camino que atraviesa la Sierra de Játar es un grave inconveniente por la dificultad a la que nos expone y, por lo que he decidido catalogarla como muy difícil. Si la hacéis entera, la recomiendo con calor (hay que mojarse), en grupo, con buen ánimo de disfrutar del descenso por un cañón de un entorno imponente. Si os volvéis, hacedlo en los tajos de la Chapa y de esa guisa es factible pder realizarla todo el año.




11-07-2013. GRANADA SO.

RESINERA a Paridera del CEBOLLÓN, cortijos MASAJATE, ERMITA, ALMIJARA y regreso por CUESTA de los MORROS.

 

 

TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 

 


PINCHAR EN DOS PRIMERAS FOTOS PARA ACCEDER A VÍDEOS.

 
 

Datos adicionales:

Kilómetros 43,1.

Desnivel acumulado 890 metros.

Realizada 11-07-2013.

Tiempo rodando 03h. 45m.

Velocidad media en movimiento 11,4 km/h.

100 % de piso de tierra.

 

Ese jueves encontramos hueco mi tocayo y yo para seguir profundizando en esa zona tan privilegiada para la práctica de nuestro deporte: las Sierras de Tejada, Alhama y, más en concreto las de Almijara y el Chaparral por donde discurrirá nuestro itinerario propuesto. Hemos tratado de realizar una circular que discurre por algunos de los caminos principales de estas dos serranías y los valles del Cebollón, Cabañeros y Almijara, que enlazaremos a través de diversos tramos por vías secundarias.

Significar que aunque está catalogada como moderada hay hitos de cierta dificultad que es conveniente puntualizar: el primero se produce por el ramal de la loma de los Tonadas donde arena muy fina, piedra suelta y desnivel por encima del 15% nos pone, puntualmente, en algún aprieto; el siguiente es peor y lo encontraremos tras cruzar el Cabañeros por última vez hacia las crestas del Chaparral pues, si bien esos 400 metros empiezan ciclables aunque duros al principio, después, el último repecho se pone impracticable por piso y porcentaje y, toca patear.

El punto de inicio y final será la Resinera de Arenas del Rey. Los edificios que pertenecieron a la Unión Resinera Española se cerraron en 1975 debido al incendio que arrasó más de 5.000 hectáreas de pinar aunque, la baja rentabilidad de la industria de resinación también contribuyó al finiquito. Durante un siglo la explotación de la resina y su transformación en aguarrás y colofonia habían creado un núcleo de población con escuela, capilla, alojamientos y fábrica de transformación del que hoy encontramos parte en buen estado, sobre todo la capilla y la escuela que son el punto de información del Parque; incluso alguna casa en el interior del complejo.

Hemos podido comprobar, no obstante, que en la zona de cruce general Prados, cortijo Córzola y camino a Jayena, se sigue explotando la resina del pino negro o resinero. De su masiva explotación  en tiempos pretéritos nos dan cuenta los innumerables cortijos, hoy en ruinas, que jalonan los caminos y que eran refugio de los resineros.

En cuanto al entorno natural que recorreremos, diremos que este parque, que aglutina tres serranías, es frontera entre las provincias de Granada y Málaga. Si Tejada es malagueña y Alhama no, la de Almijara se reparte comprimiendo a la del Chaparral. Es característico de estas sierras la abundancia de cursos de agua que tienen caudal todo el año y contribuyen a la belleza de la zona donde, el predominio del blanco y gris en caminos, montes y barrancos se debe a la abundancia de mármol, cuya erosión determina este tipo de paisaje al que se ha adaptado una abundante fauna y una vegetación donde sobresale el pinar, después enebros, olmos, etc…; en los valles, la de ribera con abundancia de helechales, robles, melojos y arces y, ya en las zonas más altas el matorral típico mediterráneo.

 

Con el frescor mañanero y, la visión y el rumor de cursos de agua abundantes empezamos el pedaleo. En la umbría del Panzón bifurcamos a derecha remontando el Cebollón hasta dar con la Paridera. Tras verla cruzamos el río para discurrir entre agua por su arenal y retomar ramal, a derecha, por la loma de los Tonadas que nos deja ver, según ascendemos, el valle bajo del Cebollón, el pantano de los Bermejales y, en el último discurrir, las alturas del Lucero y la Chapa. Hemos llegado al principal y, por ese suelo de tonalidad tan blanca, iniciamos un segmento realmente hermoso con bajadas y subidas en busca de barrancos y arroyos, encajonado entre alturas, con una tupida vegetación que no nos impide estacionar en la zona de Masajate, Machinche y arroyo de las Alfajas (después Cebollón) antes de llegar al cruce por la vía secundaria de Cabañeros y su cortijo.

