ÍNDICE DE RUTAS SURESTE DE GRANADA:
PÁGINA EN REVISIÓN.



01* 2013-06-23. RUTA de los dos PANTANOS (QUÉNTAR y CANALES). Por                                            COLLADO de la TRINCHERA (1.287 m.). Por BTT 300.
02* 2013-10-20. Camino de los NEVEROS el PURCHE y Central de                                     DIÉCHAR a la CORTIJUELA. Por BTT300
03* 2014-05-25. TOPE SENDAS. Caminos/senderos de MONACHIL y                                                         la ZUBIA.
04* 2014-06-28. Ruta al COLLADO de MATAS VERDES. Por CORTIJUELA y                                            regreso por SENDA SAN JERÓNIMO, PURCHE y Cº ERAS.

05* 2014-09-29. ARENALES Bcos. del AGUAS BLANQUILLAS y del BÚHO.                                            Caminos y sendas alrededor del TREVENQUE.
06* 2014-11-15. MOTRIL Comarca. Circular por BULLARENGA, TABLONES,                                          Cortijos de CALONCA y el COLORADO a la GARNATILLA.
07* 2015-10-22. RED de ACEQUIAS de la CUENCA del RÍO DÍLAR
08* 2015-10-31. GRANADA al HORCAJO del RÍO DÚRCAL por CENTRAL                                                ELÉCTRICA de SAN JOSÉ (DÚRCAL)
09* 2016-01-30. Los CORTIJOS PERDIDOS en el LEVANTE del CERRAJÓN del río                                MONACHIL: MANOLÓN y de la SOLANA.
10* 2016-02-17. TOPE SENDAS 4. En el ENTORNO del CORTIJO del HERVIDERO.
11* 2016-05-21.  El CASTILLO Califal de LOJUELA en MURCHAS, Valle de LECRÍN.
12* 2016-06-07.  El ENTORNO Natural del HORCAJO del ALCÁZAR y del BAÑO en                               el río DÚRCAL (BAÑOS, CASCADA Y CUEVAS).



12/2016-06-07.SE. GRANADA.

El ENTORNO Natural del HORCAJO del ALCÁZAR y del BAÑO en el río DÚRCAL. (BAÑOS, CASCADA Y CUEVAS).




TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 

CLIQUEANDO LAS DOS FOTOS SIGUIENTES VIDEOS GENERAL Y DEL ENTORNO DE LOS BAÑOS Y CUEVA.

          
Datos adicionales:

Kilómetros 66´02.

Desnivel acumulado 850 m.

Realizada 07-06-2016.

Tiempo rodando 04h. 58m.

Velocidad media en movimiento 13´2 km/h.

74´3% de piso de tierra/cemento. Resto asfalto.


       
En pocos sitios la Naturaleza ha sido tan generosa con un paraje como el que va a ser objeto de esta ruta. Y es que en poco más de 1 hectárea, encajonado entre los tajos de las Panderillas y de la Hoya, el río Dúrcal recibe las aguas del arroyo Alcázar y el del Baño en un rincón de frondosa vegetación de ribera donde, el sonido del agua es roto, sólo, por el trinar de los pájaros mientras vamos descubriendo los tesoros naturales que esconde. A saber: los baños termales de Urquiza o Urquízar; la bella cascada del arroyo Alcázar y la cueva de los Riscos. Visitarlos y disfrutarlos son la motivación de este periplo simplemente espectacular donde las haya que, además, concluimos yendo, de regreso a la capital, a las ruinas del antiguo castillo musulmán de Dúrcal y el puente medieval que existe en la zona de los Molinos.

Sed virtuosos camaradas pues, desde la entrada al valle hasta retomar definitivamente el  pedaleo, andaréis más que cabalgaréis; además, mojaréis pies al vadeo de río y, cuerpo junto a la cascada, así que prudencia, fortaleza y templanza por los senderos del área que, al final, hallaréis recompensa a problemas y obstáculos en este escenario único. Y, sobre todo, haced acopio de la primera virtud ante la tentación de penetrar cueva dentro pues, como dice el refrán: “el que de súbito arriesga, de súbito se arrepiente”.

Sobre los baños decir que son dos y están separados. El pequeño, el primero a visitar, tiene dos cubetas que se alimentan de las surgencias del tajo de las Panderillas, a la vera y margen izquierda del río Dúrcal. Son aguas ricas en carbonatos, magnesio y calcio que salen al exterior casi a 25º. Son aptas para beber y tienen propiedades curativas para enfermedades de la piel. Antes de llegar a él, junto al sendero de acceso, podremos ver otro afloramiento virgen que está a ras del río que, por momentos, forma un pequeño cauce paralelo al del Dúrcal. Incluso, más abajo y fuera del track, pude ver otro rico en hierro por el óxido y color rojizo de fondo y piedras.

 
    


CLIQUEANDO LA FOTO SIGUIENTE VÍDEO DE LA CASCADA.

     
El mayor, al que iremos tras ver la cascada, se sitúa en la margen izquierda del arroyo del Baño poco antes de fenecer en el Dúrcal. Es un afloramiento de aguas subterráneas que emergen bajo el talud de los montes anejos y que, con otras superficiales, llenan un pequeño estanque.

La cascada del Alcázar se ubica río arriba del baño pequeño. Se accede por un sendero junto al mismo cauce del Dúrcal y, tras vadearlo a la altura de la confluencia del arroyo, otra senda que se ve inundada, al final, por el agua del propio afluente, nos deja ante los pies de un espectáculo único e inenarrable. Os ahorro explicaciones y os remite a contemplar el vídeo que he colgado que bien refleja la belleza de este entorno. Tan sólo significar que estas aguas provienen del plano lagunar del Padul y que, a través de la acequia Madre Maestra que recoge todas las aguas paduleñas, las reparte al arroyo de la Laguna y, después, al seco arenal del barranco de Cijancos para convertirlo en el Alcázar, un ríachuelo vivo y con caudal para precipitar aguas en ese hermoso chorro creando este hermoso paraje.

A las cuevas de los Riscos se arriba y sale por los senderos que parten del Baño Grande en busca del cauce del Dúrcal. Junto a un meandro del río y teniendo como principal referencia visual unos enormes álamos, bajaremos a esa área de la ribera. Como quiera que toda la zona, incluida la gruta, esta formada sobre material de travertino el agua, a través del tiempo, ha ido horadando las galerías y sus peculiares formaciones interiores.

 
     


La zona Sur de Granada nos ve partir. Amplias aceras y carriles bici dejamos para hacer un amplio sector, por la vía de servicio de la autovía a la Costa, dirección a Alhendín. Acá, junto al parque de la antigua Estación del Tranvía del pueblo, penetramos en el antiguo camino de Jayena/cortijo Miñarro buscando pistas de tierra. El cruce de la ctra. A-385 nos conduce por los carriles de la vereda de Marchalejo/la Pileta, nuevamente, a la vía de servicio de la A-44 donde proseguimos hasta hallar el barranco del Anciano y, tras cruzar por un túnel la autovía, esta barranquera y su sendero nos deja cercanos al Padul aunque, nosotros, buscamos otra fase de la ruta.

 
    


Es la que nos lleva a pleno valle del río Dúrcal. Desde el Padul, pues, ascendemos el camino de Chiribaile para dejarlo, pronto, en enlace novedoso por el llano de Burete al principal a Valcaire y, de nuevo, rodando en conexión el camino del cortijo de Cijancos al barranco del mismo nombre. Por sus arenales proseguimos, en principio, fácilmente más, después, el piso se complica hasta que, a la altura de la atalaya, dejémosle para hollar caminos en las laderas del bco. del Alcázar y confrontar la depresión del Dúrcal.

 
   


Bellas vistas y fulgurante bajada hasta comienzo de la senda PR que tomamos hacia las joyas de la naturaleza que encierra esta área. Sesión de peana con descenso en  zigzag al río para vadearlo por un puente y, entre matorrales y cañas, llegar al Baño Pequeño de Urquiza. Desde él y en escasos 200 mts. de recorrido, sendero, cruce a las bravas del río para deleitarnos en el Chorro del Alcázar. Deshecho el camino, por fin, pedaleamos cemento arriba hasta hallar la señal del Baño Grande. Nuevo rato de peana al encuentro de él y después, también, hacia la senda entrada/salida de las cuevas. Como consejo, en esos tramos ida/vuelta  en que desandamos camino, dejad escondidas las bicicletas.

 
    


Retornados al cemento  ascendemos la ladera del bco. del Baño para, en poco, tomar el carril hacia el castillo árabe de Dúrcal o Peñón de los Moros. Mejor decir sus escasas ruinas pues, en verdad, el expolio de su estructura ha sido brutal. Se conserva, tan sólo, algún resto de muralla, algo de la puerta de acceso, un aljibe y parte de una torre, muy deteriorada, en forma de seta que es el principal objetivo de las fotos de los visitantes. Parece ser de época almohade (siglo XII) y, desde él, se domina el plano de Dúrcal y su valle y en ese sentido, desde el tajo, hay unas vistas espectaculares de él, la cascada que visitamos y las serranías que lo circundan.

 
   


Siguiente sector hacia Cozvíjar. Primero en sendero junto al tajo y, después, entre las parcelas para cruzar, por viaducto, la autovía. Entramos en la zona del Castillejo que vamos a rodear en dirección a la depresión del Dúrcal. En breve vemos, desde el balcón privilegiado de su talud, su belleza y frondosidad para sumergirnos en ella por la cuesta del Calvario que, en descenso, nos deja en disposición de ver y hollar el antiguo puente medieval para, después de vadear el río, ascender a Cozvíjar por el bonito sendero de la Granja Escuela.

 
    


 
El puente romano, denominado así por los lugareños, sin embargo es de época posterior y debió construirse durante período musulmán para consolidar los accesos a la Alpujarra vía barrios y alquerías de Dúrcal. Hoy, su único ojo casi colmatado, contempla el curso del río alejado de él y de una estructura que, hasta el siglo XIX en que se construyó el de piedra de la posterior N-323, soportó con hidalguía el trasiego de carros y viajeros.

Aguamos en Cozvíjar antes de transitar territorio paduleño en lo que será el siguiente tramo de la ruta. Principia circundado su plano por el camino de los Molinos donde, tras dejar la fuente de Malnombre, entramos en el Viejo de Motril y en el asfaltado del bco. de Fuentes Altas al Polígono Industrial.

Sin dilación, rumbo a Granada, acometemos el recurrente sector por las vías de servicio de la autovía a la Costa manteniendo ésta, siempre, a nuestra izquierda y siendo único paso significativo el puerto del Suspiro del Moro. El camino del Jueves y los carriles bici de Ogíjares y el Parque Tecnológico concluyen el track.