 
 

Volvemos a ascender un tramo este arroyuelo para abandonarlo por el traicionero segmento hacia la vertiente del Almijara. Acá nos cambia el paisaje, no por ello menos hermoso, por otro más abrupto y con dominio del matorral de tono verde oscuro que pigmenta las laderas del cerro del Sol. Acá encontramos el cortijo de la cueva Cólica o de la Ermita, refugio de una manada de montesas que huyen a nuestra presencia. Desde aquí hay una bajada que nos introduce en el principal del Almijara por cuyo curso, río abajo, vamos a seguir desgranando hitos: cortijo Almijara y balsa en cruce general de caminos ante pico Lopera.


Debemos estar atentos al siguiente enlace que empieza huidizo y nos vuelve a meter en el interior del valle del río. Tras varios pasos del arroyo y un espacio en que alguna avenida se ha llevado el camino, llegaremos a otro cruce general en que seguiremos el más pegado al Almijara. Este es el denominado camino de Jayena o de la cuesta o cuerda de los Morros que discurre, en un primer momento, en ascenso y que es divisoria entre el Almijara, a la diestra, y Cebollón a la izquierda.

 
 

  
 En nuestro discurrir por esta zona encontraremos pinares a los que extraen resina; el mirador de Haza de la Encina con espléndidas vistas a la cara N. NE. de las sierras de Almijara y Alhama, sus cimas más apreciables, el curso alto y medio del Cebollón y buena parte de nuestro derrotero inicial; las pistas de aviación pertenecientes al  INFOCA y, por último, una vista del curso bajo del Cebollón y Cacín con las instalaciones de la Resinera, a las que arribaremos con bastante calor a pesar del  autorefresco al paso de los dos ríos.

RESUMEN. Ruta asequible y muy distraída por un entorno natural privilegiado para disfrutar de la btt y la naturaleza. Es posible realizarla durante todo el año, aunque lo desaconsejo en invierno que, acá, es bien crudo. Quizás las mejores épocas sean otoño y primavera, aunque nosotros no hemos sufrido excesiva canícula ahora; también, quizás por haber discurrido el periplo cercano a arroyos y ríos.



                               

                        2013-05-27. GRANADA. SO.

    CIRCULAR Sª de los GUÁJARES. Desde PINOS del VALLE.                         Caminos de ZAZA, GUÁJAR la VIEJA,                                                          POZUELO y Llanos PAREJO.                      


 

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ENLACE A VÍDEO GENERAL Y DEL VALLE DE LOS GUÁJARES PINCHANDO FOTOS SIGUIENTES.

 


Datos adicionales de la ruta:

 

 

Km. 47,74.

Desnivel acumulado 1.302  metros.

Realizada el 27-06-2013.

Tiempo rodando 04 h. 08 m.

Velocidad media en movimiento 11´5 km/h.

93% piso de tierra. Resto asfalto.

 

La propuesta de este itinerario me dirige, a iniciarlo, al corazón de la comarca del Valle de Lecrín, para los autores árabes la Iqlim a secas o la Iqlim al-Qasb que traducido significaba distrito de la caña de azúcar en referencia a que era puerta de entrada a la extensa zona de estos cultivos que hubo, hasta no hace mucho tiempo, en la costa granadina. Pues bien la intención es, desde este lugar, rodear la Sierra de los Guájares de izquierda a derecha, enlazando caminos que la circundan a media ladera.

Sepamos algo de este valle. Este hermoso territorio de nuestra geografía provincial es una depresión encajonada por Sierra Nevada, la de Albuñuelas y la de los Guájares que, al llegar a Talará se hace más profunda en la confluencia de los ríos Dúrcal, Torrente y Albuñuelas con el pantano de Béznar. La entrada de la brisa marina produce un microclima especial alejado del rigor interior de nuestra provincia; además, la abundancia de agua canalizada por su red de acequias riega las innumerables parcelas dedicadas al cultivo de cítricos y, en primavera, al espectáculo visual de la belleza de este entorno se le une el del olor a azahar que inunda esta zona de la comarca.

 



La base de principio y final de la ruta será la fuente del lavadero del barrio Alto de Pinos del Valle. Esta localidad se encuentra en la ladera NO de la Sierra de los Guájares, por encima de la cabecera del embalse de Béznar desde donde se le divisa excepcionalmente. Está coronada por el Monte Chinchirina donde se ubica la blanca y radiante ermita del Santo Cristo del Zapato, lugar de arduo y sufrido peregrinar en busca del favor divino y, a fe que, nada más por el esfuerzo del tránsito, el devoto tiene merecidas sus rogatorias.

El  pueblo está dividido en dos barrios. En el Bajo, el más antiguo, se encuentra la iglesia de la Concepción, de estilo mudéjar,  levantada a finales del siglo XVI. En el Alto podemos visitar la ermita de San Sebastián, uno de los ejemplos más interesantes del  neoclásico provincial. Por último, aconsejar también las vistas que se contemplan hacia el pantano y la zona del valle desde el mirador de las Eras.

De época romana existen restos de un acueducto en las Zazas, pero nada más sabemos de ese período, quizás que fuese estación de paso en la calzada que unía Iliberis con la costa, luego camino Real. Su topónimo es claramente de origen latino. Deriva de pinus, introducido en Roma del céltico pyn;  luego, el término se arabizó como Binus y haría alusión a lugar donde abundan los bosques de pinos. Su época de esplendor es en esa época de dominio islámico. Tras la conquista castellana se le conocerá como Pinos del Rey y, será durante la Dictadura cuando cambie a su denominación a la actual.

Con una buena temperatura inicio la circular por el único tramo de asfalto que haré. La GR-130 me lleva a la entrada del camino de la Solana de los Cortijuelos o de Zaza, este último por discurrir, en el interior y en ascenso, por el barranco del mismo nombre. Empieza cementado y en el pedaleo me topo con dos camaradas, uno el célebre Micaque colega de Wikiloc, que inician su ruta hacia otros caladeros. Breve pero muy fructífera conversación de colegas que da para mucho y, a continuación, reanudo el esfuerzo.


En la Hoya de Zanca hay un nudo de cruces complicado que hay que solventar en dirección al cortijo de Zorrico. La llegada al collado de Cerro Gordo o del Romeral nos presenta unos últimos metros de piso arenoso y muy difícil de solventar subidos Hemos llegado a la divisoria de aguas que coincide con la pista que se conoce como crestas de la Giralda, el pico de mayor altura de esta serranía con 1.431 metros.

 


Si en el tramo anterior circulábamos con una panorámica de Lanjarón, cara Este y SE de las Alpujarras y las sierras de Lújar y la Contraviesa, ahora se nos abre la del valle de los Guájares, Entresierras y el Mediterráneo, aunque la bruma marina apenas dejaba observarlo. Con ellos de testigo  inicio la bajada por el camino de Guájar la Vieja y una vez situado a media ladera, iré desgranando barrancuelos, desechando cruces a izquierda hacia las localidades del valle de la Toba y, en llegando al cruce principal hacia Guájar Alto, inicio otro tramo de subida de nuevo con la visión enfrentada a la Giralda, mientras rodeo el cerro de la Lobera dirección a la zona de los Pechos de la Galera donde de nuevo llanearé y, en el pilar de Miguel Díaz,  aprovecharé para aguar, descansar y comer algo. Esta zona se enfrenta a la parte alta del Valle de los Guájares donde están los cortijos de la Toba y del Prado y las estribaciones N. de Entresierras.

Saliendo al camino principal de la Toba-Guájar Alto pronto me topo con el collado de Cruz Chiquitita donde, a derecha me dispongo a recorrer un pequeño tramo por las crestas de la Giralda hasta introducirme, a izquierda, por un ramal secundario, en bajada, al cortijo del Pozuelo. Por él llegaré al principal que circula por los llanos de Peña Horadada a los de Parejo, en una zona cultivada con dirección hacia Pinos del Valle. Es un segmento engañoso con tramos de subida pendencieros y cruces continuos de caminos, alguno incluso nos vuelve a introducir en un pinar pero, eso sí, con una nueva y bellísima panorámica a todo el valle de Lecrín y sus blancos pueblecitos, la Sierra de Albuñuelas y Sierra Nevada.

 
 


RESUMEN. Ruta asequible que discurre por parajes típicos de nuestra provincia con un clima privilegiado que la hace asumible en cualquier época del año pero, quizás ninguna mejor que la que se acompaña de la floración de los naranjos. El pedaleo en un entorno bellísimo, nuestro discurrir por tres valles diferentes a escasa distancia del mar y, la relativamente escasa dificultad que nos presenta, la hacen especialmente recomendable.






2013-03-16. GRANADA SO.



GRANADA a VALCAIRE (PADUL). Regreso por los Barrancos del CALABOCILLO y CIJANCOS.





TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.


PINCHAR EN LAS DOS FOTOS SIGUIENTES. VÍDEOS GENERAL 1ª SALIDA Y ÚLTIMA CON ESCENAS DESCENSO.