 
    


RESUMEN. Ruta espectacular en cuanto a paisajes y entorno geográfico de ribera que en su interior, además, nos posibilita disfrutar de los tesoros que allá guarda. Moderada exigencia en el plano físico y algo más en el técnico aunque buena parte de las sendas del valle no son ciclables. Puntos de aguada indicados con banderola. Como quiera que acceder a la cascada requiere mojarse se aconseja hacerla con temperaturas adecuadas.




11/2016-05-21. SE. GRANADA.

El CASTILLO Califal de LOJUENA en MURCHAS, VALLE de LECRÍN.


 


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.


CLIQUEANDO LAS DOS FOTOS SIGUIENTES VÍDEOS GENERAL Y DE LOS TRAMOS RÁPIDOS.

     
Datos adicionales:

 

Kilómetros 73´62.

Desnivel acumulado 947 m.

Realizada 21-05-2016.

Tiempo rodando 05h 11m.

       


Velocidad media en movimiento 14´2 km/h.

70´2% de piso de tierra/cemento. Resto asfalto.

 

Prosigo recorriendo patrimonio y caminos del valle de Lecrín para deleite propio y, al mismo tiempo, poner a disposición de los amantes del btt, de la naturaleza y la cultura nuevas rutas donde compaginar esas aficiones. En ésta, el objetivo será el hisn o castillo de época emiral o califal (siglos IX-XI?) de Lojuela que pasa por ser el más antiguo de la región. Se ubica sobre un promontorio a la vera del río Dúrcal y del barranco de la Hojuela, en tierras de la actual Murchas y, a él, llegamos tras una tournée que rodeará esta bella comarca de E a W con entrada y salida por el Padul.

 
Entre Sierra Nevada y las de Albuñuelas y los Guájares, el puerto del Suspiro del Moro hasta la presa de Rules, en suave declive hasta el mar, se sitúa  el valle de Lecrín. El topónimo deriva de la abreviatura árabe de iqlim al-qasb, traducido como distrito de la caña de azúcar, nombre de esta circunscripción en época musulmana como territorio de  paso hacia las zonas de dicho cultivo allá en la costa granadina. Su clima, tierras fértiles, abundancia de agua y posición estratégica entre mar e interior hace que este lugar tenga un pasado muy importante del que, en exclusiva para este trayecto, nos va a interesar documentar parte de esa historia limitada al castillo, pueblo y entorno.

El Murchas actual pertenece al municipio de Lecrín que agrupa 7 localidades: Acequias, Béznar, Talará, Mondújar, Lecrín, Chite y la susodicha. Es la zona Sur del Valle que está salpicada de pequeños y blancos pueblos. Su término se expande en una terraza fluvial a derecha del río Torrente con un casco urbano y tipo de casa singular tras la reconstrucción del pueblo por el terrible terremoto que lo destruyó en 1884. La propia iglesia parroquial tuvo que ser también reconstruida.

Desde la instalación en la costa granadina de factorías fenicias (siglo VII a.C.) tenemos hallazgos importantes en todo el valle de esa época y posteriores. De seguro, pequeños núcleos de poblamiento hispano/romano se diseminaban por el territorio Sur antes de la conquista musulmana pues, el propio aglomerado del tapial de la muralla del castillo contiene trozos de cerámica romana, incluso íbera, indicativo de que se construyese cercano o sobre un habitat Tardorromano/visigodo.

La alquería de Muryiqa (Almulchas tras la conquista cristiana) al igual que otras tantas del valle se dividía en varios barrios separados y de entidad propia. Esta estructura tenía su origen en la primera fase de conquista musulmana y repartición del territorio a distintos linajes árabes, sirios y bereberes. Abajo, junto al río Dúrcal, estaba el anejo denominado Alauxa o Lauxar, sito en la era de Lojuela o pago de los Caserones donde, hoy aún, hay restos de casas y del cementerio. En los dominios de ese barrio/alquería se construyó la fortaleza y de ahí la derivación léxica hacia Lojuela. Desde ella se ejercía un control visual de la zona Sur del Valle, ríos y del antiguo camino de Granada a Motril que venía desde la actual Cónchar por el Portichuelo y, por el valle del Ízbor, entraba al cañón del Guadalfeo.

CLIQUEANDO LA SIGUIENTE FOTO SE ACCEDE AL VÍDEO DEL CASTILLO.

     
Actualmente, el castillo, presenta gran deterioro. Tiene una torre fortificada de planta rectangular plantada en el extremo NW del cerro con partes del muro y tapial interior muy rotas. Presenta un relleno interno de lo que pudo ser un aljibe. A su alrededor, las murallas lo circundaban excepto al NW donde, por el cortado al río, no lo necesitaba. Se conserva algún trozo del muro y, sobre todo, destaca el gran lienzo en escalón de 6 m. de altura y una longitud de 45 m. todavía en pie en la parte SE del recinto y que, al igual que la torre, presenta un enlucido exterior bastante bien conservado. En el talud del recinto hay huellas de otras estructuras interiores de la fortaleza.

En pos de ese destino, pues, inicio ruta en los anejos del Nuevo Los Carmenes hacia Armilla donde, en la plaza de las Tres Cruces, reunimos grupo y se reanuda el periplo por un primer sector hacia la Comarca del Valle de Lecrín. Carriles de la Base Aérea, del río Dílar y los de la vía de servicio de la Autovía a la Costa nos aproximan a ella y, después, por el asfalto del de Fuentes Altas, directos al Padul con un primer alto en la fuente de la antigua estación del tranvía.

 
   


La siguiente fase nos abre el track hacia el E del Valle. Así, a la altura del Aguadero (N-323) hallamos sosiego cerca de las lagunas por caminos rurales de Bamel/ Marchena y, de esta, por la zona de las Estaquillas hasta las afueras de Cozvíjar para, por el carril a la casa rural el Valle, topar con la depresión del río Dúrcal que cruzaremos, en dirección a dicha localidad, por el conocido puente de Lata. Proseguimos en busca de hollar tierra y, aunque aún haremos trecho por la vía de servicio de la N-323, pronto hallémosla en las pistas de los pagos de las Veredillas y las Flores (Nigüelas) que, en ameno discurrir, nos dejan ante las vistas al valle del río Torrente y, frente, el bello pueblo de Acequias.

 
     


Ahora, directos hacia Murchas. Este sector es rápido y de bajada. Se hará inmerso en pleno valle y a la vera izquierda del un río Torrente con buen caudal por un carril que, en su mayor parte, está cementado. El paso de la fábrica de ladrillos junto al barranco del Pleito es el único punto extraño a tan apacible descenso. En esta localidad aguamos y tendremos ocasión de pasar junto a su iglesia poco antes de abandonarla.

 
     


Penetramos, en descenso, con algún baja/sube en los carriles cementados a las ruinas del hisn. Entre naranjos y siguiendo la suerte del barranco de la Hojuela se nos abrirá la depresión del Dúrcal viendo la silueta del castillo, también el coqueto alojamiento rural la Finca del Castillo Árabe. Por un corto sendero llegamos a los vestigios del fuerte que ahorro describir pues hecho está, arriba, en este mismo comentario.

 
    


Dejamos el lugar para cruzar el río Dúrcal. Antes, en tramo mixto de peana/pedaleo por sendas y un barranco que será nuestra salida natural, pasaremos la acequia de Melegís, bancales de naranjos unidos entre si y, además, podremos ver los arcos y estructura de una antigua acequia. Nada más vadear el río topamos con la fuente de Frasquito donde, aguar es un ejercicio de valor tan copada de abejas que está.

 
    


El siguiente sector nos lleva a Cónchar. Primero a la vera del río Dúrcal para, pronto, situarnos en la dura subida a la meseta de los Llanos del Concejo que, iniciamos por el carril secundario del cortijo Lavanda y continuamos por el principal, conectado cerca del cortijo del Maestro, el cual copia el viejo Camino Real Granada/Motril. A pesar de estar cementado algunas rampas cercanas al 20% nos harán sufrir. Volcados ya hacia el vallecillo de la Conejera discurrimos en bajada hasta los aledaños de Cónchar más, de súbito, buscamos la senda del barranco del Agua para abandonar la localidad hacia el asfalto que nos aproximará al Hotel/Bodega Señorío de Nevada.

 
    


       
Abandonamos, pues, la comarca dirección a la capital minimizando tiempo, esfuerzo y kilómetros. Para ello, tras el alto de Jambre con bellas vistas del Padul y su depresión, la circundamos por el camino de los Molinos donde la fuente de Malnombre nos ofrece poder aguar y, después, tramo de la antigua vía a Motril más copia del itinerario de ida hasta penetrar la N-323 en el cruce de Otura/La Malahá y, desde él, continuamos por la misma hasta entrar a Granada donde, en la zona de Mirasierra, cortaremos track.

RESUMEN. Preciosa ruta donde, además de visitar parte del patrimonio de la comarca del Valle de Lecrín, centrado en dicho castillo, disfrutaremos de su clima, ríos y de sus hermosos paisajes. Moderada en su exigencia técnica y, sin duda, más dura en el plano físico. Puntos de aguada señalados con banderola más otras posibilidades entrando a las poblaciones de Cónchar y Cozvíjar. Se puede hacer en cualquier estación del año pero, en verano, el regreso con calor puede ser muy duro.



10/2016-02-17.SE.GRANADA.

TOPE SENDAS 4. En el ENTORNO del CORTIJO del HERVIDERO.


        


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 

CLIQUEANDO LAS 2 FOTOS SIGUIENTES VÍDEOS GENERAL Y DE TRAMOS RÁPIDOS DE LA RUTA.

        



Datos adicionales:

 

Kilómetros 46´5.

Desnivel acumulado 1.245 mts.

Realizada 17-02-2016.

      

Tiempo rodando 05h 07m.

Velocidad media en movimiento 9´8 km/h.

85´2% de piso de tierra. Resto asfalto.

 




 

Después de las dos anteriores publicaciones desarrolladas en territorio de Monachil y la Zubia, ambas de marcado carácter senderil y, como quiera quedaron veredas por encajar y propicias a desarrollar un nuevo y divertido itinerario es por lo que, pies a los pedales y manos a la obra, ha surgido este nuevo trayecto que complementa los antiguos en esa gran maraña de caminos y sendas que nos ofrece el entorno, más o menos cercano, del cortijo y fuente del Hervidero, también Cumbres Verdes. Casi 18 kms. de senderos son un buen aliciente para disfrutarla.

 
Sin cruces del track iremos uniendo senderos ya desde la Zubia para, esta vez, terminar el meollo principal de la ruta dirección a Gójar en un recorrido largo y técnico, también muy físico, que de seguro hará las delicias de los más bravos y bragados en las lides de la destreza, también de los menos duchos en esa suerte pues, grosso modo, los senderos no son demasiado peligrosos. No obstante, advertir que cada uno debe ser consciente de sus limitaciones y que alguna renuncia pedestre no es signo de bajeza sino, más bien, de juicio; asimismo decir que, fiel a mis gustos, hay enlaces cortos de “navegación”que son perfectamente ciclables.

Las gracias a los dos compañeros que me acompañaron en la toma de fotos y vídeos: Paqui y Alberto. Estos archivos gráficos quieren mostrar los diversos sectores de la ruta y haceros llegar, mejor que con palabras, lo que os vais a encontrar en este trayecto.

     
 

Comenzamos en la explanada del CC Serrallo Plaza dirección a la Zubia tratando de eliminar, en lo posible, asfalto. Será por la cuesta de Caicena, el plano de la zona de la Casería del Agua y de los Abencerrajes, fin en cruce del río Monachil por el puente debido al caudal, y por los caminos de los Carballos hasta las urbanizaciones del pueblo linde con las de Cájar. Callejeamos en subida para situarnos en los aledaños del Parque de las Canteras e involucrarnos en el cogollo del periplo.

 
   


Enseguida ligamos, incluido trecho campo a través, la senda que asciende bordeando el barranco del Picón, luego el del Tomillo, y se introduce en la zona de nombre Llanos de Satajardas en donde, más amplia y ya en pleno pinar, seguiremos disfrutando de un discurrir más exigente en lo físico que en lo técnico. La dejamos, a izquierda, por un enlace hacia la vereda de los Leñadores.

 
     


Se inicia, ahora, un sector rápido con tres senderos. Leñadores abajo se hará corto pues pronto uniremos el siguiente bordeando el olivar de la única caseta de la zona. Puestos en la del plano de Malacabí al área de los Llanos de Monachil podemos divertirnos más pues la haremos al completo pero, cercanos a su final, hay algún tramo de roca saliente complicado. Tras el escollo llaneamos y, a continuación, entramos en la exterior hacia las Lomas del Laúd y la urbanización los Llanos que, sin ofrecer excesiva dificultad, nos permite buena velocidad y sensaciones. Concluido el sector rodeamos el circuito de motocross para aguar en la fuente de la Hoya.

 
   


Después es momento de, siempre en subida, desarrollar fuerza y técnica en un sendero largo de bellos paisajes al valle y montañas que, con algún que otro tramo complicado de roquedal nos conduce, por el borde de los Tajos del barranco de Huenes y sus dos miradores, casi hasta final de la pista principal Llanos de Monachil al Hervidero la cual, siempre a nuestro lado derecho, puede servir de vil escapatoria a conductas indignas. Su final se complica bastante y es el prólogo a otro momento interesante de la ruta.

 
    


CLIQUEANDO EN LA SIGUIENTE FOTO VÍDEO DEL SENDERO DE LOS TOBOGANES DEL SATAJARDAS.


    
Procedemos a un nuevo segmento de senderos en bajada. El primero nace a la par que el propio barranco de Satajardas y se le conoce como el de los toboganes que, tras alguna dificultad puntual antes del vadeo del mismo, presenta esas ondulaciones que imprimen ese encanto especial a esta vereda. Cercanos a un pino caído optamos por abandonarlo a la altura de Cumbres Verdes en detrimento de volver a los Leñadores para, así, poder abordar de inmediato el sendero del Picón. También habilitado en parte para descenso el track, sin embargo, discurre por el menos peligroso en un largo y ameno declive con muy escasos momentos de aprieto. Termina al margen izquierdo del barranco cerca de las urbanizaciones y fuente de la Cruz de San Antón (La Zubia).

 Aguada y vuelta a desarrollos suaves para el siguiente sector de subida rumbo al cortijo del Hervidero previo paso por Cumbres Verdes. Se desarrolla hacia la pinada y área recreativa pero, a su altura, buscamos la presencia del barranco de la Cueva del Moro a nuestra derecha y la senda que termina a la entrada del complejo de Balzaín para, ya por camino, ir a topar con las primeras edificaciones de la urbanización que circunvalamos hasta llegar al restaurante La Guitarra por el carril bici. La pista principal nos conduce al área del cortijo y la fuente del Hervidero donde, nuevamente, hacemos un corto receso.

La roturación del campo aledaño a la cortijada ha destruido el duro enlace a la pista por lo que volvemos atrás a retomar el principal. Pedaleamos hasta la zona del parking del canal de la Espartera pero, antes de iniciar el largo segmento de bajada que nos aguarda, tenemos tiempo de contemplar el valle del Dílar, los Alayos y el Caballo que, recién  nevados, nos presentan una imagen impactante.

 
    


La primera senda une esos aparcamientos con el cortijo Parejo por la ladera N del cerro Sevilla y continuación; salvo algún tramo de piedra suelta y roca, teniendo abajo y a la vista el Hervidero, el rodar no es complicado. Tras paso por las edificaciones haremos enlace por caminos internos del cortijo, incluso campo a través, con el siguiente sendero que llega a las ruinas del de Gil López siendo, este, más fácil que el anterior. Dejándolo hay un terreno que caso de llover se convierte en un fanganal así que, tenedlo en cuenta.

CLIQUEANDO EN LAS 2 FOTOS SIGUIENTES VÍDEOS DE AMBOS SENDEROS REFERIDOS.

 
     


      
En el asfalto que conduce a Gójar nos dejamos llevar por su inclinación hasta topar con el circuito de motocross. Acá, a izquierda, lo bordeamos y penetramos en la Vereda de la Cañada de Jallao para, por ella, con final en pleno barranco de Portid llegar a Gójar en una bajada muy divertida. El regreso a Granada será por el asfalto de la GR-3209 que tan sólo abandonaremos en los carriles bici tanto de Ogíjares como del área del Campus de la Salud.

RESUMEN. Ruta de concatenación de sendas, no demasiado peligrosas, que realizadas tanto en sentido de subida como bajada nos van a exigir bastante esfuerzo en los planos físico y técnico pues, al margen del plus de concentración que los propios senderos requieren ya de por sí, hay que añadir el desnivel ascendente que acumularemos en muy pocos kilómetros. Decir que hay diversos puntos de aguada marcados con banderolas en el track de la ruta. se puede realizar en cualquier época del año y, sin duda, disfrutando de los paisajes de la Vega, valles y primeras estribaciones Sur de Sierra Nevada.


 

 


09/2016-01-30.SE.GRANADA.

Los CORTIJOS PERDIDOS en el LEVANTE del CERRAJÓN del río MONACHIL: MANOLÓN y la SOLANA.


 


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.


 

PINCHANDO EN LAS DOS FOTOS SIGUIENTES VÍDEOS GENERAL Y DE LOS, TRAMOS RÁPIDOS.

        

Datos adicionales:


 

Kilómetros 36´54.

Desnivel acumulado 1.039 mts.

Realizada 30-01-2016.

       

Tiempo rodando 04h 22m.

Velocidad media en movimiento 8´3 km/h.

67´8% de piso de tierra. Resto asfalto.


 


 

Aún tenemos en nuestra geografía parajes solitarios que parecen perdidos en el tiempo y que nos trasladan, entre escombros y terrenos yermos, a un pasado no muy lejano en que sus moradores trabajaron muy duro con ganado o labrantío. Llegar a ellos por caminos ya olvidados esquivando púas de zarzas, aulagas o piornales, evitando las vacas que pastorean lomas y prados y siguiendo alguna que otra senda que mantiene abierta ese mismo trasiego animal es, sin duda, una experiencia inolvidable más cuando, alcanzado el objetivo, disfrutamos de paisajes espectaculares a Sierra Nevada, sus valles y de la calma de un lugar que ahora apenas puede mostrar, entre cascotes, algún muro o techo en pie y que esconde, cercanos, una fuente y el plano empedrado de sus eras.

 Es en la zona de Levante del Cerrajón del Monachil, dominio ahora del ganado vacuno y mastines de las cortijadas del entorno, perdidos casi de la vista y del paso humano, donde se sitúan las ruinas, allá en las primeras estribaciones W del Parque Natural de Sierra Nevada, de los cortijos de Manolón y de la Solana.

PINCHANDO LAS DOS FOTOS SIGUIENTES ACCEDÉIS A LOS VÍDEOS DE AMBOS CORTIJOS.

    
 

A ellos nos dirigiremos como fin primordial de la ruta y sabed que, para unirlos y dejarlos allá en el barranco de las Mimbres, discurriremos por laderas y sendas rotas que nos exigirán mucha habilidad técnica, incluso deberemos apearnos y hacer tramos de peana. Luego, de regreso a Granada, afrontaremos paso por algún otro en mejor estado de conservación, estos situados entre las faldas N de la Cañada Real de los Neveros y la ctra. de acceso a la Sierra (A-395). Son el cortijo Blanco, Rirri y el de Lechín.

 
     

A la advertencia del complicado tramo senderil añadirles estas otras: la Redonda es una  zona que, caso de llover, se convierte en un lodazal impracticable; hay un tronco caído en mitad del carril de bajada al cortijo Blanco y, superado  ya este caserío, una cadena en rápida bajada y curva.

La ruta tiene inicio, también final, en Puente Verde y de ahí partimos raudos en un primer sector de asfalto dirección Monachil. Apremiaba llegar a pie de las cortijadas pues éramos ignorantes de lo que encontraríamos después y, a ser sinceros, fue la mejor opción. Huétor Vega, camino del Zute y la GR-410 nos acercarán a esta localidad y, después, al parking de la Era donde iniciamos un tramo de cemento y tierra por el camino de las Eras o de la Solana.

Esta es una subida muy exigente y dura que discurre entre pequeñas hazas y cortijos al encuentro, a la altura del restaurante Fuente de la Miguita, nuevamente de la GR-410. Antes habremos dejado atrás y sufrido rampas entre el 17% y el 20% de desnivel. El asfalto alivia el porcentaje y nos conduce al plano del Purche (restaurante y camping), eso sí, con unos últimos centenares de metros de enjundia.

 
     

Acá reagrupamos y, por el camino de las 7 Lamentaciones que dejamos pronto, vamos a penetrar en la zona de la Redonda por la linde con las estribaciones N del Cerrajón para enlazar sus hermosos y, a veces, perdidos carriles hasta la misma base del collado del igual nombre, ya en la parte NE de la umbría.

 
      


Desde aquí empieza la fase de “senderos”. Primero uno corto de ascenso pedestre hasta la cota del cortijo Manolón en que es ya es ciclable. Accedemos por su era a sus ruinas y, poco más alto junto a un álamo pelado, a una fuente que nos permite aguar. Desde el lugar disfrutamos de su vista panorámica del Veleta antes de descender, zigzagueando, la ladera en busca de hallar la senda a la otra cortijada. Ésta nos permite rodar, salvo el tramo central, hasta el caserío de la Solana donde, nuevamente, contemplamos un bello paisaje ahora con el valle medio del río Monachil, Sierra Nevada o los Poyos cerrando la entrada de los Cahorros. Volvemos a rodar sobre nuestros pasos y, ganada la senda que baja a la pista principal collado del Muerto-central de Diéchar, sólo descabalgamos en la última parte.