    


Datos adicionales:

 

Realizada el 16-03-2013.

Tiempo rodando 04h. 53m.

Velocidad media en movimiento 16 km/h.

60´4%  piso de tierra y resto de asfalto.



    

Mañana de sábado gris y ventosa pqra una ruta que se merecía mejor climatología. De hecho el jueves había hecho una pequeña aproximación para descartar o agregar tramos y, con un sol espléndido, las fotos y la panorámica general mejoraban muchísimo pues la visión de la vertiente SO. de Sierra Nevada, las localidades que hay a sus faldas e, incluso, las crestas blancas de Sierra Arana y Mágina en la lejanía, eran apreciables.

Hoy la proposición de itinerario es una combinación de tramos para todos los gustos beteteros: pistas con buen piso; caminos de roca saliente y piedra con fuertes repechos y bajadas de habilidad técnica; segmentos de enlace puramente campo a través y, sin duda, lo mejor será la posibilidad de introducirnos por el arenal de un barranco. La rambla del Calabocillo, en principio, baja encajonada y mantiene su curso de agua en la primera parte de bajada para después abrirse cuando se le une el barranco de Almeiza y se convierten, ambas, en la rambla de Cijancos; desde acá circularemos mejor por estos arenales para, a la altura de las bodegas del Señorío de Nevada, volver a encajonarse y ofrecernos dificultades en esos últimos 9 kilómetros de auténtico lujo ciclista.

   
      


Hasta Armilla, punto de reunión, caliento motores por caminos de la Vega y el Polígono Tecnológico de Ogíjares. Muchas bajas antes y durante el trayecto por diferentes motivos. En el camino de los Cortijos, quedamos sólo cuatro Suricatos.

Pero semejante número es suficiente para atisbar señales de amotinamiento en el personal varón subalterno de menor categoría de la cuadrilla empecinados, dada su contumaz ignorancia, en sondear mis lúgubres intenciones para con ellos. Con presteza reprendo sus requerimientos en provecho del buen desenlace de la empresa pues, tales algaradas no conducen a buen fin y, en ello, Doña Rosa imparte su sapiencia y magisterio recriminándoles tan rufián comportamiento.

Encauzado el desconcierto comienza el divertimento con la subida a la Umbría de Roldán, el rodeo de dicho cortijo y el primer enlace, por puro campo, a la senda que sube del barranco del Higuerón y discurre paralela al cortijo de los Calares. Para entrarnos en el camino de los Garranchales, nuestro siguiente segmento, debemos pisar el asfalto de la ctra. de la Cabra (A-4050) unos centenares de metros, girar a izquierda y, desde ahí circular entre nuestro Vigía Blanco (Sierra Nevada) y el campo de molinos eólicos que han proliferado en los cerros que hay por debajo de la Sierra de las Albuñuelas. Atentos a tomar el camino de Cervera que nos llevará en bajada y, por el del Padul a la Sierra, a tomar a derecha y en subida, el del cortijo de San Juan.

      
  

Poco antes de llegar al cortijo de San Juan nueva salida a derecha que, en principio, está rodada y luego, jeje… campo a través por un olivar a volcar al camino del cortijo de Praicos y desde él, en bajada y por margen izq. del barranco de Almeiza desembocar en el principal del Padul a Valcaire. Por éste rodaremos en ascenso bordeando la loma del Tomazal para, poco antes de llegar al poblado de Valcaire, introducirnos por un camino a la izquierda, el del Calabocillo, que nos lleva a la meseta de dicho alto y después en bajada al barranco del mismo nombre por un terreno muy entretenido.

       

En el último tramo hay unas vistas espectaculares del barranco y el cruce de caminos que hay en él. Nos metemos arroyo abajo y, como describí al principio del comentario, hay un buen puñado de kilómetros para disfrutar de partes técnicas e ir buscando la zona en la que se clave menos la bicicleta en la arena. La salida del barranco la haremos, a derecha, escasamente un centenar de metros por una senda trialera para, de nuevo bajar al arroyo que ahora lleva agua y cruzarlo. Pateo por varias hazas aterrazadas que nos suben al encuentro del camino de la Venta Hundida volcados al plano del Padul.

Tras coronar el pequeño alto de la Jambre, con el viento a favor, por el camino de los Molinos volamos hasta meternos en el asfalto de la antigua N-323-a y recogernos a nuestras guaridas de invierno.

En resumen. Ruta muy amena y con cierta dificultad por el kilometraje y, sobre todo, por los problemas técnicos que acarrea la circulación por un arenal. Especialmente  recomendable para el invierno y, en verano, abstención total.