 
      


 
Rumbo hacia el plano del Purche rodamos, primero, hasta el cortijo Tornero en que, a su altura, volvemos a colarnos en la Redonda para, por carril, acceder a la GR-410 poco antes del camping y bajar hasta la pista del camino de los Neveros pero, nosotros, la dejamos por una secundaria a derecha.

Entramos en la fase de los otros caseríos. Se inicia en declive hasta el carril de tierra de la cantera de la que nos alejamos para, cercanos a la Campiñuela, afrontar la divertida bajada al bello y cuidado cortijo Blanco. Tras su paso la pendiente se agudiza y, poco antes de la A-395, seguimos destino hacia el siguiente: el de Rirri. A él accedemos por su pista y. en su entorno, fotos de sus vistas únicas a Pinos y el valle del Genil. De él, campo a través, conectamos por el perímetro del bosque con un carril de frondoso encinar y ameno discurrir directos al ruinoso cortijo de Lechín.

    
 

De regreso a la capital, tras una fugaz incursión en la ctra. a la Sierra, enlazamos hacia pleno valle del Genil por una suerte de caminos y senda final que, en poco, nos sitúa en el camino del Colesterol (margen izquierda) por el que daremos por concluida la ruta en el mismo lugar que había sido partida.

 
      


RESUMEN. Ruta corta pero muy intensa con gran exigencia física y técnica incluso, en momentos puntuales, con apeadas. En el plano positivo vamos a circular en pos de un entorno muy poco conocido, casi perdido para el btt, y dominado por la calma y el silencio roto, tan sólo, por los cencerros del ganado vacuno que pasta en sus laderas al lado de cortijos abandonados y con panorámicas increíbles de valles y sierras. Puntos de aguada en Monachil, Purche y fuente de Manolón. Se puede realizar en cualquier estación del año. 



                                 08/2015-10-31.GRANADA.SE.

                      GRANADA al HORCAJO del RÍO DÚRCAL
         por la CENTRAL ELÉCTRICA de SAN JOSÉ (DÚRCAL).


 


TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.


 


CLIQUEANDO DOS FOTOS SIGUIENTES: VÍDEO DE LA RUTA Y DEL SENDERO DE TRANCE BAJO.

  

Datos adicionales:

 

Kilómetros 64´00.

Desnivel acumulado 647 m.


Realizada 31-10-2015.

Tiempo rodando 04h. 23m.

Velocidad media en movimiento 14´5 km/h.

34´5% de piso de tierra. Resto asfalto.

 
El destino de esta propuesta es arribar, siempre sin cruces del track, a uno de los bellos lugares que nos presenta la comarca del Valle de Lecrín. Me refiero al Horcajo del río Dúrcal. Este es lugar en que confluyen los arroyos de la Rambla y de los Lobos a dicho curso formándose, junto al primero, la Poza de la Pileta o Pipa. De acá y a la vera del río disfrutamos de un descenso en pleno contacto con un entorno de agua y vegetación  único.

 


        
También aquí tiene inicio su espectacular Cerrada que, aguas arriba, nos muestra un bravo riachuelo encerrado por impresionantes roquedales donde, además de la toma de la acequia Márgena se pueden contemplar, entre otras cosas, vistosos saltos de agua. A tan aconsejable paraje se puede acceder por senderos pero, no son aptos para el btt. así que por esta vez nos contentaremos con hacer la ruta asequible a la bici. Adentrarnos a esos parajes quedará para otra ruta de corte senderil.

Sepamos algo sobre la historia de esta comarca y de la localidad que tiene su capitalidad: Dúrcal.

El Valle de Lecrín, para los autores árabes la Iqlim a secas o la Iqlim al-Qasb (significaba distrito de la caña de azúcar en referencia a que era puerta de entrada a la extensa zona de estos cultivos que hubo, hasta no hace mucho tiempo, en la costa granadina) es una depresión en declive sita entre Sierra Nevada y las de Albuñuelas y los Guájares. La surcan varios ríos, entre ellos el Dúrcal, que alimentan la presa de Béznar. Nosotros tan sólo pedalearemos en la zona Norte de este distrito por terrenos de los municipios de Padul, Cozvíjar y Dúrcal.

Centrándonos en Dúrcal, la perla y capital de la Comarca, decir que tiene, a juicio de los restos de cultura material hallados en su entorno, implantación poblacional desde época del Neolítico hasta el período imperial romano (cerámica de hace 4.500 años y monedas romanas) aunque no se constata ningún asentamiento físico. De hecho el propio topónimo Durkar es de raíz indígena y se desconoce el significado. Tal asentamiento se sabe ocurre, como una más de las muchas alquerías de la zona, en el dilatado período islámico donde se crea la fisonomía de los pueblos y campos del Valle. La conquista cristiana; la posterior rebelión de los moriscos del Reino de Granada (1568-1571) y, sobre todo, su deportación dejó yermas de gentes estas tierras y su economía. A pesar de la repoblación pasarían muchas décadas en recuperar parte del esplendor de antaño.

 

Iniciamos la ruta en el área Sur de Granada buscando la cercanía de la autovía a la Costa para tomar sus viales de servicio. Así pues, pedaleamos en línea ascendente hasta el puerto del Suspiro del Moro y, de acá, al Polígono Industrial del Padul.

Rodeamos esta localidad por el Sur gracias a los carriles de la vereda del antiguo camino de Motril y el de los Molinos hasta adentrarnos en el de la acequia del Haya para cubrir, por un bello tramo de tierra, el paso cercano a la turbera de Agía. Volvemos al asfalto para arribar a Cozvíjar previo paso por la ermita de la Virgen de la Cabeza. En el pueblo hacemos alto en la Plaza de la Constitución para avituallar y aguar al lado también de su iglesia parroquial.

   


.Proseguimos hacia Dúrcal. Lo haremos, primero por el carril del alojamiento rural del Valle que nos evita asfalto para, después, cruzar el famoso Puente de Lata que se eleva sobre el valle del río Dúrcal y es paso para caminantes entre una y otra margen. Se había construido por un discípulo de Eiffel para el servicio de tranvías y hoy, remodelado, es marca patrimonial del pueblo.

 


 

Sin adentrarnos en él buscamos el vial de servicio de la N-323a
que, en suave ascenso, nos posiciona en el camino de la cantera San Blas. Acá, camaradas, comienza un tramo duro con rampas superiores al 17% pero, siendo asfalto, pasable. Más, venidos a carril de tierra, difícilmente aguantamos montados en piso de arena blanda y brutal pendiente que incluso aumenta porcentajes sobre los anteriores. Escasos 500 metros pero, desde luego, “inolvidables”.

Salimos del atolladero para hacer un sector de menor enjundia. Es por vías secundarias, incluso parte será por un sendero PR, dirección al Romeral de la Moraja desde donde iniciamos bajada a enlazar con una pista principal que lleva arriba de la cantera de arenisca de la Rambla, hoy abandonada. Antes, tendremos abajo la Central Eléctrica de San José y allá nos dirigimos en sesión de peana por el descarnado pedregal que tapa el tubo que trae el agua del río Torrente para alimentar el proceso de fabricación de la electricidad.

    

Dejamos central y cantera hacia el carril final de la acequia Márgena viendo la belleza otoñal del valle donde, precisamente, nos dirigimos. Álamos, olmos, nogales, castaños y mimbres nos anuncian su futuro acompañamiento durante la bajada además del matorral típico de ribera. Antes otros 50 mts. de peana en el barranco de la Rambla para dar con el río Dúrcal,  la poza Pipa (ahora con poco agua), el inicio de la Cerrada y vadear su curso.

Iniciamos el sector por el que ha merecido la pena sufrir asfalto y penurias. Siempre con una tupida vegetación acompañándonos junto al curso del río discurrimos, primero a la margen derecha (área descanso de los Lobos), después por la izquierda en un camino amplio con huertas cercanas y, llegados al comienzo de la cuesta de la Fidea, volvemos a la otra ribera para hacer un sendero espectacular, sin peligro, que a veces tiene tramos en que el matorral y arbolado forma túneles de vegetación. Finalizamos en os cimientos de la base del antiguo puente de la N-323 acceso al pueblo ascendiendo a dicho puente.



 
De regreso hacemos un primer trecho por la N-323a paso por Marchena y el Aguadero antes de recalar en el Padul para aguar en la fuente del Lavadero. Desde acá casi calcamos la ida con pequeñas excepciones caso de la arribada al puerto del Suspiro por asfalto. Ya hasta la capital nos conducimos por los carriles de servicio derechos de la autovía hasta entroncar por el del Jueves y Ogíjares a Granada.

RESUMEN. Ruta con demasiado asfalto pero, eso sí, poco transitado. Como se puede realizar en cualquier época del año, el pedalear hacia zona más benigna al duro, a veces, clima de Granada es una posibilidad muy a tener en cuenta. Y más si acompaña, al tiempo, sus muchos caminos y los bellos paisajes de montaña y ribera de esta amplia comarca. Decir que nos es una ruta exigente pero, con matices: contad que el tramo de ascenso a la Central concentra toda la dureza física y técnica de la ruta (ver  perfil). Puntos de aguada señalados con banderolas en Cozvíjar y Padul.



07/2015-10-22.GRANADA.SE.

RED de ACEQUIAS de la CUENCA del RÍO DÍLAR.




TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 

 CLIQUEANDO LAS DOS FOTOS SIGUIENTES: VÍDEOS GEN ERAL Y CON SECUENCIAS DE LA RUTA.

  


Datos adicionales:


Kilómetros 50´78

Desnivel acumulado 428 mts.

Realizada 22-10-015.

  

Tiempo rodando 04h. 30m.


Velocidad media en movimiento 12´9 km/h.

70´4% de piso de tierra y cemento. Resto asfalto.

 

 



El paisaje de ribera con su exuberante y específica vegetación, especialmente bella ahora en otoño; el conjunto de huertas y pequeñas parcelas con cultivos de todo tipo; las huellas de un pasado cercano dibujadas aún en las ruinas de viejos molinos hidráulicos; la sensación de frescor y humedad al pedaleo junto a río, acequias y tomas y, la profusión de colores, olores y sonidos propios de zona de vega hacen de esta ruta un empeño singular y muy adecuado para conciliar deporte, naturaleza y cultura.

 

Más de un acercamiento a la zona de vega del Dílar ha sido necesario para poder, por fin,  desarrollar una propuesta plenamente betetera, sin cruces de track, muy divertida y fuera de las rutas de corte tradicional. Y es que este itinerario trata de discurrir junto, o lo más cercano posible, a las acequias que comprenden su red de canalización de aguas para riego incluso, si era factible, buscando sus tomas y albercas.



Sepamos algo del río, su red de regadío y de la localidad. El Dílar nace en la Laguna de las Yeguas (Sierra Nevada) manteniendo un caudal estacional y, tras un corto recorrido, desemboca en el río Genil por su margen izquierda.

 
Su red hidráulica es un sistema autónomo de origen andalusí inmerso dentro de los varios que tiene la gran comarca de la Vega de Granada. Se reparte por tierras de 6 municipios y lo forman 7 acequias principales que distribuyen aguas por esos territorios cuyas Comunidades de Regantes gestionan unas ordenanzas sobre cronología, distribución, reparto, turno, volumen, etc… que se han mantenido intactas desde el siglo XVI. Desde el curso medio del río nacen las acequias por este orden: la Alta y, después, la Baja que riegan ambas las huertas de Dílar pueblo; la de Gójar; la de Otura; la de Alhendín y las de Gabia y Ogíjares. Ahora, aún escasas las lluvias y lejos el deshielo todas ellas, excepto la de Ogíjares, aportan agua a los campos por donde discurren y hacen que el río, por esa extracción, no tenga caudal desde el pago de los Cortijos hasta converger en el Genil.

Dílar es un pequeño y acogedor pueblo serrano que se ubica en las faldas N. de la Sª del Manar aunque la mayor parte de su término está incluido en el Parque Natural de Sª Nevada. En época musulmana existían tres alquerías y una pequeña fortaleza pero poco más se sabe del poblamiento anterior aunque, el cromlech funerario prehistórico del Toril (hoy destruido) y la raíz indígena de su topónimo, hacen pensar en posibles núcleos poblacionales prerromanos en la zona. En ruta pasamos por la ermita de Ntra. Sra. De las Nieves y la casa-castillo rojo del Marqués que, junto a la iglesia parroquial, son los edificios patrimoniales más notables.

 Quiero agradecer a todos los compañeros, tanto de Suricatos como de otros grupos, su compañía en la planificación y toma de fotos o vídeos de la ruta.

El trayecto se inicia yendo (Campus de la Salud y Cº del Jueves) dirección Armilla y el carril bici junto a la valla de la Base Aérea para acercarnos al término municipal de Gabia. Acá comienza el sector de la acequia de Gabia. Primero aneja al cauce del las Andás y después en busca de la segunda alberca de almacenamiento. Por el sendero de la margen izq. del río y la colada de la Malahá bordeamos Alhendín hacia el pago de Bacaque donde se sitúa la primera pantaneta. Entre el río y, a nuestra diestra, en alto la acequia circulamos hasta las columnas derruidas del antiguo canal que cruzaba el cauce del Dílar para abandonar esa canalización.

 

 Ahora buscamos la acequia de Alhendín por la zona de huertas de Otura. En el Pago Deire la encontramos junto con su pantaneta aunque pronto dejamos su cercanía en busca de arrimarnos al amplio sector de la acequia de Otura por la red de caminos rurales de la localidad. El de los Alijares nos la presenta cercana dirección a la antigua zona de molinos, lugar en que las acequias de Alhendín y Otura casi se juntan. Arribamos por un sendero y vemos el contraste entre el hermoso caserón reformado del antiguo molino Ntra. Sra. De la Aurora y el derruido molino Alto. Dejamos el sector por las urbanizaciones anejas al canal.



Llegamos a la localidad cruzando el barranco de la Arena tras dura rampa. Las huertas altas nos guían al caserío-castillo y, poco después, parada para avituallar y aguar junto a la Ermita Nueva. La próxima fase es la de acequia Alta que iniciamos junto al Hotel Rural Zerbinetta pegados a ella para, después de alejarnos algo, retomar su orilla un largo y bello trecho que finalizamos enlazando con la acequia Baja en la zona de los Juncares, lugar precioso donde está la toma y presa de inicio.



      
A continuación, por el cemento a la Central Eléctrica de Dílar, largo ida y vuelta a ver la toma de la canalización Alta sita en la umbría de la Chata junto a las mesas y bancos habilitados a orilla del río. De regreso, retomamos el sector de la Baja; primero, algo alejados en el sendero de la zona de la Bizcardía, más, pronto a su vera en el camino del Paraje del Castillo.

El tramo nuevo a la acequia de Otura se inicia con un enlace corto que incluye linde y sendero. Junta a ella llegamos a la frondosa Hoya del Castaño donde está la presa y la toma, lugar difícil de abandonar por su belleza. A partir de acá, siempre al lado de la acequia, circulamos para hacer una paso al pueblo y aguar en la fuente del Puchero de Hinojos y volver hacia pleno valle y, pegados al río Dílar por su margen derecha, disfrutar de las alamedas del Boquete en busca del siguiente sector.



Será el que discurre, a veces, por la acequia de Gójar. La cruzamos al inicio de las rampas cementadas que nos alejan del río y del canal buscando el camino del cortijo de la Zapatera donde volvemos a tenerla cerca antes de su partición en los ramales alto y bajo. Seguimos el bajo inmersos en los caminos rurales de Gójar hacia el antiguo molino de Bedrid hoy en ruinas.



         
Junto al camino de las Peñas nos encontramos, muy cercana, la acequia de Ogíjares. Discurre paralela a este e incluso, llegados a Loma Linda, hacemos varios trechos sobre el cemento que la encierra y así abandonamos la urbanización dirección Granada por la vía de servicio de la autovía a la costa, camino del Jueves y regreso al mismo lugar que nos vio partir.

 RESUMEN: Propuesta innovadora que nos va a permitir disfrutar del btt en un entorno natural de valle espectacular donde la constante del agua nos acompaña y reconforta. De escasa dificultad física y algo más en la parte técnica al pedaleo por los senderos anejos a las acequias. Se puede hacer en cualquier época del año con la seguridad de encontrar alicientes varios a la ruta. Puntos de aguada en Dílar indicado por banderolas. 

 
 
   


                                      06/2014-11-15. GRANADA. SE.

MOTRIL y Comarca. CIRCULAR por la BULLARENGA, TABLONES, Cortijos CALONCA y el COLORADO a la GARNATILLA.

 

 

 

TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 


CLIQUEAR LAS DOS FOTOS SIGUIENTES: VÍDEOS GENEAL Y DE LOS TRAMOS RÁPIDOS.




Datos adicionales:

 

Kilómetros 44´25.


Desnivel acumulado 891 mts.


Realizada 15-11-2014.


Tiempo rodando 03 h. 38 m.

Velocidad media en movimiento 12´1 km/h.

84´2% de piso de tierra. Resto asfalto.

 



La crónica de esta ruta, de las fotos y los vídeos que la acompañan quiere ser el colofón a la fenomenal jornada de convivencia betetera que, en Motril y su entorno hemos  realizado componentes de tres grupos de la provincia: Costa Bike, GranaBike y los Suricatos. Era una devolución de visita a nuestros compañeros motrileños, pues ellos estuvieron con nosotros a principios de este año, a los que bien  queremos agradecer su papel de anfitriones y su acogida. En especial, estas gracias personalizadas,  a Manolo Robles que coordinó la quedada y ejerció de fenomenal guía.

Sepamos algo de la ciudad y comarca. En la Antigüedad estuvo inmersa en el territorio de colonato fenicio del S y SE peninsular como se sabe por el yacimiento descubierto cerca del cortijo de Porra Negra, en la Gorgoracha. Sin embargo, la línea de costa hace 2.600 años sumergiría parte de la actual Motril y de ahí la dificultad, incluso después en época romana, de saber si las referencias escritas a Murgis se corresponderían a la actual ciudad.  Con certeza es ya núcleo de población en época musulmana como Metrel o Mutrayil, según autores, con una riqueza basada, principalmente, en el cultivo y transformación de la caña de azúcar que continuará así hasta la segunda mitad del siglo XX. También la actividad del puerto tuvo y tiene papel capital en su economía pero, la introducción de cultivos tropicales e invernaderos y la pujanza de nuevos sectores como el de servicios y el turismo, han contribuido a convertir Motril y la costa en una de las zonas más dinámicas de la provincia.

Pues bien, los aledaños a la capital de la Costa Tropical nos proponen una buena suerte de posibles rutas, especialmente dirección Norte y NE, a todos los amantes del btt. Grata sorpresa supuso pues, para los que desconocíamos la zona, este trayecto clásico de los beteteros del lugar pues, a nosotros, sus caminos y paisajes nos aseguraron una jornada gratificante. Más, hay que tener en cuenta que, por encima de la cota 800 a la que no llegamos en el recorrido, nos contempla y nos invita a surcarla la imponente serranía de Lújar con picos cercanos a los 1.900 msnm. Buen reclamo, sin lugar a dudas, para volver a visitar estos lugares.




Habíamos salido de Granada temprano, recién escampado y con el asfalto aún húmedo de la pertinaz lluvia del día anterior y de esa madrugada pero, la costa nos recibió con un cielo abierto y una temperatura que, por allá, siempre es suave. Acá también había llovido pero el terreno estaba inmejorable para el derrote que seguiríamos.

 Usamos los alrededores del CC Alcampo para dejar vehículos y reunirnos con los Costa Bike. Empezamos el callejeo de las calles motrileñas para buscar la Ronda de Levante y salir, por los caminos rurales del bco. de Ibartanillo, a pisar tierra por primera vez. Tras vadearlo, inmediatamente a derecha, iniciamos el tramo denominado de la Bullarenga, zona extensa repleta de caminos y senderos que discurre entre abundante vegetación. La primera fase discurre junto a la rambla de Pontes hacia el viaducto 2 (216 mts.) sobre este barranco que está a media construcción (tramo enlace A-44 con A-7 la Gorgoracha a el Puntalón).



El siguiente sector, tras pasar por debajo del puente, continúa dentro de esa zona serpenteando continuamente en un sube y baja que finalizamos en el colladillo del cortijo de las Canteras. Pequeño alto para ver el mar y retomar el camino, ahora en ascenso, por el que salimos del pinar a zona abierta del valle de los Cocones. Bajamos hacia el barranco que pasamos a su margen izquierda en tramo mixto que finaliza en la pedanía de los Tablones. Su núcleo principal se encuentra al inicio de la rambla del Puntalón y por ella se diseminan las muchas casas y cortijillos que la conforman.


 

Desde esta volvemos a bordear otro barranco, el de los Lagos. A izquierda, el cerro del Gallo contempla la subida y el rápido descenso hacia la otra ribera donde el camino se quiebra con frecuencia al tránsito por barranqueras como la del Bermejo. A partir del Cebollarejo el carril desciende más debemos estar atentos al siguiente cruce.



A la siniestra se inicia el ascenso por el valle del Calonca. La pista se complica en piso y desnivel al otro lado del barranco que lleva al área del cortijo de igual nombre. Está derruido y tiene una alberca que recoge aguas de más arriba. Acá avituallamos y hacemos un meritorio alto. Tras las fotos iríamos a atravesar la enorme cortijada del Colorado para de súbito iniciar, en constante subida, la fase más entretenida de la ruta.


 

El carril comienza limpio y paralelo al barranco del Colorado para pronto convertirse en senda, pero más por no ser utilizado y la vegetación cubrirlo, lo que complica y a la vez contenta el avance en busca de llegar al principal en la Peonda. Antes, en la rambla de las Cañaverillas y pasada esta, tenemos unas vistas magníficas de los pueblos de la costa hasta la Punta de la Mona, incluso África en días muy despejados.




Desde la Peonda emprendemos una fase rápida hacia el cruce del camino de Alcántara en que sólo hay un rápido alto en la fuente de las Víboras aunque el paisaje invita a ralentizar el pedaleo. La pista (bifurcación a derecha) hacia la Garnatilla atraviesa el cortijo que le de nombre y nos proporciona una bajada larga y sinuosa hasta este bello pueblo blanco que conserva parte de su arquitectura morisca.



El regreso a Motril será por asfalto. Primero accediendo a la GR-5209 dirección al Puntalón aunque antes, a la altura del camino del Canal nos introducimos, a derecha, por la red vial de caminos rurales hacia los invernaderos del Ibartanillo y la Ronda de Levante. Acá acabamos la ruta con el esperado tercer tiempo, momento para reponer fuerzas, conversar  y así culminar esta jornada de hermanamiento entre nuestros grupos de btt. 

 


RESUMEN. Ruta clásica por alguna de las zonas más representativas y bellas del territorio btt de Motril y su entorno por debajo de la cota 800. De seguro que los que no conocen la comarca quedarán tan gratamente sorprendidos como nosotros. Nivel físico medio y algo más exigente en el técnico por el tramo senderil del Colorado. Puntos de aguada en cortijo Calonca, fuente de las víboras y en la Garnatilla. Se puede hacer en cualquier momento del año.   





 
05/2014-09-29. GRANADA. SE.

ARENALES de los BCOS. de AGUAS BLANQUILLAS y del BÚHO. Caminos y sendas del GREVENQUE.






TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.

 
 


CLIQUEAR DOS FOTOS SIGUIENTES PARA OBSERVAR VÍDEOS GENERAL Y DE LOS TRAMOS RÁPIDOS.


 

Datos adicionales:

    


Kilómetros 41´97.

Desnivel acumulado 1.228 mts.

Realizada 29-09-2014.

Tiempo rodando 04h 31m

 

Velocidad media en movimiento 9´3 km/h.


73´8% de piso de tierra. Resto asfalto

 

 


    

Pareciome oportuno, en después de varias jornadas de pertinaz aguacero, proponer a tan gentiles camaradas de tránsito una travesía de enjundia. Y si es que “la ruta que no viene a propósito antes es disparate que acierto”, acá el refrán no ha al caso pues, bien servido de agua camino y veredas, las ramblas del Trevenque tórnanse vías desbravadas y dóciles que descuidan su otrora contumaz rutina de tal guisa que, el antes traicionero hábito de embuchar monturas, escurrir rodeles y demás trances e desdichas, bórranse del recuerdo y giran en algazara y regocijo para el peregrino.

     

Además, el sector que comprende el curso medio-alto del río Dílar con los Alayos, Boca de la Pescá y Arenales del Trevenquees ocasión única, cercana a Granada capital, para conocer in situ una de las muestras más significativas de un ecosistema dolomítico en el SE. peninsular. Estas zonas de dolomías se caracterizan por su paisaje agreste, casi asemejado a un desierto de clima continental extremo, de montañas, rocas y arenales de intenso color blanquecino, con poca vegetación, animales y agua aunque, si nos fijamos bien, esa sensación de escasez de vida en verdad encierra una biodiversidad vegetal y fauna perfectamente adaptada a este medio. En ese sentido apuntaré que es muy común avistar cabras montesas así, durante el periplo, vimos alguna.

Antonio, Fran, Antón y un servidor realizamos este trayecto que, por otra parte, nos lleva por una suerte de caminos, sendas y ramblas donde, a la belleza especial de este entorno tan privilegiado, hay que unir el placer de pedalear por estos viales donde esfuerzo y técnica nos proporcionan una ruta de lo más entretenida. Tened en cuenta que hecha con el terreno seco es mucho más sufrida.

Puente Verde era el punto de reunión grupal y de ahí partimos prestos a dejar el tráfico rodado de la capital y poblaciones aledañas para pronto, a la altura del cementerio de Cájar, iniciar el contacto con la tierra por los carriles de monte Cábula. Esta es un área que ha sufrido una provechosa restauración medioambiental para recuperar, al uso y disfrute público, terrenos afectados por la explotación minera y el vertido de escombros y así unir, por una red de caminos, sendas y miradores de una gran superficie de los términos de Cájar y La Zubia.

 
  


 Enlazamos, en continua subida, con el camino de la Cuesta Blanca que, en poco y en un cruce general, se convierte en la que se conoce como vereda de los Leñadores. Discurre por el interior de un pinar y cercano al barranco de Satajardas que llegamos a cruzar en breve para, a partir de ahí,  encontrar la parte de mayor pendiente y dificultad técnica y llegar al camino principal de subida al Jardín Botánico de la Cortijuela.


 


Este largo sector lo dejamos, momentáneamente, aprovechando el área de la fuente del del Hervidero para aguar y comer algo. Por el carril de enlace que tiene el cortijo, de fuerte pendiente, reanudamos el pedaleo de nuevo hasta el principal dirección a la Cortijuela. Esta fase discurre por el valle del arroyo Huenes pero, antes de llegar al puente de los Siete Ojos, volvemos a sufrir los rigores de una rampa bien empinada. Después de vadear el riachuelo la inclinación se suaviza y tenemos tiempo de disfrutar del paisaje y de la vista al cerro Trevenque (2.083 msnm).

  
 

Hemos llegado a la zona de la fuente, caseta y jardín botánico de la Cortijuela. Hacemos un pequeño receso para aguar y avituallarnos pero, enseguida seguimos la subida por la pista principal que nos llevaría al collado de Chaquetas pero, nosotros, antes lo dejamos para introducirnos en bajada por el sendero que conecta con el nacimiento del propio barranco de Aguas Blanquillas. La primera parte es dificultosa, con algún momento de peana, más después la senda circula a su margen e incluso, al final, por el propio arenal donde hay un nacimiento de agua en la propia rambla.


 

Poco después de la fuente topamos con el camino que viene del cortijo Chaquetas al de Rosales aunque lo dejaremos para, por el sendero de las Cunillas enlazar con el arenal del Búho. Como apunte decir que, desde acá hasta iniciar la bajada al cortijo Parejo, vamos a circular por lo que fue la antigua Cañada Real de Padul al Veleta. Esta fase de unión es un sube y baja muy entretenido y ciclable casi en su totalidad que nos vuelca a la vaguada del Búho y sus casi 2 kilómetros de diversión betetera por el interior y lateral de la rambla.


 

La abandonamos para ir al mirador de los Arenales del Trevenque y disfrutar, a pesar de la neblina, de las vistas a los Alayos, valle del Dílar, Boca de la Pescá y arenales. Aquí conectamos con el carril de la Cuerda del Trevenque y lo hollamos en parte pues optamos por discurrir por el sendero de la Cañada Real, este con alguna zona de peligro y peana, que nos sacará a la explanada del parking del canal de la Espartera.

 
  

De regreso a nuestros cuarteles aún es posible encontrar diversión. Nos metemos en las sendas de los arenales de la Boca de la Pescá en busca de la rambla que termina en el cortijo Parejo, otro bonito tramo con piso y similares características a los anteriores. Llegados al cortijo, por su camino principal bajamos al collado del Tejarillo y de este, por el carril del cortijo de Corvales, a la Zubia y, por asfalto, a Granada.

    
    

RESUMEN. Ruta de las especialmente recomendables pues conjuga la diversión que produce surcar estos caminos, sendas y arenales con el placer de contemplar un paisaje abrupto y un ecosistema tan singular. De cierta dificultad tanto en el aspecto físico como en el técnico. Recomendable en cualquier momento del año y sobre todo con el terreno húmedo con la excepción, al poder encontrar hielo, de época muy fría. Tres fuentes durante el trayecto.

 



                               04/2014-06-28. GRANADA. SE.

                      Ruta al COLLADO de MATAS VERDES.                                       Ida por la CORTIJUELA y Regreso por SENDERO                           SAN JERÓNIMO, PURCHE y Camino de las ERAS.

 

 


ENLACE A WIKILOC. TRACK, MAPA GOGGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA.

 

 


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Datos adicionales:

 

Kilómetros 47´7.

Desnivel acumulado 1.526 metros.

      

Realizada el 28-06-2014.

Tiempo rodando 04 h. 36 m.

Velocidad media en movimiento 10´3 km/h.

% de piso de tierra. Resto asfalto.


Aprovechemos fin semanal con importantes citas beteteras en el calendario de pruebas provinciales para,  los dos tocayos de Suricatos a la solana, hacer ruta que predecíamos dura y complicada con tramos que, a sabiendas, serían de obligada peana no sólo por la dificultad sino, también, por las restricciones que a circulación rodada hay en la red de senderos del Parque Nacional de Sierra Nevada. Así pues, advirtiendo que parte de la turba más dada a la censura y el desasosiego velaba armas, decidimos tal andanza.

    
     
 

 La intención era arribar al collado de Matas Verdes que debe su nombre al color tan peculiar que la vegetación da a su entorno. Entre el pico del Tesoro (2.002 mts.) y el cerro Mirador (2.067 mts.) se ubica este paso situado a 1.898 mts. de altitud abierto hacia el  Sur al valle del Huenes, entre el cerro Trevenque y el Jardín Botánico de la Cortijuela, y al Norte al del río Monachil tras su paso por la estación de Pradollano camino de Granada donde desaguará en el Genil. Las vistas cuando nos aproximamos a él y, después, en el momento que nos alejamos hacia la estación de esquí por el sendero de Pradollano, son espectaculares a él, los cerros de alrededor, las demás serranías granadinas y sus valles.



El entorno de Sierra Nevada fue declarado Parque Nacional en 1999 aunque antes, en 1986, ya la UNESCO lo catalogó como Reserva de la Biosfera entre otras cosas por tener más de medio centenar de especies vegetales endémicas, sobre todo a partir del piso botánico de Alta Montaña. Pero también su formación geológica, fauna y su relación constante con el agua que, a través del deshielo alimentará acuíferos, lagunas, arroyos y ríos, la convierten así en el ecosistema más representativo de los de Alta Montaña del Mediterráneo.



 

Pero nada mejor que sumergirnos en su interior para recorrer sus caminos y poder disfrutar de todo lo que nos ofrece su entorno. Principio y final de la ruta será la explanada del CC Serrallo Plaza. Las primeras pedaladas serán para ir desgranando el asfalto de caminos principales y secundarios de Huétor Vega, caso del denominado Zute, y también de Cájar.


 

A la altura del cementerio de la última localidad se inicia el carril que nos llevará, bordeando el polígono industrial, a la zona del Monte Cábula (Cájar) y del Parque de las Canteras (La Zubia), lugar degradado por la práctica minera y utilizado después como vertederos y que hoy está habilitado para el disfrute público tanto a nivel familiar como deportivo, bien sea para la práctica del senderismo o del btt. Este parque nos va a servir de enlace hacia el camino denominado de la Cuesta Blanca.

  
   
      
                                                                                                                         
Esa vía ascendente, poco antes de dirigirse a los Llanos de Monachil, nos posiciona a tomar, a derecha, el secundario que empalma con el camino que sube desde esa área de recreo hacia la fuente y cortijo del Hervidero. Allá pequeño alto y aguada. Proseguimos por la dura rampa que bordea el campo de cereales del cortijo a entroncar con el vial que nos llevará a la Casa Forestal de la Cortijuela.




Este, exceptuando una corta fase de bajada a pleno valle del arroyo de Huenes, sigue en ascenso continuo con alguna dura rampa al principio, justo antes de llegar al puente de los Siete Ojos, para luego ofrecernos desniveles más llevaderos. A poco de alcanzar el área del Jardín Botánico podemos contemplar, a nuestra diestra, la imponente mole del pico Trevenque. Volvemos a aguar, descansar y avituallarnos junto a la fuente de la Cortijuela.


   

       

Retrocedemos poco para enlazar al camino tradicional de las Zetas (valle de la Dehesilla) pero, bien antes del collado Cocón, entramos a derecha por el que se dirige al de Matas Verdes. Primero se inicia asequible, incluso cuando se convierte en sendero más, al introducirse entre los cerros Cortijuela y del Tesoro se empina bien y sus troncos transversales y piedras nos envilecen. Debemos comenzar la primera fase de peana. No obstante, antes del puerto volvemos a retomar honra y dignidad para, de esa guisa hollar este collado.


      
       
       

Después, el tramo de sendero siguiente es el que se dirige a Pradollano que haremos en parte. En un sube y baja constante vamos desgranando los distintos arroyuelos o barranqueras que mueren en el Monachil, caso de las del Espinar y de la Mojonera. Destacar las vistas que nos va a ofrecer este sector en que alcanzaremos la altitud máxima de la ruta. Al visualizar el barranco de Riscas Negras, que más abajo con el del Maguillo forman el de Manuel Casas, transitaremos en bajada hacia este por el sendero denominado de San Jerónimo.


 


Zigzagueo hasta el aprisco derruido de Manuel Casas. Tras él empezamos a circular por el interior del magnífico robledal que se extiende a ambas márgenes y la vereda se convierte en carril a la altura de un corral de ganado. De nuevo pedaleamos sin agobio en busca del vadeo del Monachil y, en el discurrir, otra vez encontramos cercanos a su confluencia los arroyos de la Mojonera y el Espinar. Junto al último cruzamos el puente para dirigirnos a aguar en la fuente de la toma del Canal de Diéchar.

    
   

La salida natural a Granada es cercana al valle de este río. En dirección al camping del Purche iniciamos el descenso por el camino del cortijo las Agüillas al de Tornero. Antes del último, cercanos a la abrupta garganta de los Cahorros, el carril debe abandonar el valle para iniciar la traidora cuesta hacia la cortijada. Una vez en ella optamos por discurrir, campo a través, por la zona de la Redonda evitando el paso por el collado del Muerto. Es ciclable y un momento de divertimento. Por carretera llegamos al Purche y lo abandonamos.

  
    
  

El asfalto nos devuelve al valle del Monachil más, para llegar a esta localidad, pasada la fuente de la Miguita vamos a introducirnos, a izquierda, por el camino que se denomina de las Eras y que, por tierra y cemento, nos deja en la zona de aparcamiento del área baja de los Cahorros y a un momento de pasado este pueblo y urbanizaciones, también Huétor Vega, arribar a donde iniciamos el periplo.

  
   
      

RESUMEN. Destaca del itinerario las bellas panorámicas que podemos disfrutar en varias fases del mismo: el mismo collado, picos de Sª Nevada, cerros, valles y, ganando altura, las principales sierras cercanas a Granada (Arana, Huétor, Almijara) son un aliciente a un recorrido bastante andarín por los senderos del Parque. El grado de dificultad técnica y física es alto. Excepto con frío, por nieve o hielo, es un trayecto que se puede realizar en las otras estaciones.

 





03/2014-05-25. GRANADA. SE.


TOPE SENDAS. Caminos y senderos de MONACHIL y la ZUBIA.

 



 

TRACK, MAPA GOOGLE Y DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA EN WIKILOC.


     

Datos adicionales:

 

Kilómetros 37´5.

Desnivel acumulado 967 mts.

Realizada 25-05-2014.

     

Tiempo rodando 03h. 41m.

Velocidad media en movimiento 10´1 km/h.

72´9% de piso de tierra. Resto asfalto.

 



PULSANDO FOTOS ANTERIORES ACCESO A VÍDEOS GENERAL Y DE LOS TRAMOS DE DESCENSO.

La zona Sur de Granada nos depara este trayecto, algo similar al anterior que publiqué,  cuya intención es ofrecer un recorrido corto, técnico y divertido que, sin alejarnos en exceso de la zona Sur de Granada vaya conectando las diversas zonas de tramos de senderos. A veces, incluso, el enlace se va a realizar por terreno intacto en el interior de la pinada (el track no tiene equivocación) buscando mayor entretenimiento, que no dificultad. Los términos municipales de Monachil y la Zubia, sin sobrepasar el área de Cumbres Verdes, nos van a permitir desarrollar la idea.



Los archivos gráficos están tomados en dos salidas diferentes: con los Jociosos de GranaBike y con compañeros de BTT300. En esta última, además de los vídeos confeccioné el track del itinerario.



Este comienza en el CC Serrallo Plaza dirección al barrio Alto de Huétor Vega. Acá se inicia el tramo de tierra del camino de los Neveros que circularemos bien poco. Y es que, por la bifurcación al depósito de agua de los Rebites, vamos a presentarnos en el primer sendero. Es el de la cresta del Balcón del Genil o de los tajos del Contadero, que termina en el puerto de igual nombre. Bellas vistas al valle del Genil y la zona de las Adelfas en su discurrir.



Proseguimos hacia el Pecho de Vélez. Alto en el mirador a la Vega del Monachil y, después, por el vial cementado entramos en territorio del yacimiento de época del Bronce del Cerro de la Encina. Hacemos una pequeña parada para observar los trabajos de consolidación de la zona inferior del asentamiento.

Este poblado tuvo ocupación continuada entre el 2000 y 1450 a.C.. Diversas campañas de excavación han sacado, a la luz, un fortín elevado sobre la meseta del cerro a cuyos pies se situaban las cabañas construidas sobre terrazas artificiales cercanas a la orilla del río; se hallaron sepulturas y diversas piezas de uso suntuario y cotidiano, armas y cerámica que están expuestas en el Museo Arqueológico. Proseguimos, pues, por un precioso sendero paralelo a la acequia Alta o del Albaricoque hasta Monachil.

 


 Después toca acercarnos al área de recreo de los Llanos de Monachil, el próximo sector de veredas. Para llegar allá optamos, desde la localidad, por circunvalar la Hoya de Almez. Se encuentra en la zona de curso final del arroyo Huenes (a ambas márgenes) y, de principio duro ascenso para, a la altura del cortijo de la Perrera iniciar la bajada y vadeo del río y, de nuevo, ascenso a la margen izquierda del Almez. En el sector del cerro de la Hoya hay dos paradas. Una hacia un montículo que es un excepcional mirador a Monachil, y todo su valle, también el del Huenes y el Purche. Luego aguada en la fuente de la Hoya. Desde ella hay un corto sendero que cruza el camino y circula junto a la acequia alta del Huenes y nos saca a los Llanos.

 


Ahora se inicia la diversión. Comenzamos un sector continuado de sendas por esta zona.  Primero nos dirigimos a las del circuito de motocross. Después a las lomas del Laud y ahí, en concreto, en sube y baja las vamos a entroncar todas hasta discurrir, la última, en subida junto al barranco de Malacabí. Abandonamos el sector por otra vereda que empalma con el camino principal a Cájar. Lo utilizamos como enlace hacia la senda de los Leñadores.




Por esta discurrimos pronto y, entre pinos, buscamos enlace con la que viene del depósito de agua de la Zubia. La tomamos en ascenso, hacia Cumbres Verdes y, una vez en dicha área descendemos en busca de la del barranco de Picón. Esta se confunde, a veces, con la habilitada como circuito de descenso. Pero también la hollamos brevemente.



La dejamos para cruzar la carretera asfaltada y buscar el camino de Balzaín como conexión con el sendero que baja junto al barranco de la Cueva del Moro. Este arranca cercano al asfalto y a poco se va dirigiendo, entre pinos, hacia la barranquera. Más lo abandonamos para, en tramo por bosque seguir descendiendo y volver a carril a la altura de las lomas de la Cueva del Moro.

 
 


Puestos al inicio de la carretera de Cumbres Verdes aún tenemos tiempo y ganas de sendear. El propósito nos dirige al rodeo del polideportivo municipal e, a la par del depósito de agua, iniciar el ascenso de la del Tomillar con ese barranco bajo nuestros pedales. Cuando ésta acaba en el sendero principal iremos, en bajada, a la búsqueda del Parque de las Canteras pero, a través del interior virgen de una pinada que hay a la diestra de la zona de Satajardas.




 En dicho Parque discurrimos por alguno de sus viales y, aún antes de entrar a la Zubia para callejearla tenemos algún tramo divertido. El antiguo camino de la vega hacia Cájar y, el tramo de los Carballos nos introducen en la A-4028 por la que arribamos a la capital.

RESUMEN. Esta ruta, ideal para un rato de divertimento es corta en cuanto a recorrido y tiempo de ejecución pero, sin embargo es notable en cuanto a esfuerzo físico y nivel técnico. Y es que el continuo sube-baja y el paso por tanto tramo de sendero, aunque no complicados, siempre nos somete a un extra de concentración en todos los sentidos. Se puede hacer perfectamente en cualquier época del año.





02/20-10-2013. GRANADA. SE.

Camino de los NEVEROS, el PURCHE, Central de DIÉCHAR a la CORTIJUELA. Por BTT grupo 300.


 

DATOS PRINCIPALES DE LA RUTA, TRACK Y MAPA GOOGLE EN WIKILOC.

 

 


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Datos adicionales:


Kilómetros 43,2.

Desnivel acumulado 1.373 mts.

Realizada el 20-10-2013.

Tiempo rodando 03h. 29m.

Velocidad media en movimiento 12,4 km/h.

83% de piso de tierra. Resto asfalto.





La propuesta del Grupo BTT 300 era una de las clásicas de nuestro deporte en el área capitalina. Además, es de las catalogadas como duras pues lo habitual sería hacerla en sentido contrario ya que, la subida por el camino de los Neveros hasta el collado del Muerto, es muy exigente. Los datos, no obstante, son un poco engañosos.

 

Me explico. Desde el Serrallo hasta dicho alto el porcentaje de pendiente media en ascenso no supera el 10%. Cualquiera que no lo haya sufrido hablaría de una subida normalita. Ahora bien, si extraemos el sector desde el collado del Contadero hasta el inicio del plano a la fuente de los Castaños, vemos cómo en 2´7 kms. el porcentaje medio subiendo es del 13´6% , con algunas rampas entre el 18-20%. Eso y algún repecho puntual, incluso de asfalto, la hacen tan agotadora.


 

Pero sepamos algo del porqué del nombre de Camino de los Neveros con que se denomina a las tres Cañadas Reales, la del mismo nombre, más la de la Cuerda y la del collado de las Sabinillas, que lo forman. Lo recibe en reconocimiento al trabajo y esfuerzo de unos hombres que ejercieron un oficio del que existen testimonios escritos ya en el siglo XVI y que desapareció, poco a poco, en los años 60: el de nevero. Ellos utilizaban esas cañadas reales y otras vías pecuarias que regularmente eran paso obligado del ganado a los pastos de verano o de invierno para, con sus mulas y aperos, en época de calor subir a Sierra Nevada y extraer el hielo o, bien la nieve que era prensada y almacenada en grandes pozos o montículos a alturas superiores a los 1.500 metros (la zona del Purche aún conserva restos de estos pozos). Desde acá, el camino a Granada era más corto; lo hacían de madrugada, para que no se les derritiese y así venderla diréctamente, o bien a la Casa de la Nieve (C/ Varela). Hoy ese camino, antes circulado por duros arrieros y sus acémilas cargadas con sus capachos, serones forrados de anea y sus mantas, ha quedado para nuestro disfrute.

Salimos de la explanada del CC Serrallo y por el camino de Caicena accedemos al inicio del piso de tierra del Camino de la Cañada Real de los Neveros. Según vamos ganando altura y pulsaciones, atrás nos va quedando un paisaje nítido de la Vega de Granada y del Genil con sus núcleos de población. Pasado el sector más duro, se inicia un plano que nos lleva ala fuente de los Castaños, donde aguamos. De ella al camping del Purche aún encontraremos un par de rampones de consideración y, en ese último, por el asfalto ya, ocurriría la anécdota del periplo.

 


Y es que en presentados al alquitranado de la vía purcheliana, sitio de implacable repecho último, salen nos en arremetida, a la zaga de una fracción de nuestros estoicos camaradas, un tropel de inquietos y traicioneros caballistas a lomos de jamelgos y a la custodia de tres mastines, pronto acabando con el rutinario y afanoso tránsito hacia el lugar de compadreo de forma tan cruel como veloz. No hubo mejor ungüento para tal vehemencia que el resoplo cálido y pendenciero de esas malas bestias sobre nuestro desguarnecido cogote más, incluso favoreciese a tal desenlace la pertinaz estridencia de los cascos sobre la brea del camino que, merced al desasosiego de la coyuntura, en un periquete, viose a algunos de nuestros iguales transitar a marcha tan diligente que, sin no fuéseles visto, jamás hubiese supuesto tal grado de vigor y entereza en esos prójimos.

Este hecho aseguró un rápido reagrupamiento en la explanada del Purche con Miguel Angel pedaleando a lo Pantani. De ahí seguimos por asfalto hasta el collado del Muerto y ya, por el cortijo Tornero y el barranco de las Mimbres, iríamos a cruzar el río Monachil a la altura de la central eléctrica de Diéchar. Es en todo este sector y el que vendría a continuación cuando vamos a disfrutar de un paisaje, en los inicios de un otoño tardío, pleno de agua, verdor y con signos de esa profusión de colores que dejarán desnudos a los árboles de ribera con que nos encontramos; algunos ya, incluso, han dejado caer sus hojas en ese ciclo vital de nuestra Naturaleza.

 


Conforme ganamos altura en el tramo de la Cañada Real de la Zubia hacia los collados del Álamo y de Cocón apreciamos lo sinuoso del camino y, como no, la belleza de la panorámica que se nos ofrece del valle del Monachil y de las estribaciones N. y NE. de Sierra Nevada con Prado Llano en primer término. Pasado el primer puerto encontramos una zona de piso de arena blanca que nos lleva a la cima de la ruta (alrededor de 1.790 mts.) y nos acompaña buena parte del descenso al área de la fuente de la Cortijuela, donde aguamos. Desde aquí, con la guarda del Trevenque (2.083 mts.) iniciamos el regreso a Granada por el valle del Huenes con paso por la fuente del Hervidero y los Llanos de Monachil.

 
 

 


RESUMEN. Ruta clásica para los beteteros del Sur de Granada al permitir hacer un periplo duro sin alejarnos demasiado del punto de inicio. Es muy exigente físicamente en cuanto al sector de los Neveros; después lo notaremos en las piernas en la otra sección de subida por lo que recomiendo hacerla en sentido inverso al propuesto. La podemos realizar en cualquier estación del año y, a cada una de ellas, le encontraremos algo positivo. Por poner una traba, decir que en época de frío intenso, hay zonas que acumulan hielo y son peligrosas (puente de los Siete Ojos).




01/23-06-2013. GRANADA. SE.

RUTA de los DOS PANTANOS (QUÉNTAR Y CANALES). Por COLLADO de la TRINCHERA (1.287 METROS). GRUPO BTT 300.

 



 


 


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Datos ruta:

Kilómetros 41,85.-

Desnivel acumulado subiendo  972  metros.

Realizada el 23-06-2013

Tiempo rodando 02h. 53m.

Velocidad media en movimiento 13,1 km/h.

27% de piso de tierra. Resto asfalto.

Los y las BTT 300 son un grupo granaíno de ciclismo de montaña que cada domingo, a las puertas del centro comercial Serrallo, se reúnen para practicar nuestra afición preferida. Hoy, a través del gran Víctor Cuervas, me han permitido disfrutar de su compañía y, como me gusta decir, comprobar cómo la bicicleta de montaña no es únicamente deporte; significa mucho más: es una escuela de valores que se ponen con frecuencia a prueba y, por lo tanto en práctica, en tantos y variopintos momentos  que nos depara nuestro tránsito por esos caminos, sendas y trochas. Ha sido un placer rodar con vosotros y participar en ese ambiente de camaradería que tenéis. Sin duda, haré un hueco siempre que pueda para estar con vosotros.

Pues bien, la ruta en principio planeada fue sustituida, de común acuerdo y en cónclave celebrado en la fuente de la cabecera del pantano de Quéntar: iríamos al collado de la Trinchera (1.287 metros) para volver a Granada a tiempo del “angelus” bordeando el pantano de Canales.

 
 

Antes, a las 9,15 habíamos puesto rumbo al remonte del curso de un  Genil que venía con un caudal impresionante por el concurrido camino del colesterol. Una vez pasado Cenes de la Vega, en la presilla, vamos a transitar ya por el asfalto de la GR-SE-39 que nos hará recorrer, en subida, el valle del tributario Aguas Blancas hasta llegar al embalse de Quéntar después de haber dejado atrás Dúdar y Quéntar pueblo.

En el pantano aguamos en su fuente y cruzamos su cabecera para empezar el tramo de subida al collado de la Trinchera. El embalse se encuentra a tope de su capacidad y la cueva natural, donde le desemboca el arroyo Tintín, se encuentra sumergida. Hacemos un pequeño alto al lado de la famosa cabra de piedra donde nos inmortalizamos y, en breves momentos continuamos hacia el cortijo de la Argumosa, un complejo de turismo rural con todo tipo de comodidades que ha engullido, bajo ese nombre, el antiguo cortijo de San Antonio. A partir de acá, el ayuntamiento de Güejar ha asfaltado el camino al collado,  a dicha población y a la zona de la Fuente de la Teja.

En la Trinchera volveremos a reagrupar. Como curiosidad, decir que este collado se denominaba, antes de la contienda civil del 36, del Toril y correspondía al nombre del alto que la domina. Al estallar ésta, Granada y parte de su periferia se adhirieron al levantamiento permaneciendo esta zona aislada dentro de un territorio que se mantuvo fiel al gobierno de Madrid. Como Güejar Sierra apoyó la sublevación, en su cerco por el Norte, el ejército republicano construiría una serie de trincheras y búnkeres en la línea de crestas de los altos del Toril y Calar, desde donde hostigaban a la población o, incluso, podían asumir su recuperación. Hoy permanecen aún en un estado bastante aceptable y se pueden visitar a través del sendero que viene del collado de la Gitana y, como podéis imaginar, el cambio de nombre iría derivando por esas construcciones de la arquitectura militar que siembran las alturas que dominan el paso natural entre los dos pantanos.



Hasta la siguiente parada en la fuente de los 16 caños, en el barrio Alto, tenemos tiempo de disfrutar de las vistas del pantano de Canales y de Güejar con los tres miles más emblemáticos detrás. En la fuente nos refrescamos y realizamos una sesión fotográfica.

 

Desde aquí ya todo es bajada por la GR-SE-53 a desembocar en la antigua carretera de la Sierra y, tras un nuevo reagrupamiento, ponemos una marcha rauda y veloz por asfalto hacia la última estación: T.CAFETO.

Les cuento de oídas ya que yo no pude asistir. Esta es una clínica de fisioterapia recuperacional que practica un tipo de tratamiento posdeportivo grupal similar a la que llevaron en su día importantes equipos de futbol: El Barça de Ronaldinho, el Madrid de Ronaldo y el Valencia de Romario, entre otros, con unos resultados escandalosos que todos recordamos. Pues bien, adaptada la terapia al mundillo de los pedales, ésta consiste en someter al extenuado deportista, en un ambiente chill out total, a una sesión de recuperación del tono muscular y de los electrolitos perdidos con la actividad.

 
 

    

Para ello, el excelente personal del centro, nos sienta a todos en círculo y las sillas masajeadoras de nueva generación dejan lumbares, dorsales, glúteos, isquiotibiales y gemelos como nuevos. Al mismo tiempo que mantenemos una agradable y calmada charla nos autoadministramos, vía gástrica, un compuesto natural de la casa a base de cebada, levadura y lúpulo con algún que otro tropezón de hidratos de carbono que, en dos o tres series consecutivas (no pasar a la cuarta) nos dejan cuerpo y alma de un relajo ascético que ríete del éxtasis de Santa Teresa; incluso algunos aseguran que, en llegados al reconfortante calor hogareño, el relajo es también moral. 

Ya me explico como, a la vuelta, corrían tanto estos jodíos. Para los incrédulos mirar las fotos y el vídeo..

RESUMEN. Recorrido relativamente fácil a unir los dos valles (Aguas Blancas y Genil) y sus pantanos principales, que surten de agua a Granada y la Vega por el paso de la Trinchera. El agua, por tanto, nos acompañará y dulcificará el esfuerzo por lo que es una ruta que se puede hacer todo el año.